Extracto del discurso entregado durante el el Encuentro: La creatividad para construir paz

"No podemos seguir legislando en forma homogénea": Rafael Pardo

El Alto Consejero para el Posconflicto afirma que hay que ser innovadores en los acuerdos institucionales que se hagan para cumplir los acuerdos de La Habana y para desarrollar todas las demás actividades necesarias para la construcción de paz.

*Este es una versión del discurso que dio Rafal Pardo, Alto Consejero para el Posconflicto, en el Encuentro: La creatividad para construir paz el tres de agosto de 2016. 

 Pensar en la Colombia del 2020 es pensar en una Colombia del posconflicto. Una Colombia que haya sido capaz de crear las condiciones necesarias para asentar una paz estable y duradera. Es decir, una Colombia que garantice que la dolorosa historia del conflicto no se repita nunca más.

 Es también una oportunidad para que entre todos sumemos esfuerzos y asumamos compromisos. Para 2020, nuestro país debe estar más integrado y con un desarrollo territorial equitativo; la igualdad no debe seguir siendo una de las asignaturas pendientes y nosotros, como ciudadanos, tenemos que asumir el reto de ser más respetuosos de la ley y más cumplidores de nuestros deberes.

 Es por eso que no hay una fórmula mágica para construir el posconflicto. El común denominador de los procesos más exitosos tienen algo en común: empoderan y movilizan a cada ciudadano.

 El compromiso de El Espectador y de la Unión Europea al organizar este foro es una muestra más del enorme esfuerzo que se está haciendo desde distintas orillas para la construcción de una paz estable y duradera. Una paz con enfoque territorial, que reconoce las diferencias de realidades y necesidades.

Quisiera destacar el nombre que se le ha dado a este evento: la creatividad para construir la paz. Mucho se ha escrito y propuesto para el desafío de construir una paz estable y duradera. Pero en mi opinión no se ha hecho suficiente énfasis en la innovación que resulta necesaria para alcanzar dicho objetivo.

A manera de introducción de este evento, quiero mencionar algunos temas en los que si no somos creativos vamos a
fracasar. Hay que ser innovadores en los acuerdos institucionales que se hagan para cumplir los acuerdos de La Habana y para desarrollar todas las demás actividades necesarias para la construcción de paz.

Uno de los mayores obstáculos que ha habido, por ejemplo, para garantizar la atención de las víctimas ha sido la falta de mecanismos efectivos de coordinación entre los distintos niveles de gobierno. Así que hay que diseñar mecanismos innovadores para regular las relaciones entre la nación y las entidades territoriales.

 Hay que ser creativos en la adopción de los mecanismos para promover el desarrollo económico en los territorios más afectados por el conflicto. Claro que habrá que hacer lo obvio, mejorar la infraestructura y proveer bienes públicos pero también tenemos que pensar en adoptar reglas diferenciadas que reconozcan la heterogeneidad de las regiones de nuestro país.

 No podemos seguir legislando en forma homogénea. Las leyes y normas que funcionan en Bogotá o Bucaramanga no pueden ser las mismas que regulan las relaciones económicas y sociales en Sipí, Chocó o la Costa Pacífica nariñense.

 Hay que ser innovadores para disminuir la desigualdad que caracteriza nuestra sociedad y que afecta a varios sectores poblacionales. Tenemos que adoptar instrumentos de discriminación positiva en favor de sectores tradicionalmente discriminados a través de bienes y servicios públicos de menor calidad que se le ofrece a otros grupos u otras regiones.

Hay que ser creativos para tener un desarrollo territorial más equilibrado. Si queremos una paz estable, la respuesta a todo no puede ser Bogotá. Hoy los jóvenes de toda Colombia entienden que es en Bogotá donde pueden construir su proyecto de vida porque las oportunidades y los beneficios no están adecuadamente distribuidos.

Hay que ser creativos en qué vamos hacer y cómo lo vamos a hacer porque lo cierto es que a pesar de múltiples esfuerzos y muchos recursos invertidos aún no tenemos un Estado eficiente ni una sociedad igualitaria.

Los invito a que en esta jornada de reflexión pensemos con creatividad e innovación para que la Colombia del 2020 sea una Colombia distinta. Una Colombia que después de superar el mayor obstáculo para el desarrollo sea capaz de estar más integrada, le apueste a la toma de decisiones con base en un amplio y democrático diálogo social y donde el Estado de la mano de los gobiernos locales.