Disidencias de las Farc y narcotráfico, los retos en defensa para el gobierno de Iván Duque

Son varios los puntos en materia de defensa que el nuevo presidente deberá afrontar a partir del 7 de agosto. El crecimiento del narcotráfico y las disidencias de las Farc son la prioridad.

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El aumento de cultivos de uso ilícito es uno de los mayores retos que asume el próximo Gobierno. / Efe

Con el triunfo presidencial también llegan varios retos para el nuevo mandatario, Iván Duque Márquez. Y la defensa claramente será primordial para un discípulo del expresidente Álvaro Uribe. Problemas como la expansión de las disidencias de las Farc y el crecimiento de los cultivos ilícitos necesitan una especial atención del nuevo Gobierno. Aunque este año Estados Unidos reconoció el trabajo que se está haciendo en materia de erradicación, Colombia está a un paso de volver a la lista negra. ¿Qué hacer para evitarlo?

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Cultivos ilícitos y narcotráfico: el sustento de la ilegalidad

De acuerdo con cifras del Ejército, este año se ha presentado un incremento de las familias que se dedican al cultivo de la planta de coca en la zona sur del país, pues les resulta más rentable que las plantaciones de uso legal. “En Nariño, la cantidad de cultivos de coca que hay están distribuidos en familias cocaleras. Más o menos por cada 10 familias hay un laboratorio de base de coca”, señaló el general Alberto José Mejía, comandante de las Fuerzas Militares, en diálogo con El Espectador.

En 2017, el gobierno de Estados Unidos amenazó con descertificar a Colombia si no frenaba el incremento de cultivos ilícitos. Este año, el panorama ha sido un poco más alentador y el Departamento de Estado reconoció el trabajo de las autoridades colombianas en materia de incautación de cocaína y erradicación, que superó las cifras alcanzadas en 2016. Sin embargo, el país sigue siendo una de las mayores fuentes de precursores químicos usados para producir estupefacientes, según el último Reporte sobre la Estrategia de Control Internacional de Narcóticos, divulgado en marzo de este año.

“El nuevo Gobierno va a tener que desarrollar otras acciones de erradicación forzosa de cultivos, e inclusive se podría revivir la aspersión de manera controlada que afecte menos a otros cultivos y personas”, aseguró Hugo Acero, experto en seguridad ciudadana. El presidente electo, Iván Duque, planteó en su campaña que la erradicación y la sustitución de cultivos ilícitos serán obligatorias en todo el país. De igual modo, que el narcotráfico no sea un delito amnistiable y que no se le dé un tratamiento de delito político conexo.

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Disidencias, tras el Acuerdo de Paz con las Farc

“Las disidencias son como las bacrim. Hay que combatirlas como lo ha hecho el gobierno de Juan Manuel Santos, y tal vez ofrecerles el sometimiento a la justicia si se aprueba. Más de lo que se ha hecho es difícil, entiéndase en materia de represión. Se ha hecho de todo. El reto es el mismo: capturarlos y neutralizarlos, y en eso Santos ha sido implacable”, afirmó Ariel Ávila, analista y subdirector de la Fundación Paz y Reconciliación. Entre los grupos disidentes más importantes se encuentran las Resistencias Unidas Campesinas, las disidencias de alias Gentil Duarte y Guacho, los frentes 10, 49 y 14 de las Farc y la Gente del Orden, entre otros, según información de la Fiscalía.

“Las disidencias se quedaron manejando el negocio del narcotráfico. Hacia el sur, Gentil Duarte, Guacho, la Gente del Orden, más o menos entre 1.000 y 1.200 guerrilleros que se quedaron en Antioquia, lo que están haciendo es administrar negocios de este tipo”, señala el analista Acero. Según él, la clave para afrontar este problema es trabajar con los guerrilleros que se encuentran en zonas veredales.

“El reto no sólo es combatir estos grupos, sino atender a la guerrillerada. Cumplir los compromisos de los Acuerdos de Paz, sobre todo con la cantidad de guerrilleros que se desmovilizaron, y llegar a estos territorios con una intervención integral, que no sólo es de Fuerzas Militares y de Policía, sino desarrollo social, de infraestructura, de creación de oportunidades para personas que viven estos territorios”, agrega Acero.

Bandas criminales, el otro peligro

En el Congreso se encuentra en estudio el proyecto de ley de sometimiento de las bandas criminales, con el que se busca sentar las bases jurídicas para que estos grupos ilegales puedan someterse a la justicia en condiciones especiales para la concentración y reclusión de sus integrantes. En entrevista hecha por este diario al electo presidente Iván Duque, aseguró al respecto que no daría beneficios a estas organizaciones ilegales.

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Para los analistas, uno de los blancos que se debe atacar primero en la lucha contra las bandas criminales es su manera de financiación: el narcotráfico. Grupos como el clan del Golfo, los Pelusos y los Puntilleros son algunas de las organizaciones ilegales que hoy azotan la seguridad en el país. “Se viene tramitando el sometimiento, porque a punta de represión y de encarcelar jóvenes no se va a solucionar nada. La represión sola no sirve. Iván Duque dijo que continuaría lo del sometimiento a la justicia, entonces parece que viene más de los mismo”, afirma Ariel Ávila.

Seguridad ciudadana, lo que toca al colombiano de a pie

Delitos como hurto, homicidios y extorsión siguen siendo algunas de las principales quejas de los colombianos. De acuerdo con cifras del Ministerio de Defensa, el hurto común (residencias, comercios y personas) tuvo un aumento significativo en 2017 en comparación con 2016. Para este año, los indicadores no parecen mostrar una mejoría. Entre enero y marzo ya se han presentando más de 77.000 hurtos, mientras que en el mismo período para el 2017 se habían registrado 71.951 robos. El reto, según los expertos, es mejorar la presencia de la Fuerza Pública en las ciudades del país.

Una de las propuestas de campaña del presidente electo Duque es el fortalecimiento de la capacidad de reacción de las Fuerzas Militares y la Policía. Sin embargo, de acuerdo con los analistas es necesario fortalecer la política criminal en aspectos como la reincidencia, el colapso del sistema penitenciario y la responsabilidad penal adolescente.

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“Colombia en pleno siglo XXI no tiene una política criminal. Por ejemplo, tenemos más de 60 sindicatos en el Inpec; eso no termina de funcionar. ¿Qué va a pasar con esa entidad? El sistema de responsabilidad penal adolescente, los temas de las URI, esto es a grandes rasgos el tema de política criminal”, resalta el analista Ariel Ávila. Se espera que con el empalme que se va a dar entre los gobiernos de Santos y Duque se planteen más retos y soluciones que se vienen para el próximo cuatrienio, el cual estará a cargo del excandidato del Centro Democrático.