Lulú, ya no será la candidata trans de la Farc

Esta líder trans confirmó que pese a integrar  la lista cerrada a la Cámara de Representantes por Bogotá del partido de la exguerrilla no alcanzó a tener la documentación necesaria para oficializar su aspiración. 

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Daniela Maldonado, mujer trans y directora de la Red Comunitaria Trans (RCT), junto a un guerrillero en la zona veredal de las Farc, en Icononzo (Tolima)/ Cortesía Guillermo Camacho

Daniela Maldonado, directora de la Red Comunitaria Trans (RCT), le aclaró a Colombia2020 que no pudo oficializar su candidatura por la lista cerrada de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (Farc) a la Cámara de Representantes por Bogotá. La razón, estuvo de viaje fuera del país y no alcanzó a tener la documentación requerida por la Registraduría que debía formalizar el pasado lunes. 

Lo curioso es que varios dirigentes políticos de la Farc, entre ellos Rodrigo Londoño y Sandra Ramírez, habían expresado su satisfacción por esta candidatura, pese a que no se formalizó y tenía pocas probabilidades de quedar, al estar en el renglón octavo de una lista cerrada.

La historia detrás de una candidatura fugaz

Daniela, o Lulú como la conocen en el barrio Santa Fe, tiene 31 años y es activista por los derechos humanos de las personas trans en el país. Nació en Ibagué (Tolima) pero cuando terminó el colegio huyó a Bogotá, buscando un lugar donde expresar su identidad trans.

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Fue así que llegó al barrio Santa Fe y sin experiencia laboral y sin otra opción económica para costear su nueva identidad terminó ejerciendo la prostitución. En ese escenario, y luego de estar vinculada a otras organizaciones, hizo parte de la creación de la Red Comunitaria Trans en 2012, una organización liderada por mujeres trans. Allí se formó políticamente y fue conocida por la frase: “Nada por nosotras, sin nosotras”.

Su relación con el partido político de la exguerrilla empezó hace menos de un año. La primera vez que estuvo en un campamento guerrillero fue durante las vigilias de paz, en noviembre de 2016, que se realizaron en diferentes zonas veredales del país, donde las Farc se concentraron para dejar las armas.  En esa ocasión, Maldonado viajó hasta Mesetas, en el Meta, para respaldar el cese al fuego bilateral y el acuerdo de paz que atravesaba una de las crisis más duras, por cuenta del triunfo del No en el plebiscito que refrendaba el documento alcanzado entre el Gobierno y las Farc.

Más adelante, el 14 de febrero de 2017, estuvo en la entonces zona veredal de Icononzo (Tolima) junto a otros compañeros de la red para hablarle a los excombatientes sobre temas de género, diversidad sexual y salud. “Es imprescindible que la sociedad civil haga parte de este proceso y por eso nosotras vinimos aquí” dijo Daniela Maldonado en ese momento.

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Llegaron allí por la intermediación de un guerrillero de las Farc preso a quien conocieron durante el trabajo que hace la red en las cárceles de Bogotá por los derechos humanos de las mujeres trans, desde el año 2013. Los invitaron porque algunos excomandantes de las Farc, como Carlos Antonio Losada, a cargo de las milicias en Bogotá durante años, eran receptivos a que los guerrilleros se formaran en estos temas, porque la mayoría los desconocían o malinterpretaban y reconocían que en la guerrilla, como en la sociedad, hay personas con identidades de género diversas.

En esa ocasión varios excombatientes “escucharon atentos las violencias y la marginación que las personas trans viven por ser distintas; los problemas para seguir estudiando; los líos para conseguir un trabajo distinto a ser prostitutas o peluqueras; el karma que significa acceder al sistema de salud o relacionarse con sus familias. Círculos de exclusión que en algo se parecen a la vida clandestina e ilegal que viven los guerrilleros”, contó Guillermo Camacho, cercano al trabajo de la red.

Desde entonces, Maldonado estuvo en otra zona veredal hablando con exguerrilleros, venciendo temores y prejuicios, al punto que llegó a reconocerse como “transfariana”. Luego en Bogotá, algunas exguerrilleras, como Isabela Sanroque, visitaron la red trans. Alrededor de esa relación de confianza que se construyó llegó la propuesta del partido político Farc de invitar a Maldonado, y a la red, a la creación del programa y el lineamiento político de género. Después vino la propuesta política de integrar la lista a la Cámara de Representantes por Bogotá.  

En los debates que se dieron en La Habana (Cuba), durante el proceso entre el Gobierno y las Farc, nunca se escuchó la voz de una persona trans. En las comisiones de víctimas hablaron gays y lesbianas, pero no trans. Su voz siempre ha sido marginada y durante el conflicto armado excluida con mayor fuerza, normalizada y violentada por todos los actores armados legales e ilegales, como lo documentó el informe de la Defensoría del Pueblo “Voces Ignoradas”. Quizás por eso es tan sorpresivo que la Farc haya escogido a Maldonado para integrar su lista a la cámara baja por Bogotá. Esto aunque no se oficializó y la posibilidad que tenía de quedar era ínfima. 

*Esta nota se modificó y se aclaró cuando Daniela Maldonado confirmó, luego de consultarla en varias ocasiones, que pese a integrar la lista no entregó la documentación requerida.