“El 80 % de las víctimas del conflicto están dispuestas a perdonar”: Everett Worthington

Este profesor, Ph.D en psicología y considerado un referente mundial en la ciencia del perdón, hizo parte de un estudio realizado a sobrevivientes del conflicto en el departamento de Córdoba, en el que se detectó, además, que el 29 % sufre de estrés postraumático.

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Everett Worthington, Ph.D en psicología, estuvo en Colombia y presentó los resultados de la investigación.

El 80 % personas que han sufrido los estragos de la guerra en Montería, Montelíbano y Tierralta, (en Córdoba) están dispuestas a perdonar. Así lo revela una investigación realizada por el Instituto de Ciencias de la Felicidad (Florecer) y la Asociación Colombiana de Psicología Positiva, la cual asegura, además, que el 29 % de los sobrevivientes de la guerra sufren de estrés postraumático.  

En el estudio participó el profesor Everett Worthington, Ph.D en psicología, quien es considerado un referente mundial en la ciencia del perdón. El investigador asegura que, pese a las secuelas de los hechos victimizantes (31,2 % reportaron niveles de angustia y sufrimiento sicológico de moderado a severo), la mayoría de las víctimas del conflicto que fueron objeto de estudio están dispuestas a perdonar, sin que eso signifique que ya hayan superado su dolor.

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“Encontramos que la gente quiere sentirse capaz de perdonar; ellos llevaban mucho tiempo enojados ante las heridas de la guerra. Y ellos quieren ver que la justicia llegue, quieren sentirse seguros”, asegura Worthington, quien es profesor de la universidad de Virginia (EE.UU.) y cuyos resultados los entregó junto a la presidenta de Florecer, Andrea Ortega.

Según explicó Worthington, el perdón de las víctimas del conflicto ha estado relacionado con las creencias religiosas; que entre más se perdona, hay una mayor esperanza frente al futuro, y que el perdón les ha permitido recuperarse frente a los hechos del pasado.

¿Qué tan dispuestas están las víctimas a perdonar?

Lo que muestra el estudio sobre el perdón es que cerca del 80 % de las personas víctimas están dispuestas a perdonar de manera muy rápida. Al 20 %, quienes experimentaron situaciones más traumáticas, les toma más tiempo para recuperarse. Pero también la mayoría de personas puede perdonar y algunas escogen no hacerlo, lo cual es muy válido porque hay muchas maneras de lidiar con las injusticias además del perdón, como la justicia, por ejemplo.

¿Cómo puede definirse el perdón?

Hay dos tipos de perdón. Uno de ellos tiene que ver con tomar la decisión sobre cómo se puede actuar hacia una persona o un grupo de personas. La decisión de perdonar puede estar enfocada en no tomar venganza y tratarla como un interlocutor válido. Eso no significa que de inmediato me voy a reconciliarme con él, pero sí voy a reconocer su valor como ser humano. Esa decisión se puede tomar y pueden seguir sintiendo resentimiento, rabia y odio hacia esa persona. El segundo tipo de perdón es emocional, que consiste en reemplazar todas las emociones negativas con otras más positivas hacia esa persona. Entonces si es posible entender a la otra persona, es posible tener unos sentimientos un poco más neutrales hacia esa persona.

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¿Para perdonar se requiere de la justicia?

Hay muchos tipos de justicia. Una de ellas es la retributiva (que se refiere al castigo de los responsables), pero también está la justicia restaurativa, que se refiere a reparar a las víctimas y a su comunidad. Con frecuencia se dice que el perdón está en contra de la justicia, pero no son opuestos. Es como jugar dos partidos de fútbol por aparte, en diferentes canchas. El perdón ocurre en el interior de cada persona, es una decisión que se toma, es un cambio emocional.

¿Cuál es entonces el papel de la justicia?

La justicia es algo social. Es arena de otro costal. Por ejemplo, hace 20 años, mi mamá fue asesinada por un hombre joven que entró a su casa y que iba a robarla. Él nunca fue atrapado y sigue libre. Yo lo perdoné, porque ella toda la vida me dijo que eso se debía hacer. Sin embargo, el hecho de haberlo perdonado no significa que, en caso de ser atrapado, ese hombre no deba enfrentar a la ley. Entonces la justicia está en el nivel social y el perdón es interno.

¿Qué beneficios trae consigo el perdón?

Cuando las personas perdonan, ya no se destina una gran cantidad de energía en odio y resentimiento. Eso puede derivar en que tengan una mejor salud física y mental, así como mejores relaciones.

¿Qué condiciones podría cumplir una víctima para perdonar?

Los psicólogos tenemos una teoría denominada “la brecha de injusticia”. Se puede explicar cuando, por ejemplo, alguien me hace daño y si me vuelven a hacer algo malo, la brecha de la injusticia se hace más grande y es más difícil lidiar con ella. Pero si la persona responsable acepta su responsabilidad, reconoce el daño y restituye, la brecha se reduce. Por lo tanto, lo que pasa es que yo me sigo sintiendo herido, el responsable hizo mal y puedo perdonar. En principio todo se puede perdonar, la práctica la brecha de la injusticia es tan alta que es muy difícil reducirla.

¿Cómo se puede dar el primer paso para perdonar?

Debe haber un intento de reconciliación, que significa restaurar la confianza entre dos personas. En ese orden de ideas, para restablecer la confianza las personas deben percibir que la otra es lo suficientemente confiable como para dar el primer paso. Mi amigo Jean Paul Lederach -reconocido experto internacional en construcción de paz- tiene una cita clave: “No es posible construir un puente empezando por el medio”. Cada parte tiene que empezar desde donde está y construir hacia la mitad y es posible que ni siquiera se encuentren en la mitad, pero qué importa si el puente funciona, tampoco importa si voy un poco más lejos que la otra parte. No importa si el encuentro es la reconciliación.

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¿Cómo puede aplicarse esa teoría en Colombia en un momento de fuerte polarización?

Ambas partes deben estar dispuestas a dar ese primer paso. Las personas de Farc, por ejemplo, deben estar dispuestas a ser confiables. Lo que siempre le digo a la gente: nadie está obligado a perdonar. Si estás trabajando en reducir “la brecha de la injusticia”, hay muchas cosas que puedes hacer en lugar de perdonar.

Uno de los efectos del estudio es el estrés postraumático, ¿qué relación tiene con el conflicto?

El trauma responde a un hecho que tuvo que enfrentar la persona y ahora, cuando el tiempo pasa, la víctima empieza a tener síntomas que incluye cosas como la imposibilidad de dejar de pensar en lo que ocurrió. Estos síntomas fueron encontrados en el 20 % de las personas. Resulta que el 80 % de las personas que tuvieron un trauma en el conflicto este tipo de problemas no los afecta. Eso significa que mucha gente ha avanzado en el proceso de curación de esas heridas.

¿Cuál es la relación entre perdón y este tipo de síntomas?

No hay una relación directa. La falta de perdón es estresante; a la gente no le gusta sentir odio, miedo o enfado hacia otra persona. Entonces entre más tengan estos sentimientos, más estresados se sentirán y es más probable que aparezca el estrés postraumático. El perdón puede alejar el nivel de esto sentimientos que generan estrés.

¿Cómo incentivar el perdón?

Si el gobierno, por ejemplo, dice que vamos a reconciliarnos, pero hay mucha gente que no está de acuerdo, habría que preguntarse cómo podemos ayudarles a comprender a los ciudadanos que dar un paso adelante puede ser beneficioso para ellos. Solo hay que hacérselo saber.