Recomendaciones para detener los asesinatos de defensores de derechos humanos

Tres informes del programa no gubernamental Somos Defensores se conocerán hoy. La atención está puesta en la impunidad que rodea los crímenes, el rol de la inteligencia estatal y las deficiencias en la protección.

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458 defensores de derechos humanos fueron asesinados entre el 2009 y el 2016 en Colombia/ Cortesía Somos Defensores.

Este martes 12 de septiembre Somos Defensores, programa no gubernamental que defiende defensores de derechos humanos, lanza tres informes en los que dan cuenta de la grave situación de los que en esta materia atraviesa Colombia. La investigación que se adelantó durante dos años puso la lupa en tres aspectos: la impunidad que ronda los crímenes, el papel de la inteligencia de las fuerzas de seguridad estatales en la persecución y los errores que comete el Estado a la hora de intentar protegerlos.

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En el primer informe, llamado Primer Episodio (en referencia a la zaga La guerra de las galaxias), se devela una cifra aterradora: la impunidad reina en el 87% de los 458 asesinatos contra defensores de derechos humanos que se han registrado entre 2009 y 2016. Tan solo hay condenas en 28 de esos casos. “La impunidad contraataca”, sentencia el informe.

Frente a la sistematicidad de los asesinatos el informe plantea que es muy difícil establecerla, pero que la dificultad de hacerlo se debe a la impunidad. Con un 62% de las investigaciones apenas en etapa de indagación sería muy complicado que el Estado lograra establecer si hay patrones comunes entre los crímenes. Pero Somos Defensores halló varias características que comparten el grueso de los asesinatos: los ataques se dan a altas horas de la noche o muy de madrugada, se perpetran en la casa de la víctima, inmediaciones o de camino a ella y son ejecutados por sicarios, la mayor de las veces con armas de fuego. “Si eso no es un modus operandi, entonces no sabemos qué lo es”, dijo Carlos Guevara, director del programa no gubernamental.

Para resolver la impunidad el informe brinda varias propuestas. Por ejemplo, la depuración de la Fiscalía y una política única al interior de esa institución para que se actúe “de manera integral” frente a los asesinatos.

En el segundo informe, llamado Segundo Episodio, se plantean preocupaciones frente al accionar de la inteligencia de las agencias de seguridad estatales. Al parecer de Somos Defensores los controles sobre actividades de inteligencia son nulos y los recursos “son ríos de dinero”. Lo que más preocupa es que en este sector de las fuerzas estatales se posicionó la doctrina del enemigo interno y las reformas que se han impulsado desde el Ejecutivo no han modernizado la inteligencia.

“Si no se transforma el entorno político, doctrinal e institucional de los organismos de inteligencia en Colombia, estas labores seguirán representando un riesgo para los defensores de derechos humanos”, rezan las conclusiones del segundo informe.

El tercer informe, “Tercer Episodio”, centra la atención en la protección que el Estado está brindándole a los defensores de derechos humanos. La queja se centra en que el Acuerdo de Paz entre el Gobierno y las Farc era una oportunidad para cambiar una estrategia que se está agotando: la protección individual. Se plantea que el enfoque debe ser la protección colectiva porque las amenazas y los ataques cada vez más involucran al entorno de los líderes. Por ejemplo, el asesinato de familiares o personas cercanas es una nueva herramienta que están utilizando para truncar los procesos que impulsan en las regiones los defensores de derechos humanos.

La recomendación del informe es que la seguridad personal esté acompañada de acciones estatales encaminadas a brindar garantías para ejercer la defensa de los derechos humanos. A decir del documento: “Depositar tanta expectativa en protección física sin remover las causas generadoras del riesgo terminan siendo perverso”.

De varias maneras Somos Defensores ha llamado la atención de las autoridades y la sociedad civil para que se detenga la matanza de defensores de derechos humanos. En agosto de este año elevaron la voz pidiendo que nos “aguzáramos” ante los asesinatos, ahora piden que pare la guerra contra los defensores acudiendo a la famosa zaga de Star Wars; Stop Wars, imploran.