¿Qué falta para empezar a negociar con el Eln?

“La prioridad es la participación ciudadana”: Frank Pearl

 

El jefe del equipo que adelantó los acercamientos con el Eln habla de los alcances de lo acordado y lo que falta para instalar la mesa de negociaciones. Dice que en esa guerrilla hay unidad para buscar la paz.

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Para Frank Pearl, aunque en el pasado el Eln ha sido reacio a dialogar, en esta oportunidad esa guerrilla se ha dado cuenta de la realidad que enfrenta y de que si no entra al proceso de paz se va a convertir en banda criminal.
Inaldo Pérez

-¿Qué falta para instalar formalmente la mesa de diálogos con el Eln en Ecuador?

Faltan dos puntos: unos temas procedimentales y administrativos, que estaremos evacuando en los próximos días, y el tema de fondo, que está relacionado con el pronunciamiento del presidente Juan Manuel Santos de ponerle fin al secuestro.

-O sea, es absolutamente necesario que haya gestos de paz...

Lo que dijo el presidente fue claro. Mi trabajo ahora es tratar de solucionar ese tema. Tenemos una ronda prevista para acabar en los próximos días en Caracas. Una vez termine, entraremos a definir la mecánica de las siguientes rondas.

-Muchos sectores exigen que para iniciar la mesa de negociación se empiece por el cese del fuego o el desescalamiento del conflicto...

La decisión del presidente es negociar en medio del conflicto. Mientras no haya un acuerdo final de paz, la confrontación armada está vigente. Eso sí, en la medida en que los diálogos avancen, uno puede buscar acuerdos para desescalar. Pero eso será en otro momento.

-¿Qué diferencias fundamentales hay entre el proceso de paz con el Eln y el de las Farc?

Son organizaciones distintas en su origen, en su estructura de toma de decisiones y en la relación que tienen con las comunidades donde hacen presencia a lo largo del país. Eso hace que éste no vaya ser un proceso en el que nos vayamos a sentar a escribir páginas y páginas de acuerdos, sino que se le dará prioridad a la participación de la ciudadanía y de las organizaciones sociales para pronunciarse sobre los temas de la agenda, que posteriormente serán discutidos de manera directa en la mesa de conversaciones. Esos temas serán plasmados en el apartado de transformaciones. Allí se incluirán las iniciativas de las organizaciones sociales, con un enfoque territorial, para encontrar soluciones que nos permitan sentar las bases de una paz estable y duradera.

-Precisamente esa participación de la sociedad es una de las novedades del proceso, y usted ha dicho que lo más importante de este proceso de paz no va a ocurrir en la mesa de diálogos sino en Colombia…

En este proceso, una vez se instale la fase pública, los ciudadanos y organizaciones podrán participar de una manera organizada. Aquí se trata de tener en cuenta la voz de la gente para incorporarla a la mesa de diálogos. La mesa servirá de filtro de la voz de las comunidades.

¿Eso quiere decir que la primera fase del proceso con el Eln será el trabajo con la ciudadanía para recoger sus visiones de la paz?

La manera como se va a incluir la voz ciudadana será definida por las partes en la fase pública. No podemos anticiparnos a eso, pues no es una decisión unilateral del Gobierno.

-Una de las críticas que se le hacen al Eln es que es una organización federativa. ¿Usted cree que hay unidad de criterio en el llamado Comando Central de esa guerrilla?

Hay unidad, y lo refleja la decisión de la organización de iniciar un proceso de paz.

Pero se habla de que alias “Pablito” ha puesto resistencia a iniciar los diálogos…

Tengo la certeza de que la decisión del Eln, en su último congreso y en el Comando Central, es la de buscar una salida negociada. Tan es así que en el texto acordado está escrito cinco veces que el objetivo es ponerle fin al conflicto armado.

-La historia de las negociaciones con el Eln demuestra que los diálogos con esta guerrilla son más difíciles que con las mismas Farc. ¿Por qué esta vez la gente debería creerle?

Las frustraciones no pueden hacer que uno deje de insistir en lo que uno cree. Las frustraciones dejan aprendizajes y este es un momento distinto: hay una oportunidad para terminar con la guerra. También creo que ellos se han dado cuenta de la realidad que enfrentan y que si no entran al proceso de paz, se van a convertir en banda criminal.

-¿Cómo va a articularse la mesa de diálogos del Eln con la de las Farc?

El cómo y el cuándo están por definirse. Lo que dejamos escrito es que las delegaciones definirán los temas que requieren coordinación y sincronía con la mesa de La Habana, reconociendo que los temas de víctimas, justicia, fin del conflicto e implementación tendrán un solo marco jurídico e institucional.

-¿Es esa una de las líneas rojas del Gobierno?

Nosotros no podemos crear un marco jurídico distinto para cada organización. Pero sobre cómo funcionará, eso se acordará más adelante.

-El tema minero-energético es una de las banderas del Eln, sin embargo, el Gobierno ha dicho que no negocia la política económica del país. ¿Cómo se van a conciliar esas dos miradas?

Pues ese tema no está en la agenda. El Gobierno ha dicho que en estos acuerdos para superar el conflicto no negocia ni el sistema político ni el modelo económico.

-Pues aunque la agenda no lo dice textualmente, existe un apartado que habla de la creación de planes de desarrollo regionales, y allí puede surgir…

Eso está en el punto de transformaciones para la paz, y se dice que será por medio de planes y programas, no de políticas. Esos programas se ejecutarán dentro de las políticas actuales.

-¿Qué papel va a jugar la Iglesia católica en este proceso?

En el punto de participación social está estipulado que movimientos y organizaciones sociales pueden participar. En la fase pública determinaremos cómo abrir esa puerta para que sea de manera eficiente.

-¿Cómo es la historia de que los acercamientos con el Eln vienen desde el gobierno Uribe?

Para nadie es un secreto que los contactos iniciales y el hilo conductor de los procesos, tanto con las Farc como con el Eln, vienen del gobierno anterior. En 2012, cuando el presidente Santos anunció los diálogos con las Farc, lo dijo. En este caso pasó lo mismo: venimos hablando con el Eln desde 2009, a través de un contacto que permitió que esto se retomara en el gobierno Santos. Luego surgieron otros contactos que han ayudado y hoy estamos instalando la fase pública. Todos los gobiernos han retomado los contactos de los gobierno anteriores.

-En la agenda acordada se habla de que se mantendrá informada a la ciudadanía. ¿Cómo se va a manejar la confidencialidad del proceso?

Vamos a respetar todo lo pactado, y allí dice que vamos a informar periódicamente sobre los avances de la mesa, pero también habrá confidencialidad sobre lo que se está discutiendo.

-Usted ha hecho un enorme sacrifico personal encabezando la negociación con el Eln y participando en el proceso con las Farc. ¿Cómo se siente tras concretar lo del Eln?

Siento una enorme satisfacción. El equipo en el que están el general (r) Eduardo Herrera, Jaime Avendaño, José Noé Ríos, Paola Celis y Juan Esteban Ugarriza ha hecho un trabajo serio que nos puede llevar a un acuerdo final. Hemos hecho nuestro trabajo por convicción porque creemos que en el siglo XXI no tiene ninguna justificación tener un conflicto armado y que sigamos matándonos entre colombianos. Hay que cerrar este capítulo y esta ha sido nuestra tarea. Siento satisfacción y mucha responsabilidad.

-¿Usted va a ser el jefe de la delegación del Gobierno en la mesa de negociaciones?

Esa decisión es del presidente de la República.

*@AlfredoMolanoJi / @hgarciasegura