AYER CULMINÓ EL SEXTO CICLO DE DIÁLOGOS EN LA HABANA

Pactar nuevo cese al fuego entre Eln y Gobierno quedó en manos de Duque

A pesar de los avances en esta materia, las delegaciones anunciaron que persisten diferencias en aspectos fundamentales que imposibilitaron acordar un nuevo alto al fuego temporal. Quedará en manos del próximo Ejecutivo definir si, aunque sea, habrá espacio para intentar conciliarlas.

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“Pablo Beltrán”, jefe de la delegación de paz del Eln en Cuba, recalcó ayer que siguen manteniendo la voluntad de diálogo. / AFP

Si bien desde el inicio de los diálogos de paz entre el Gobierno y el Ejército de Liberación Nacional (Eln) estuvo claro que un acuerdo final entre ambas partes quedaría bajo el liderazgo del próximo presidente, lo cierto es que, por lo menos, se esperaba pactar un cese al fuego bilateral antes de que Juan Manuel Santos abandonara la Casa de Nariño. Sin embargo, ayer finalizó el sexto ciclo de negociaciones, el último a manos del mandatario saliente, sin un pacto sellado.

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A pesar de que establecer un nuevo alto al fuego fue una de las prioridades en la agenda del ciclo que comenzó el pasado 2 de julio en La Habana (Cuba), ambas delegaciones, tanto la del Gobierno nacional como la del Eln, informaron en la mañana del miércoles que no fue posible sortear las diferencias en algunos puntos fundamentales. “Si bien no llegamos en este ciclo a acuerdos completos sobre participación de la sociedad civil y cese al fuego, el camino recorrido hacia ellos es muy significativo. Tenemos la certeza de que al persistir con voluntad y compromiso facilitaremos un impulso decisivo hacia el desarrollo de la Agenda de Diálogos”, aseguraron desde la isla.

El jefe de la delegación de la guerrilla, Pablo Beltrán, había augurado desde el martes que estas quedarían como tareas pendientes para tratar con el nuevo Gobierno, que se posesionará este 7 de agosto. Aseveró que hasta un 80 % de un posible acuerdo en este sentido ya se dejó “confeccionado”. No obstante, esto es algo que está por verse, pues la continuación de la mesa de diálogos con Iván Duque presidiendo el país es incierta. Ya son varias las condiciones anunciadas por este al grupo armado, como la renuncia total a las actividades criminales, un cese al fuego unilateral, la concentración de los combatientes y el cumplimiento de penas.

Con el fin de dejar una ruta de acción y de proteger lo ya avanzado ante las reiteradas advertencias de Duque, en La Habana se trabajó alrededor de la construcción de un Acuerdo Marco para el próximo Gobierno. Sobre esto, el saliente Juan Manuel Santos reveló que se reunirá con el jefe de la delegación conformada por el Ejecutivo, Gustavo Bell, para construir un informe en el que conste el estado actual de la mesa. “Y vamos a entregar ese documento para que el nuevo Gobierno decida cómo prosiguen en algo muy importante, que es lo que yo llamo la paz completa”, afirmó Santos, recalcando que, en todo caso, ya quedaron listos los protocolos precisos para pactar el cese, según había sido estipulado entre las partes negociadoras y las Naciones Unidas.

“Sería contraproducente, inclusive, firmar algo que el nuevo Gobierno no avale, pues sería deshacer todo. Los protocolos están prácticamente listos, solo queda que el próximo mandatario decida si desea continuar. Yo espero que lo haga”, enfatizó el primer mandatario.

A su vez, recordó que de este punto depende el de la participación de la sociedad civil en las conversaciones de paz, otro de los asuntos claves en la agenda del ciclo que se cerró. Sobre este, las delegaciones informaron que “tendrá un carácter amplio, plural, transparente, e identidad propia” y que se pondrá en marcha una vez se construya su diseño completo y se pacte un nuevo alto al fuego. Según lo señaló Bell, “para poder convocar a la sociedad en la tarea de participar directamente en la construcción de la paz, se requiere que no haya armas de por medio”.

Sin embargo, el ambiente es aún hostil entre el Eln y el presidente entrante, Iván Duque. Recientemente, Pablo Beltrán aseguró que la transición de gobierno representa una serie de cambios en “las reglas del juego”. Pero precisamente por ello, el senador Roy Barreras insistió en que fue un error del grupo insurgente no haber aceptado las condiciones planteadas por la actual delegación, pues, como mínimo, el próximo mandato le exigirá lo mismo. “El Eln no supo leer la coyuntura de la transición política. Fue un error su negativa a las condiciones del cese. Exigimos no más secuestros, atentados contra la población civil ni hostilidades, y así también lo hará sin duda nuevo Gobierno. ¿Qué ganaron aplazando esas decisiones? Si van a avanzar en la paz, tendrán que aceptarlas”, manifestó.

En todo caso, quedará en manos del Gobierno entrante el futuro de las conversaciones de paz con esa guerrilla y la definición de si se dará o no un séptimo ciclo de diálogos; un punto difícil de predecir, dadas sus constantes críticas, no sólo a este proceso sino al desarrollado con la hoy desarmada guerrilla de las Farc. Como sea, se necesitará algo más que buenas voluntades para acordar el esperado cese al fuego y, eventualmente, llegar a un acuerdo final. ¿Quién y qué cederá?