Las disidencias de ‘Gentil Duarte’ e ‘Iván Mordisco’

Quiénes comandan los grupos ilegales en la región oriental y sur del país, en donde el conflicto después de la dejación de armas de las Farc se ha agudizado.

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Miguel Santanilla Botanche, o “Gentil Duarte”, ingresó a las Farc a mediados de los años 80, en Guaviare, y es el comandante de la disidencia del Frente 7./Archivo.

En la región oriental y sur del país, en el Meta, Guaviare, Caquetá, Guainía, Vaupés, Arauca, Vichada y Putumayo, el conflicto armado y el crimen organizado nunca se detuvieron. En este contexto se ha buscado implementar el Acuerdo de Paz, firmado entre el Gobierno y las Farc. El panorama no es alentador. Hay presencia de grupos disidentes de las Farc, grupos criminales resultantes de la desmovilización parcial de las Autodefensas Unidas de Colombia (AGC o Clan del Golfo y Puntilleros o Bloque Meta) y la posible entrada del Eln desde Arauca hacia el Vichada y Guainía. Esa es una de las principales conclusiones del informe “Trayectorias y dinámicas territoriales de las disidencias de las Farc”, realizado por la Fundación Ideas para la Paz (FIP) y conocido por este medio.

En esta gran región hay disidencias conformadas por excombatientes de las Farc de los frentes 1, 7, 15, 14, 16, 27, 40, 48, 49, 62, Frente Acacio Medina, y la columna móvil Teófilo Forero, según la FIP. Sus líderes más visibles son dos de los cincos mandos que fueron separados por la dirección de las Farc, en diciembre de 2016: Néstor Gregorio Vera Fernández, conocido como “Iván Mordisco”, quien encabeza la del Frente 1, y Miguel Santillana Botanche, o “Gentil Duarte”, al mando del Frente 7. Dos exguerrilleros muy distintos.

“Iván Mordisco” estuvo más de 25 años en las Farc y es recordado como un mando dogmático y radical pero disciplinado y con ascendencia sobre la tropa. En un principio, se limitó a regular la compra y venta de hoja de coca y asegurar las rutas fluviales para sacar la pasta hacia los cristalizaderos en la frontera con Brasil y Venezuela, pero después con la presión para sostener las finanzas y la fuerte arremetida del Estado desde finales de los años 90, “Mordisco” habría iniciado un proceso de degradación criminal que influyó en su negativa a obedecer lo negociado por los comandantes de las Farc, documentó la investigación de la FIP.

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La disidencia del Frente Primero también ha mostrado la misma actitud frente al Acuerdo de Paz. En su comunicado del 10 de junio de 2016, calificó el proceso como una “traición” que solo buscaba el desarme de la guerrilla sin solucionar las causas estructurales del conflicto. En marzo de 2017 circuló un panfleto en Guaviare en el que expresó que “no permitirá en las zonas que ellos controlan las acciones, el fomento de procesos de sustitución de cultivos, especialmente, las que realizan los guerrilleros en proceso de desmovilización”.

El Frente Primero, que encabeza ‘Mordisco’, está en la región suroriental del departamento del Guaviare, en los municipios de San José del Guaviare, El Retorno, Calamar y Miraflores, y en veredas o poblaciones más pequeñas como La Libertad, La Unilla, Tomachipán, Puerto Iris, Barrancón y Barranquillita.

En Guaviare se han movilizado por el río Guaviare, cerca de las poblaciones de Charras (donde queda uno de los dos ETCR del departamento), Puerto Alegre, Barranco Colorado, Puerto Alvira y Mocuare. Esta zona, que delimita las fronteras entre Meta y Guaviare, y más al oriente entre Vichada y Guanía, fue de influencia del Frente 44 y estaría siendo usada por parte de la disidencia del Frente Primero para coordinar acciones con disidentes del Frente 16 al mando de “Giovanny Chuspas”.

Que parte del Frente Primero se haya declarado en disidencia no es un asunto de poca monta ya que, se trata de una de las estructuras de las Farc que marcaron sus trayectorias y desarrollo en esta región del país. “Por sus escuelas no solo pasaron los mandos más importantes, sino que protagonizó importantes tomas (Vistehermosa, Miraflores, Mitú, entre otras) y fue responsable de la expansión y crecimiento del Bloque Oriental. Este frente es una de las estructuras madre, ya que con sus desdoblamientos nacieron frentes como los 7, 16 y 27 (de los cuales algunos de sus integrantes entraron en disidencia)”. Desde los años 90 estaba estructurado en comisiones de organizaciones, finanzas, reclutamiento, política, inteligencia y militar.

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La disidencia del Frente Primero estaría abriendo nuevas rutas para el narcotráfico por el norte del departamento de Amazonas, en la zona de Puerto Córdoba y La Pedrera, donde confluyen los ríos Apaporis y Caquetá. Este sería un punto de salida de droga hacia Brasil, por donde se ha movido todo tipo de mercancías, como caucho a principios del siglo XX y contrabando en general. Es importante aclarar que los movimientos de este grupo no concentran gran cantidad de personas, pues, al igual que en las otras regiones del país, se trata de comisiones de entre tres y seis individuos.

El impacto en la región es grande. De las 147 acciones cometidas por grupos disidentes desde el 10 de junio de 2016, el 40% pertenecen a las disidencias de los frentes 1 y 7. No sólo hay casos registrados de reclutamiento forzado, sino también de amenazas y ofertas para que se unan al grupo en especial contra comunidades indígenas

El papel de Gentil Duarte en el Oriente

Miguel Santanilla Botanche, o“Gentil Duarte”, ingresó a las Farc a mediados de los años 80, en Guaviare, y figura como comandante desde finales de los años 90. Tiene cerca de 50 años y es reconocido por la antigua base guerrillera de las Farc como un mando con capacidades políticas y militares, amplia experiencia, y con unas redes sociales y financieras que le han permitido retomar parte de la región donde tuvo injerencia el Frente 7 de las Farc. Eso lo diferencia de “Iván Mordisco”, quien mantiene una actitud predatoria, violenta y marcada por la desconfianza contra la población civil (en especial contra las comunidades indígenas).

“Duarte” estuvo en La Habana y fue designado como interlocutor para evitar que “Iván Mordisco” entrara en disidencia (pues durante el proceso de paz tuvo serias dudas frente a lo que se iba a acordando, a pesar de mostrar compromiso), los motivos y circunstancias de su retiro no son claros, pero hay una versión que sostiene que Gentil desapareció del escenario y se robó siete millones de dólares..

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Las entrevistas en campo sugieren que “Gentil Duarte” continúa movilizándose por las zonas históricas del Frente 7; es decir, sobre ambos márgenes del río Guayabero —que separa a los departamentos de Meta y Guaviare—, entre las poblaciones de Puerto Nuevo y Puerto Cachicamo.

La FIP constató que en el caso de las disidencias de ‘Gentil Duarte’, en el Sur de Meta y Guaviare, existió y existe una fuerte presión social para continuar en armas. Esta presión, además, tiene que ver con el temor que siempre ha habido en la zona limítrofe entre Guaviare y Meta, municipios de Calamar, Vistahermosa y La Macarena, sobre el avance de grupos criminales que han estado históricamente hacia el oriente, entre Mapiripán y Charras, desde la incursión de las AUC, en 1997.

Otro posible factor externo estaría relacionado con las dificultades en la adecuación de las zonas y puntos veredales transitorios de normalización y las demoras en la implementación de la reincorporación colectiva.

Otro elemento clave de tener en cuenta es que, aunque hay una coordinación entre todas las estructuras disidentes y reincidentes del Oriente y Sur del país, no existe un mando unificado. De acuerdo con la investigación de la FIP tampoco se encontró ninguna evidencia de que el grupo de “Gentil Duarte” sea una retaguardia armada de las Farc o de sus excombatientes en Colinas (Guaviare).

Estarían trabajando de manera conjunta en el negocio del narcotráfico por medio de un esquema de división de tareas en el que los frentes 40 y 62 estarían a cargo de los cultivos; el Frente 7 de los laboratorios de procesamiento de pasta base, y el Frente Primero de los cristalizadores. La distribución hacia Brasil y Venezuela la harían otras disidencias en Guaviare y Vichada. Se habla también de posibles alianzas entre la disidencia del Frente Primero y el “Clan del Golfo” para el control de corredores fluviales de tráfico de cocaína en esta zona.

Estas disidencias representan un riesgo para los excombatientes en proceso de reincorporación en los Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación (ETCR) de Charras y Colinas (ambos en San José del Guaviare), así como para los integrantes del partido Farc y para la población en general, principalmente aquellos líderes y organizaciones sociales, que están a favor de la sustitución de cultivos de uso ilícito y otras implementaciones del Acuerdo de Paz. 

Finalmente, la cara más visible de la disidencia del Frente Acacio Medina es “Julián Chollo”, pues de “John 40” se sabe poco y se cree que estaría resguardado en Venezuela, protegido por la fuerza pública de ese país a cambio de sobornos y recurriendo a las amenazas hacia la población en general. De esta manera, en cabeza de “Julián Chollo” y con un número indeterminado de colombianos y venezolanos, esta disidencia tomó el control de los yacimientos auríferos en el Parque Natural Yapacana, concluye la investigación de la FIP.