Los preparativos en el Meta del último aniversario de las Farc en armas

En la zona veredal de Buenavista mataron 20 reses porque esperan recibir esta noche a cerca de 2.000 personas para celebrar los 53 años de vida de la guerrilla más vieja del continente, que hoy está transitando a la vida política y social del país. 

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Preparativos para la celebración del aniversario 53 de las Farc en la zona veredal de Buenavista en el Meta. /Fotos Ralf Pauli

Llegar a la zona veredal de Buenavista, en el departamento del Meta, solo es posible si no llueve, porque la carretera sin asfaltar se empantana con facilidad. La trocha la mantiene la guerrilla y no el Estado, como sucede con las carreteras cercanas a otras zonas veredales del país. Quizás por eso los guerrilleros estaban tan preocupados con el aguacero del viernes, porque deben asegurarse de que la trocha esté bien para la llegada de los cerca de 1.300 invitados que recibirán este sábado 27 de mayo. 

En Buenavista se reúnen alrededor de 700 guerrilleros en el proceso de dejación de armas y reincorporación a la vida civil y política. Los guerrilleros aseguran que es la más numerosa de todas las zonas veredales del país y que en ella hay cerca de 500 hombres y mujeres en armas y 150 más que llegaron de las cárceles y hoy son presos políticos mientras resuelven su situación jurídica con la justicia especial para la paz.  Por eso, en esta zona veredal, sin duda, se celebrará este 27 de mayo una de las fiestas más numerosas y eufóricas de la conmemoración del aniversario 53 de esta guerrilla.

Los preparativos, cuentan los guerrilleros,  empezaron días antes y este sábado desde las 5:00 a.m. se levantaron para seguir alistando la comida y la bebida. Las sillas y las reses llegaron en camiones que puso el Gobierno. Todos alistan sus banderas rojas con el símbolo de la hoz y el martillo comunista y camisetas blancas con el mensaje: Queremos la paz.  

Mataron 10 vacas la noche del viernes y en la madrugada del sábado empezaron a alistarlas para la fiesta. En la tarde algunos más aprovecharon para jugar fútbol y descansar. Las Farc cumplen 53 años y este aniversario lo viven en un momento histórico por la firma del acuerdo de paz con el Gobierno y el comienzo de su implementación. Afirman que no le guardan resentimiento a los policías y soldados contra los que un día combatieron, y aunque no se arrepienten de lo que cometieron durante la guerra están dispuestos a pedir perdón a todo aquel que haya sido violentado.  

El ambiente entre la tropa de guerrilleros tiene dos sentimientos contrarios. Por un lado, sienten alegría y euforia de vivir este momento sin el asedio de la guerra, pero por el otro manifiestan incertidumbre sobre la capacidad del Estado de cumplir lo pactado. Una de las razones de su incertidumbre está en que aún la zona veredal no está terminada. Los cambuches en los que duermen son de palo y plástico y tienen condiciones muy precarias. De las casas a las que se comprometió el Gobierno solo hay algunas pocas terminadas. No hay servicio de alcantarillado y,  por ejemplo,  el baño es una trinchera que sirve de pozo séptico y no tiene ninguna privacidad. 

Tampoco tienen puesto de salud, razón por la que si alguien se enferma los médicos guerrilleros, que aprendieron el oficio en las selvas, no pueden atenderlos porque no tienen medicamentos. Por eso toca salir a buscar atención médica a Granada, Mesetas o Villavicencio.   A pesar de todo, este sábado en la zona veredal de Buenavista se vive un ambiente de fiesta y celebración. Nadie quiere volver a la guerra. Esto aunque la dejación de armas está un poco más lejos de lo que se contempló con el Día D+180. Aquí el comandante guerrillero Aldinever Morantes me dejó claro que no dejarán las armas hasta que a la zona hayan llegado todos los presos políticos que, luego de seis meses del acuerdo de paz, siguen en las cárceles.