Suecia apoya el camino de Colombia hacia la paz sostenible

Hace tan sólo dos semanas nuestro gobierno tomó la decisión de impulsar una nueva estrategia bilateral de cooperación por cinco años más, con una ayuda que asciende, sólo en el rubro bilateral a unos 112 millones de dólares.

Ahora que he llegado a Cartagena para acompañar a las colombianas y los colombianos en la firma de su acuerdo final de paz, recuerdo mis primeras reuniones con mujeres del Meta, hace ya algunos años, cuando ellas hablaban de la paz como una esperanza y nos pedían apoyo para que ayudáramos a construir una solución negociada al conflicto. Hoy llego para ver que, el anhelo de esas mujeres, de millones de colombianos y de muchos países que han acompañado a Colombia en esta decisión, este 26 de septiembre de 2016, se está materializando y se da un paso decisivo hacia esa construcción de paz que posibilitará aún más el camino de Colombia hacia un desarrollo sostenible.

Quiero felicitar al Gobierno Colombiano encabezado por el Presidente Juan Manuel Santos y la Canciller María Ángela Holguín y a las FARC por el acuerdo que han logrado. Por supuesto también a los países garantes y acompañantes por su apoyo decisivo al proceso. Y a los miles de colombianos que enviaron sus propuestas a la Mesa de Negociaciones. Este acuerdo tiene un significado especial para el mundo, por finalizar el último conflicto vigente del hemisferio occidental, por ser una esperanza concreta de la solución a los conflictos armados por la vía negociada cuando en otras latitudes del mundo la violencia no cede y más bien añade prácticas degradantes a la condición humana y, claro, también por las novedades propias y lecciones aprendidas que nos está dejando Colombia, por ejemplo, al haber creado una Subcomisión de Género, haber escuchado a las víctimas en la propia Mesa en La Habana y proponer un mecanismo tripartita de verificación, aspectos que hacen único este proceso ante los ojos del mundo.

 

Nuestro apoyo sueco a la paz

Han sido 140 años de relaciones diplomáticas entre Suecia y Colombia, en una relación sólida, de mutuo aprendizaje en múltiples temas. Pero en las últimas dos décadas nos hemos empeñado en ayudar a construir la paz de Colombia. Los equipos de Suecia impulsados por los valores que queremos compartir, han llegado al terreno, conocen las comunidades afectadas, promueven los derechos de las mujeres, han vinculado jóvenes a los proyectos de cooperación, han promovido el diálogo entre empresarios y trabajadores, han trabajado en apoyo a los planes de las autoridades colombianas y han impulsado la coordinación de la comunidad internacional, entre varias acciones. Es allí donde la paz territorial está comenzando a tener lugar y nos sentimos orgullosos de haber podido ayudar a construir por años una visión de paz enfocada en las víctimas, las mujeres, la transformación de vidas en lo local.

No hemos sido un actor pasivo, por el contrario, como suecos, con mucho ahínco hemos estado en los buenos y no tan buenos momentos. Conocemos de cerca la gran capacidad de los colombianos, hombres y mujeres valientes, con quienes ahora a través de sus representaciones diplomáticas trabajamos y promovemos en el mundo tareas como la de los Objetivos de Desarrollo Sostenible/2030, y estábamos convencidos que conseguirían afianzar la paz como un propósito de país.

Una nueva estrategia por cinco años

Y ahora, cuando Colombia avanza en un camino promisorio sustentado en la paz, hace tan sólo dos semanas nuestro gobierno tomó la decisión de impulsar una nueva estrategia bilateral de cooperación por cinco años más, con una ayuda que asciende, sólo en el rubro bilateral a unos 112 millones de dólares.

Esta nueva estrategia recoge los resultados de las estrategias bilaterales anteriores, entre ellos, la cooperación para: la restitución de tierras, la reparación a las víctimas, las mujeres como actoras de paz, la promoción de la inversión de empresas en paz, la gobernabilidad y la anticorrupción, los esquemas nacientes de justicia transicional, las estrategias de reconciliación, la protección de los defensores de derechos humanos, las iniciativas de jóvenes para transformar entornos, las redes locales de paz hoy proactivas en la paz de los territorios y la pedagogía para la paz y la convivencia.

Hemos sintonizado esos logros con las necesidades del contexto actual. Por eso sostuvimos las líneas de trabajo anteriores y a ellas añadimos temas que en esta transición que vive Colombia, son relevantes, como por ejemplo, el desarrollo rural, la sostenibilidad ambiental y acceso a servicios públicos con calidad.

Política exterior feminista y apoyo a mujeres en Colombia

Nuestra política exterior feminista busca asegurar que las mujeres y los hombres tienen el mismo poder para determinar su sociedad y sus propias vidas. En Colombia es mucho más sencillo para mí explicarlo. Un muy buen ejemplo es la reciente II Cumbre Nacional de Mujeres, apoyada por Suecia que se realizó entre el 19 y 17 de septiembre de 2016. Allí más de 700 mujeres se reunieron para tener una participación efectiva como mujeres, como ellas dicen, para ser pactantes y no pactadas, es decir para determinar cómo será la participación de las mujeres en un momento muy especial de Colombia, ahora cuando se inicie la implementación y verificación de los acuerdos de paz.

Desde antes de que se iniciara nuestro Gobierno y se proclamara la política exterior feminista, ya en Colombia había un fuerte apoyo sueco a los asuntos de género y de equidad de los derechos de las mujeres. Un capítulo muy fuerte ha sido el fortalecimiento de las mujeres como actoras de paz, en concordancia con las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre la mujer, la paz y la seguridad.

La fuerza y valor de las mujeres las ha llevado a hacer propuestas fuertes y sólidas a la Mesa de las Negociaciones de La Habana. Su voz ha sido escuchada y muchas de sus ideas fueron retomadas. Este proceso incluyó una Subcomisión para los asuntos de género y varias mujeres ejercieron el rol de negociadores plenipotenciarias. Con seguridad esa participación de las mujeres se sostendrá ahora en la fase de implementación, verificación y refrendación, como lo profundizaron en la Cumbre.

Yo he creado una red de mujeres negociadoras en procesos de paz, y por supuesto, sería muy interesante que las mujeres colombianas participen allí y nos transmitan toda esta capacidad y logros y nos ayuden a difundir en el mundo, con ejemplos concretos, roles exitosos de mujeres en procesos de paz.

Sostenibilidad Ambiental

La transición que está viviendo Colombia genera nuevos retos y queremos acompañar Colombia en esa transición. Uno es la sostenibilidad ambiental. Este estará incluido en la agenda de trabajo de Suecia con Colombia en los próximos años. Colombia es un país reconocido por su gran activo en materia ambiental y de diversidad biológica. En este momento histórico que atraviesa el país, hay que trabajar mucho con las autoridades locales y los jóvenes para hacer que los dividendos de la paz se utilicen para alcanzar un desarrollo sostenible social, económica y ambientalmente.

Colombia ha hecho parte del grupo de países que ha impulsado la nueva agenda de Objetivos de Desarrollo Sostenible, Agenda 2030, en los que sin duda la sostenibilidad ambiental juega un papel trascendental.

Nuestro propósito será ayudar a integrar las metas globales de desarrollo sostenible y los compromisos adquiridos en la COP21 con la agenda de posconflicto y los objetivos planteados en el plan de desarrollo en materia de crecimiento verde. Ese sin duda un paso fundamental en el camino de Colombia hacia la OCDE, proceso en el que también venimos aportando.

Finalmente, solo quiero ratificar nuestro compromiso con la implementación y la verificación de los acuerdos de paz. Hemos sido invitados a ayudar a implementar el acuerdo en materia de personas desaparecidas y lo vamos a hacer. Continuaremos con nuestras tareas tradicionales de construcción de paz, justicia transicional, derechos humanos, empresas y paz, etc., y las complementaremos con temas de mutuo interés para llevar a cabo la agenda de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. En materia comercial nuestra relación seguirá siendo fuerte, tanto bilateralmente, como a través del TLC con la Unión Europea.

*Margot Wallström, Ministra de Relaciones Exteriores de Suecia.