Así eligieron a los once miembros de la Comisión de la Verdad

El Comité de Escogencia creó cinco perfiles para seleccionar a los comisionados que tendrán tres años para construir la verdad de medio siglo de conflicto. Académicos, defensores de derechos humanos, expertos en memoria histórica, periodistas y víctimas hacen parte del grupo.

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Fotografías tomadas de: Archivo, revista Semana, Amnistía Internacional, Gobernación del Cauca, Specoloroum- Wordpress, Museo Nacional, Comité de Escogencia y la Cámara de Diputados mexicana.

El Comité de Escogencia dio a conocer los once nombres que conformarán la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición. El grupo está compuesto por seis hombres y cinco mujeres que representan diversas regiones del país. Una indígena, un afrodescendientes, tres académicos, un militar, una periodista, una experta en arte y cultura, un español, y dos defensores de derechos humanos fueron elegidos entre 208 personas que se postularon para este cargo.

(Puede leer aquí los perfiles: ¿Quiénes son los nuevos comisionados de la verdad?)

La presidenta del Comité de Escogencia, Claudia Vacca, indicó que tuvieron en cuenta cinco perfiles que creyeron necesarios para lograr un eficaz funcionamiento de la Comisión de la Verdad: académicos, defensores de derechos humanos, comunicadores y profesionales en arte y cultura, expertos en trabajos de memoria histórica y representantes de víctimas. El perfil académico, según Vacca, estaba sobrerrepresentado en las postulaciones. En este caso tuvieron en cuenta la rigurosidad metodológica y el trabajo en campo realizado. Además del ámbito investigativo y los documentos e informes publicados, tuvieron en cuenta la participación que han tenido en espacios de construcción de memoria con las víctimas.

En este perfil estaría Saúl Alfonso Franco Agudelo, médico con doctorado en Ciencias Humanas, quien durante 30 años de trabajo se ha dedicado a investigar la epidemiología de la violencia en el conflicto armado colombiano y en América Latina. Asimismo, ha estudiado los resultados obtenidos por las comisiones de la verdad en Argentina, El Salvador y Guatemala. Junto a Franco también estarían Alfredo Molano Bravo y Alejando Valencia Villa. El primero no solo es académico, sino que ha hecho un gran trabajo periodístico en terreno con víctimas, según el comité. Y el segundo, además de tener un gran recorrido en la academia, se ha dedicado a la promoción y protección de los derechos humanos y tiene una gran experiencia en comisiones de la verdad en Guatemala, Bolivia, Panamá, Perú, Ecuador, Paraguay, Panamá y México.

El segundo perfil responde a los defensores de derechos humanos. Y en este caso se analizó fundamentalmente su trabajo en terreno y su trayectoria en organizaciones que representan a las víctimas del conflicto armado. En este perfil está inscrito el padre Francisco De Roux Rengifo, quien fue elegido como presidente de la Comisión de la Verdad por su dedicación en temas de construcción de paz y por su trayectoria como director del Centro de Investigación y Educación Popular (CINEP) y otras organizaciones sociales del país. Junto a él está Alejandra Miller Restrepo, una economista y doctora en Paz y Gestión de Conflictos, que por años ha defendido a las mujeres a través de la organización Ruta Pacífica de las Mujeres. También fue una de las investigadoras que lideró la iniciativa de la sociedad civil de crear la Comisión de la Verdad y Memoria de las Mujeres Colombianas.

En el tercer perfil estrarían los expertos en comisiones de la verdad. Aquí, además de Alejandro Valencia, quien sería el hombre con más experiencia en este campo, está el español Carlos Beristain, experto en atención sicosocial y el único extranjero entre los comisionados. El objetivo es que estos dos hombres, que han trabajo en varias comisiones de la verdad en América Latina ayuden a diseñar estrategias para la realización de audiencias, recolección de testimonios de víctimas en terreno y la participación de la sociedad civil en la construcción de memoria.

El cuarto perfil buscaba estrategias de comunicación efectiva a la hora de la divulgación de los informes. El mandato de la comisión de la verdad debe ir más allá de la redacción de un documento. Por eso debe crear piezas y herramientas que promuevan la convivencia y no repetición de los hechos. Ese fue el criterio de selección de Martha Cecilia Ruiz, periodista de la Revista Semana, exdirectora de Verdad Abierta y quien por años ha cubierto el conflicto armado colombiano. En la misma orilla está Lucía González Duque, quien durante años ha trabajado en temas de museología y construcción de memoria en los territorios más afectados por la violencia.

Finalmente, el último perfil son los representantes de las víctimas. Según Vacca, el sentido era recoger todas las visiones de quienes fueron víctimas del conflicto por parte de las Farc, paramilitares y el Estado. Para esto el Comité escogió a María Patricia Tobón Yagarí y María Ángela Salazar, quienes además representan la visión de las minorías étnicas en la Comisión de la Verdad. La primera es indígena embera y por más de una década ha defendido los derechos de los pueblos indígenas en temas de tierras. La segunda es afrodescendiente y coordinadora de la Mesa Departamental de Víctimas del Conflicto Armado de Antioquia e integrante de la plataforma Iniciativa de las Mujeres por la Paz. 

Asimismo, en el Comité buscaron tener en cuenta la mirada de los militares, quienes están representados por el mayor (r) del Ejército Carlos Guillermo Ospina Galvis, presidente de la Asociación Colombiana de Militares Víctimas del Conflicto Armado, quien más allá de tener una visión institucional es un representante de víctimas de miembros de las Fuerzas Armadas. 

El Comité de Escogencia explicó que varios de los postulados que parecían tener un cupo seguro en la Comisión no lo obtuvieron porque al escogerlos creían que podían perjudicar la institucionalidad que por años se ha creado en el país en temas de construcción de memoria. Sería el caso de Gonzálo Sánchez, director del Centro Nacional de Memoria Histórica. Agregaron que este tipo de entidades juegan un rol determinante porque servirán como brazos de la Comisión de la Verdad para tener una presencia efectiva en los territorios y procurar que la participación de la sociedad civil sea masiva.