“La memoria debe trascender al Gobierno de turno”: Ana Guglielmucci

La académica argentina, experta en la construcción de memoria tras la dictadura militar de ese país, asegura que debe haber una construcción plural, en la que se incluyan iniciativas de la sociedad.

anagugglielmucci.jpg

La académica argentina Ana Guglielmucci, doctora en antropología, destacó de su país la fuerza de las organizaciones de DD.HH.

Durante el primer panel del conversatorio Los retos del Estado para construir memoria histórica, organizado por Colombia 2020 y su capítulo Justicia para la Paz, la académica argentina Ana Guglielmucci, doctora en Antropología y experta en la construcción de memoria tras la dictadura militar de su país, explicó que el ejercicio de la reconstrucción de la verdad no debe quedarse en manos solo de un gobiernoVea aquí la transmisión en vivo

“Debe trascender al gobierno de turno, porque creo que todos hacemos memoria. La pregunta es qué plataformas debemos implementar. Lo cierto es que deben ser más incluyentes y democráticas. Me refiero a la inclusión de la sociedad civil”, puntualizó.

En relación espectro político, considera que la memoria no debe quedar en manos de una sola fuerza, y que por lo tanto se deben tener muy en cuenta distintas perspectivas, en especial las voces de las minorías.

Puede leer: “La crítica a los que gobiernan es muy importante en la construcción de memoria”: Thomas Krüger

¿Qué lecciones puede aprender Colombia de Argentina en términos de memoria? Guglielmucci considera que una respuesta puede estar en el trabajo de las organizaciones de Derechos Humanos. “Las primeras han logrado movilizar a la opinión pública como ningún otro actor lo ha hecho. También se han destacado por lograr unos consensos éticos, en los que no piden venganza por los crímenes, sino justicia”.

En ese orden de ideas, considera que este tipo de movimientos han permitido que los conflictos y las distintas versiones de la historia no se solucionen por vías violentas, sino a través de parámetros institucionales que no necesariamente son estatales. “Otra gran enseñanza es la solidaridad, el hecho de entender que por el hecho de que se adoptó cierta conducta, el otro es un enemigo y hay que eliminarlo. Por el contrario, hay que escucharlo y entender qué es lo que debe decir y preocuparse qué le pasa al otro”, añadió.

“La historia no puede ser vista en blanco y negro”

Por otra parte, Camila Medina, directora de Construcción de Memoria del Centro Nacional de Memoria Histórica, aseguró que ese ejercicio no debe hacerse a una sola voz: es plural y debe ofrecer la posibilidad de diálogo.

“Se necesita que la sociedad respalde el mandato de autonomía, porque caer en la verdad oficial sería muy fácil”, afirmó, a la vez que consideró que la institucionalidad del Estado no es la única productora de memoria histórica y es ahí donde la sociedad civil cobra relevancia.

“No se debe pensar solo producir memoria, sino también facilitar las condiciones para que los demás las puedan hacer”, indica Medina quien asegura que una de las lecciones aprendidas consiste en el reconocimiento plural y democrático de distintas voces para que su relato no sea visto en blanco y negro.