¿Qué será de los diálogos con el Eln en manos del nuevo presidente?

Desde ayer, La Habana (Cuba) hospeda a las delegaciones del Gobierno y del Ejército de Liberación Nacional (Eln), como anfitriona y garante del quinto ciclo de los diálogos de paz, luego de que el presidente de Ecuador, Lenín Moreno, le retirara a su país la condición de garante.

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Ayer se instaló el quinto ciclo de negociaciones con el Eln. / AFP

Los objetivos de la agenda de esta nueva etapa se concentran en acordar un cese bilateral del fuego antes de la primera vuelta presidencial —27 de mayo—, definir el mecanismo de participación de la sociedad civil en el proceso y trazar caminos para aliviar humanitariamente los territorios que aún sufren los estragos del conflicto, especialmente en las zonas fronterizas del país.

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Ambas partes negociadoras han manifestado su optimismo frente a los posibles resultados de las conversaciones en esta nueva etapa en Cuba, que cuenta con suficiente experiencia y garantías para que se den con tranquilidad. Sin embargo, saben que en menos de 90 días llegará un nuevo ocupante a la Casa de Nariño, en cuyas manos estará el futuro del proceso que se viene llevando a cabo desde febrero de 2017.

Los candidatos presidenciales han manifestado su desconfianza frente a la guerrilla. Algunos, incluso, han asegurado que darán por terminadas las negociaciones de llegar a la jefatura del Estado. Ante dichas advertencias y la incertidumbre de lo que podría pasar bajo el mando del sucesor de Juan Manuel Santos, tanto el actual mandatario como la Comisión de Paz del Congreso reiteraron la necesidad de suscribir un “acuerdo marco” en La Habana, que impida que el próximo gobierno tire por la borda los avances que hasta ahora se han dado con el Eln.

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Según Santos, este documento le dejaría al futuro presidente un camino pavimentado con “puntos básicos para ir a negociarlos después”. Roy Barreras, senador y copresidente de la Comisión, insistió en que, a través de él, se busca que “la solución dialogada al conflicto de más de medio siglo con el Eln avance y termine felizmente a través de estas mesas de diálogo, cualquiera que sea el próximo gobierno”.

Mientras aquello se define, Gustavo Bell, jefe de la delegación del Gobierno, expresó que el “dinamismo y ritmo pronostican resultados concretos y favorables frente a los puntos por trabajar”. Y Pablo Beltrán, cabeza del equipo del Eln, aseguró que, aunque “hay muchos adversarios que se presentan a las elecciones”, su compromiso es inquebrantable. “Ninguna adversidad va a hacer que nos levantemos de la mesa”, declaró desde la capital cubana.