Las cuatro reformas que el gobierno Duque quiere hacerle al Acuerdo con las Farc

El canciller Carlos Holmes Trujillo ratificó que entre los puntos claves están acabar con la conexidad entre rebelión, secuestro y narcotráfico, y evitar la participación política de condenados por delitos de lesa humanidad.

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El Acuerdo de Paz le otorgó participación política a las Farc y varios de sus miembros están hoy en el Congreso./ Gustavo Torrijos.

“Ni trizas ni risas”. Esa fue la frase que durante la campaña electoral asumió el hoy presidente Iván Duque como caballo de batalla, cada vez que le preguntaban si iba a respetar los Acuerdos de Paz firmados por el gobierno de Juan Manuel Santos con la ya desmovilizada guerrilla de las Farc. “No vamos a hacer trizas los acuerdos, pero no vamos a tolerar las risas de quienes se quieren burlar del Estado de derecho”, eran sus palabras. Ahora, 22 días después de llegar al poder, poco a poco el nuevo Gobierno comienza a direccionar sus intenciones frente a los pactos de La Habana, estrategia que involucra necesariamente a la Organización de Naciones Unidas (ONU).

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Ya el canciller Carlos Holmes Trujillo reveló que se ha puesto el tema sobre la mesa de ese organismo multilateral, cuyo apoyo a la paz en Colombia ha sido fundamental, la modificación de al menos cuatro de los puntos de la implementación. En concreto, se trata de aquellos que tienen que ver, a futuro, con la conexidad entre la rebelión, el secuestro y el narcotráfico; cerrar la puerta a que los condenados por delitos de lesa humanidad puedan ejercer cargos políticos; la pérdida de beneficios de quienes continúen en actividades relacionadas con tráfico de armas, lavado de activos y narcotráfico, y que la erradicación de cultivos ilícitos tenga carácter obligatorio.

Según Trujillo, reformas necesarias que apuntan a mejorar la implementación del Acuerdo y que fueron abordadas en las reuniones que la semana pasada sostuvo con el secretario general de la ONU, António Guterres, y con los miembros del Consejo de Seguridad. “Los temas que tratamos estuvieron relacionados con la importancia de la Misión de Verificación a la implementación que actúa en Colombia (…) tuve la oportunidad de darle detalles de lo que es la posición del gobierno del presidente Duque y de hacer adecuaciones y modificaciones en cuatro puntos”, explicó.

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Puntos que también ratificó el nuevo comisionado de paz, Miguel Ceballos, quien de todas maneras enfatizó que el mensaje del presidente Duque es que su gobierno mantendrá firme la disposición de cumplir con los compromisos que se asumieron con los excombatientes para que continúen en la legalidad, lo cual implica brindarles condiciones de seguridad, justicia y desarrollo económico y humano. Palabras que, de todos modos, dejan un gran interrogante sobre la postura frente a los líderes de la exguerrilla. En la FARC, ya como partido político, lo que le piden a la comunidad internacional es mantener su respaldo a los acuerdos porque, lo dijo Carlos Lozada, “sí los quieren hacer trizas”.

Por su parte, Guillermo Rivera, quien fuera ministro del Interior en el pasado gobierno de Juan Manuel Santos, le respondió por Twitter a Ceballos —y de paso a Trujillo—, asegurando que la conexidad del secuestro con el delito de rebelión no existe en la actualidad, y que ello quedó consignado en el Acto Legislativo 01 de 2017. “Respetado Miguel Ceballos: este es el artículo pertinente en la Ley 1820 de 2016 (Ley de Amnistía), reiterada en el acto legislativo 01 de 2017. Prohibir que esos delitos sean amnistiados o indultados significa prohibir la conexidad con la rebelión (delito político)”, escribió, mensaje que acompañó de una imagen del texto de la reforma estudiado por la misma Corte Constitucional.

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