Las propuestas de los candidatos sobre el servicio militar obligatorio

El fin del conflicto con las Farc obliga a replantear el tema, aunque hay quienes creen que hay nuevas amenazas de seguridad por enfrentar.

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Anualmente, unos 20.000 jóvenes graduados como bachilleres se van a prestar el servicio militar obligatorio. / EFE

Fue en junio de 2014, de cara a la segunda vuelta de la elección presidencial, cuando el entonces presidente candidato Juan Manuel Santos prometió que, si se firmaba el Acuerdo de Paz con las Farc, eliminaría el servicio militar obligatorio y a cambio implementaría un servicio social. Según dijo, el servicio militar sólo lo prestan los jóvenes de los estratos más bajos, porque los altos pagan o hacen lo que sea para no prestarlo. Incluso habló en concreto de varias opciones: la posibilidad de que los jóvenes apoyaran con su servicio en distintas zonas del país asuntos como refuerzos en la educación, atención al adulto mayor y hasta clases de bilingüismo. Incluso dijo que quienes quisieran hacer una carrera militar recibirían incentivos por parte del Estado. Hasta hubo un comercial de campaña titulado: “Y usted, ¿prestaría sus hijos para la guerra?”. Al final, la promesa no se cumplió. ¿Qué piensan hoy sobre el tema los actuales candidatos a sucederlo, en el contexto de los nuevos retos para la seguridad?

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Sergio Fajardo

Para el candidato de la Coalición Colombia, el servicio militar obligatorio debe acabarse. “En el mediano plazo tenemos que pasar la página del conflicto armado para que de ahora en adelante los jóvenes escriban la página de las oportunidades y no la de la guerra”, enfatiza. Su propuesta apunta a construir, junto a todos los jóvenes de Colombia, un proyecto que les ayude a cambiar sus vidas, que los enamore de la educación y, en el caso de quienes han padecido la violencia, les ayude a sanar las heridas y les permita integrarse al mundo productivo. Considera, sin embargo, que tras el cierre del capítulo con las Farc y ojalá con el Eln, se debe garantizar la seguridad de las personas, tanto en las ciudades como en el campo, para avanzar en construir una cultura de legalidad y de convivencia.

Viviane Morales

Cuando era senadora, propuso un proyecto de ley para reformar el servicio militar obligatorio. Con su aprobación en junio de 2017, la hoy candidata del Partido Somos logró izar la bandera de la objeción de conciencia, derecho que permite apelar a quien no quiere ser reclutado por la Fuerza Pública debido a que sus convicciones religiosas, éticas o filosóficas resultan incompatibles con la milicia. En su período como congresista, a su vez, defendió —sin éxito— la obligatoriedad del alistamiento para mujeres transgénero. Además, luchó por reducir el tiempo del servicio y el costo de la libreta militar. Frente a un escenario de posconflicto, Viviane Morales ha declarado contundentemente que estaría dispuesta a acabar con esta obligación.

Gustavo Petro

El candidato de la Colombia Humana considera que la terminación del conflicto armado con la firma de un acuerdo de paz con las Farc debe llevar, necesariamente, a un ajuste de los roles, las misiones y la doctrina del sistema de seguridad nacional. En este sentido, propone adelantar los ajustes institucionales para que el servicio militar deje de ser obligatorio y para que todos los miembros de la Fuerza Pública tengan acceso a la universidad. “Se terminará de una vez por todas, en razón a que todos los jóvenes que han sido obligados a prestarlo, han perdido la oportunidad de estudiar en una universidad y desarrollar una carrera. En una etapa del posconflicto, necesitamos un Ejército profesional”, enfatiza Petro.

Humberto de la Calle

El candidato del Partido Liberal ha sido claro al señalar que de nada servirá reclutar jóvenes para que “den bala” en la selva, cuando el conflicto camina hacia su fin. En pocas palabras, si se consolida el proceso de paz no será necesario el servicio militar obligatorio. Por eso su propuesta es la de crear un programa social remunerado que lo reemplazaría. El fin del conflicto también permitirá reenfocar los esfuerzos hacia la protección ciudadana, por lo que plantea que de manera paulatina se permita “la migración de personas de las Fuerzas Militares a la Policía Nacional”. No obstante, dice que el Estado debe evitar que otros actores armados ilegales ocupen los espacios dejados por las Farc.

Germán Vargas

Más que acabar con la obligación, el exvicepresidente y hoy candidato habla de que en las áreas rurales se podrá prestar el servicio militar o un servicio social a nivel local. Ello permite inferir que, al menos por el momento, no está pensando en adelantar una modificación para eliminarlo. De hecho, Vargas Lleras propone aumentar la seguridad en las ciudades mediante el fortalecimiento y la reestructuración de la Policía Nacional e incrementar el pie de fuerza en todos los municipios del país, para pasar de 130 policías a 300 por cada 100.000 habitantes. Asimismo, plantea que los recursos del Fondo Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana sean de destinación exclusiva para la seguridad ciudadana y su ejecución a cargo de la Policía.

Iván Duque

El candidato uribista se muestra de acuerdo con la modernización del servicio militar, sin embargo, no comparte la idea de que sea reemplazado por un servicio social, como lo proponen otros. Es una idea que Duque defendió desde su curul como senador: “El servicio militar obligatorio ha contribuido a la generación de un vínculo entre la ciudadanía y la Fuerza Pública”. De hecho, Duque propone “revivir las redes de cooperantes, los sistemas de recompensas, y devolverles la dignidad y motivación a las Fuerzas Armadas”. En su programa de seguridad contempla el fortalecimiento de la capacidad de reacción rápida y efectiva, tanto de las Fuerzas Militares como de la Policía Nacional, y la “restauración del honor y la moral militar”.