Los religiosos que han muerto por defender la paz en Colombia

Los líderes religiosos también han sido víctimas del conflicto armado en el país. No en vano, el papa Francisco beatificó el año pasado a dos sacerdotes colombianos que fueron asesinados por el odio político y grupos armados. Colombia2020 recoge los nombres de algunas mujeres y hombres que murieron por defender los derechos de sus comunidades desde la Iglesia Católica.

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Agencia AFP.

Entre 1984 y 2013 fueron asesinados 83 sacerdotes en todo el país, ocho religiosos (cinco monjas, tres hombres) y tres seminaristas, al igual que un arzobispo y un obispo, según la Conferencia Episcopal de Colombia.

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Sin duda, dentro de la Iglesia Católica, los líderes religiosos que ayudan y luchan por las comunidades más vulnerables de nuestro país, son también los más susceptibles a recibir amenazas, ataques y hostigamientos por parte de grupos armados ilegales. Según el Informe Internacional de Libertad Religiosa para 2016, del Departamento de Estado de EE. UU, curas y monjas han sido atacados y asesinados por promover los derechos humanos, ayudar internamente a las personas desplazadas, ayudar con las reclamaciones de restitución de tierras y desincentivar el cultivo de coca.

A finales de noviembre de ese año, indica también este informe, la Dirección de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario de la Procuraduría General de la Nación informó de 17 investigaciones abiertas por hechos relacionados con líderes religiosos amenazados, acosados o heridos como resultado de sus afiliaciones religiosas, en comparación con 11 casos abiertos a finales de 2015.

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Uno de los casos más conocidos es el de monseñor Jesús Emilio Jaramillo, asesinado por el Eln y beatificado, junto con el padre Pedro María Ramírez por el papa Francisco en septiembre del año pasado en Villavicencio, durante su visita a Colombia. La Diócesis de Arauca, en donde fue obispo Jesús Jaramillo, precisamente fue la primera en ser reconocida como víctima y como sujeto de reparación colectiva en junio de 2017. Otros cuatro sacerdotes fueron asesinados entre 1985 y 2003 en esa región: Raúl de Jesús Cuervo Arias (1985), Jesús Manuel Serrano (1998), José Rubín Rodríguez y Saulo Carreño, ambos en 2003.