Las recomendaciones de Chris Coulter a la mesa de negociaciones de La Habana

La doctora en antropología pidió que se tuviera en cuenta las necesidades específicas de las mujeres y niñas que se desvinculen de las Farc.

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Chris Coulter es doctora en antropología y en Desmovilización, Desarme y Reintegración (DDR).
Chris Coulter es doctora en antropología y en Desmovilización, Desarme y Reintegración (DDR).
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Especificar que la violencia sexual constituye una violación al cese al fuego, para que sea prohibida y monitoreada. Los equipos de monitoreo deben conocer el contexto de la violencia sexual, poder identificar a los atacantes y entender el patrón. Todos los miembros tienen la responsabilidad de reportar violencia sexual (no solo las mujeres). El equipo debe incluir monitoras, así se asegura el acceso de las víctimas, hombres y mujeres, al proceso.

En cuanto a la reintegración, debe existir colaboración entre el Gobierno, las ONG y los operadores, así como los excombatientes y sus familias. Asegurar que el componente financiero tenga en cuenta el género de excombatientes y civiles. Estar preparado para contestar preguntas como ¿tiene la noción de bienestar económico diferentes significados para mujeres y hombres? ¿A qué se están reintegrando los excombatientes? Se debe ser sensible al contexto local.

Hay que evitar una definición estrecha de “excombatiente” para que no excluya a los partidarios y dependientes (mujeres y niñas). Los recursos muchas veces se enfocan en “los hombres con armas”. A veces se excluye a mujeres y niñas porque tienen múltiples roles, a veces invisibles, son difíciles de indentificar y alcanzar, pueden no caber en la definición de “excombatiente”. Los roles de combatientes, simpatizantes y dependientes son cambiantes (las mujeres pueden cumplir otras tareas además del combate).

La incorporación de género require: Entender cómo y por qué las necesidades de mujeres y niñas son diferentes a las de hombres y niños. Crear un subcomponente aislado de género no es incorporación de género. Favorecer a mujeres sobre hombres no es incorporación de género. Puede que durante una intervención para mujeres todavía se necesite alcanzar un grupo objetivo. Las mujeres no son un grupo homogéneo. La incorporación de género también es para hombres y niños.

La evaluación de las necesidades de género debe incluir: La composición de género de los grupos armados. El estatus socioeconómico y político. La división del trabajo según el género. Las capacidades de los grupos locales de mujeres. El nivel de la violencia de género. Las necesidades específicas de mujeres combatientes, simpatizantes y dependientes.

El programa diseñado para el desarme debe incluir: una campaña de información para alcanzar a las mujeres y las ONGs de mujeres, movilización comunitaria, personal femenino en los lugares de recolección de armas, recolectar la información que tengan las mujeres sobre las rutas de intercambio y armas escondidas.

Los programas de reintegración económica deben incluir: entrenamiento vocacional con servicios de cuidado infantil, si es necesario. Acceso de mujeres a tierra y crédito. Sensibilización de la comunidad y empleadores potenciales. Coordinación con agencias de desarrollo y programas de sustento.

La reintegración social debe tener en cuenta: los roles de género que han cambiado en las sociedades de posconflicto, los rituales de reintegración basados en lo local, la reabilitación psicológica a largo plazo, el respaldo a mujeres para hacerle frente a situaciones con altos números de combatientes enfermos, heridos y traumatizados, especialmente en contextos con muchos niños.