La lucha de Temístocles Machado: más viva que nunca

Tras un año de su asesinato, en Buenaventura sigue la batalla  por el territorio, que era la razón de vivir de don Temis. Por ese crimen, perpetrado el 27 de enero del 2018, hay tres capturados y siete órdenes de captura. Las autoridades no han determinado quién ordenó el homicidio. Homenaje.

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Temístocles Machado
Foto: Pacifista/Ilustración: Giussepe Minota

“Adonde íbamos mi papá empezaba a ejercer el liderazgo”, recuerda Rodrigo Machado, uno de los 12 hijos que tuvo el líder comunitario Temístocles Machado. En un principio, esa vocación de servicio generó tensiones con algunos de sus hijos. “Llegó al punto de que dejaba cosas familiares por resolver asuntos de la comunidad”, dice Rodrigo, de 38 años, quien admite que varias veces se lo recriminó a su papá.

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Pero Temístocles no podía vivir sin estar al servicio de la comunidad. Trabajó en el acueducto, fue profesor y tuvo negocios como ferreterías y parqueaderos. Hiciera lo que hiciera para subsistir, nunca dejó de lado su liderazgo. Era lo más importante para él. Esa vocación atraviesa a la familia Machado, pues el papá de don Temis, Juan Evangelista Machado Córdoba, fue uno de los fundadores del barrio Oriente, en la comuna 6 de Buenaventura (Valle del Cauca). “Estoy segurísimo de que eso viene de mis abuelos”, dice Rodrigo, quien cuenta que en su familia todos han buscado la manera de servir a las comunidades.

A pesar de los reclamos que algún día surgieron, Rodrigo dice que su papá fue “padre y madre a la vez”, ya que la primera esposa de Temístocles Machado se fue para Quibdó (Chocó), dejándolo con sus dos hijos mayores. Él los sacó adelante. “Lo que somos hoy es gracias a él”, afirma Rodrigo.

Vivieron en varios sectores de Buenaventura. En el barrio Oriente, el liderazgo de don Temis fue intenso. Allí fue presidente de la Junta de Acción Comunal dos veces. Como consta en los archivos que el líder le entregó al Centro Nacional de Memoria Histórica, fueron innumerables los documentos que Temístocles le dirigió a varias entidades como Hidropacífico, la Secretaría de Planeación de Buenaventura y la Fundación Sociedad Portuaria pidiéndoles tomar acciones en favor de las comunidades. Por ejemplo, el 30 de noviembre del 2004 radicó ante la Alcaldía del municipio un proyecto para la construcción de una escuela de primaria. “La Junta de Acción Comunal del barrio El Oriente solicita a ustedes incluir este proyecto en el Banco de Proyectos”, reza la misiva. Junto a esta adjuntó los planos, los costos, los objetivos y la justificación para construir el centro educativo.

La situación se empezó a tensar cuando Temístocles se enfrentó a Invías. Entre 2002 y 2004 el líder se opuso a las pretensiones de esa entidad de construir una vía en el barrio, denominada la vía alterna. El líder se opuso de manera férrea debido a que señalaba que la institución estatal no estaba surtiendo todos los trámites legales. Según Rodrigo, a algunos de los habitantes de Oriente no les querían pagar el valor de la tierra debido a la falta de títulos de propiedad. Por eso, don Temis se puso a la tarea de conseguir los documentos para demostrar la tenencia de los predios.

Esa oposición a la construcción de la vía le costó enemigos. Hasta su casa fueron a intimidarlo e incluso, en alguna ocasión, lo golpearon. Había personas de la misma comunidad que querían vender sus predios a Invías y agentes externos estaban interesados en que se adelantaran las obras. “En ese momento fue cuando se evidenció más el riesgo. Pude ver que él interfería en intereses de otras personas”, relata Rodrigo.

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A pesar de esos obstáculos, gracias a su terquedad, don Temis venció. El trazado de la vía cambió. Oriente quedó intacto. Al pasar del tiempo, algunos de quienes criticaron las posiciones del líder comunitario le agradecieron sus gestiones.

 

Una de las actividades para conmemorar el aniversario fue un torneo de fútbol llamado “Temis sigue vivo”. Para el líder social, el deporte era una oportunidad para que los niños no fueran captados por dinámicas violentas.

 

Al salir de Oriente se fue a vivir al barrio Isla de la Paz, en la misma comuna. Allí se dedicó a luchar contra el despojo. En ese sector las comunidades han visto llegar a personas extrañas que dicen ser propietarias de algunos predios con documentos falsos que, según los foráneos, son certificados de propiedad que datan de la Colonia. A veces llegaban personas con containers para instalar en diversos puntos. Temístocles se dedicó a desvirtuar esos engaños y a confrontar a quienes iban a invadir el barrio. “Lo que muchas veces no entiende la gente es que nosotros no solo luchamos por la tierra, sino por mantener nuestras prácticas y valores culturales”, resalta Danelly Estupiñán, quien hace parte del Proceso de Comunidades Negras.

“Era un hombre monotemático”, afirma Estupiñán, quien conoció de cerca al líder. Su versión concuerda con la de varias personas que compartieron espacios con él: su tema siempre era el territorio. Se sabía de memoria las leyes, los decretos y cuanto artículo legal favoreciera la lucha de las comunidades por habitar esas tierras en las que han estado durante décadas. “Mi papá tuvo como objetivo que todos nos formáramos, fuéramos profesionales para servir. Uno entiende que hay que estar formado para saber qué se va a defender y cómo se va a defender”, enfatiza Rodrigo. Temístocles se graduó como administrador de empresas.

Fue un ferviente impulsor del paro cívico de Buenaventura, que movilizó a miles de bonaverenses entre el 16 de mayo y el 6 de junio de 2017. En el barrio Isla de la Paz quedaban puntos de encuentro en el que se organizaban actividades durante esos días. Hizo parte, naturalmente, de la mesa que aborda las problemáticas del territorio en el comité que surgió del paro. Estupiñán cuenta que en varias oportunidades fue humillado por funcionarios y por personas que no lo querían escuchar.

Su liderazgo contra el despojo de tierras acabó el 27 de enero del 2018. Ese día llegaron dos hombres hasta un parqueadero de su propiedad y le dispararon tres veces. Buenaventura, las organizaciones sociales y sus seres queridos se conmovieron.

 

¿En qué va la investigación?

A los dos meses del asesinato de Temístocles Machado, las autoridades capturaron a Carlos Daniel Delgado Urrutia, “Danny”; Jorge Luis Jaramillo Valencia, Costeño, y Samir Rosero Obregón, “Samir”, por los delitos de homicidio agravado y concierto para delinquir. Los sindicados serían integrantes de la banda La Local, que opera en Buenaventura.

Aunque al principio sorprendió la agilidad en la investigación judicial, hoy preocupa que hasta ahora ni la Fiscalía ni el Cuerpo Élite hayan establecido quiénes son los autores intelectuales del homicidio, a pesar de haber sido un caso priorizado por el ente acusador y de contar con los autores materiales del asesinato. Según la Policía Nacional, los capturados no han querido contar en los interrogatorios quiénes ordenaron el asesinato del líder bonaverense ni por qué.

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En este momento, de acuerdo con la Fiscalía, los autores materiales están en etapa de juicio. El viernes pasado se realizó la audiencia preparatoria, pero se suspendió hasta el 26 de febrero por la renuncia de su abogado defensor. Si bien la entidad expresa que la investigación continúa y esperan que pronto se den las primeras sentencias, lo cierto es que a un año de los hechos el caso aún está en la impunidad. “Nuestra pretensión es conocer a los autores intelectuales de ese crimen”, insiste Estupiñán.

 

Las balas regaron semillas de lucha

El asesinato de Temístocles Machado fue demoledor para el ánimo de las comunidades en Buenaventura. Lo interpretaron como un campanazo de los violentos: todo aquel que se opusiera a sus intereses sería asesinado. El temor y el miedo se apoderaron de quienes han luchado por los habitantes de ese municipio.

Pero no se dejaron paralizar. “Él se va y nosotros seguimos y si a alguno de nosotros nos llega a pasar algo igual la lucha continúa, porque es un proceso”, explica Danelly. Su lucha la continuaron organizaciones como la Asociación de Terrenos Ganados al Mar, el Proceso de Comunidades Negras y la Junta de Acción Comunal de Isla de la Paz. Por eso, no han dejado que se despoje ni un centímetro de tierra del barrio por el que luchó don Temis.

Cuentan que desde cuando ocurrió el asesinato, el compromiso de las comunidades se ha acrecentado. “La verdad es que antes se hacían llamados para hacer actividades contra el despojo y la gente iba muy poco, después de lo que pasó salen masivamente”, cuenta Danelly. “La muerte de mi papá ha hecho que la comunidad se una más y muchas personas que no tenían participación, a raíz de esto se han vinculado y entienden esa lucha colectiva”, complementa Rodrigo.

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Saben que esa lucha tiene muchos enemigos. Dicen que se están oponiendo a un modelo de desarrollo que pretende desocupar sus territorios para ponerlo al servicio de multinacionales y grandes capitales nacionales. Por eso trabajan con las comunidades en medio del temor y las amenazas. A la casa de Rodrigo entraron hombres armados el pasado 12 de enero, dijeron que iban en busca de dinero, pero le mencionaron el botón de pánico que le asignó la Unidad Nacional de Protección, por lo que duda de que se tratara simplemente de un robo.

El pasado fin de semana se hicieron varias acciones por la memoria de Temístocles Machado en Buenaventura. El viernes una caravana de lanchas recorrió el estero Aguacate para reconocer el territorio, el sábado hubo un partido de fútbol y el domingo cantaron alabaos, hicieron una obra de teatro, se celebró una eucaristía y se proyectaron videos y audios con la voz del líder. Al preguntarle a Rodrigo qué mensaje les manda a los asesinos responde: “Si ellos pensaban que con la muerte de mi papá iban a doblegar a mi familia y a la comunidad estaban equivocados”.