Gobierno insiste en que las circunscripciones de paz fueron aprobadas

Día D para las circunscripciones

Hoy el presidente del Congreso, Efraín Cepeda,  tiene prevista una reunión con  sus asesores para proyectar su decisión sobre la iniciativa. ¿La negará, la aprobará o enviará al Consejo de Estado?

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El presidente del Congreso, Efraín Cepeda Sarabia, tiene la última palabra sobre las circunscripciones especiales de paz. / Archivo El Espectador

A pesar de que terminó la vigencia del trámite especial legislativo, mejor conocido como fast track, no es clara la realidad del acto legislativo que les da vida a las 16 circunscripciones especiales de paz. Como se sabe, el pasado jueves, la mesa directiva del Senado dio por hundida la iniciativa, en un primer momento, por no haber alcanzado las mayorías exigidas. Minutos después, el Gobierno y sus alfiles alertaron que sí habían conseguido los respaldos suficientes y argumentaron que estaba mal hecha la cuenta del número de asistentes, porque no se descontaron las curules de los tres senadores que están en prisión. Este fin de semana, el presidente Juan Manuel Santos volvió a insistir en que la reforma fue aprobada, pero es claro que la definición de la situación no está en sus manos y que esta semana será definitiva para el futuro de una de las puntas de lanza de la llamada paz territorial y la reparación a las víctimas. (Leer: Santos pide defender la paz y da por aprobadas las circunscripciones para víctimas)

Lo otro definido es que en este momento la pelota está en el campo de la presidencia del Senado, pues según el reglamento del Congreso, es la última instancia interpretativa. Razón por la cual hoy todos los ojos están puestos sobre el senador Efraín Cepeda, quien en las próximas horas tendrá que tomar una decisión. Y hay tres caminos: o emitir el acta de archivo o de aprobación de la iniciativa, o darle la última palabra al Consejo de Estado. Lo tiene claro el ministro del Interior, Guillermo Rivera, quien señaló: “seguimos convencidos de que el proyecto fue aprobado. Que las normas y las sentencias de la Corte son contundentes en este sentido. Incluso, cuando se votó la estatutaria de la Justicia Especial de Paz (JEP), las mayorías se hicieron a partir de 47 votos, porque se descontaron las curules a las que se les aplica la silla vacía y las de quienes se declararon impedidos”. (Leer también: Semana de pasión en el Congreso) 

En este turbulento panorama, entre la espada y la pared se encuentra el senador conservador Cepeda. “Tengo un muy buen equipo de abogados en la presidencia del Senado de la República, que incluye a un exmagistrado de alta corte. Se dedicaron todo el fin de semana a estudiar, por separado, el caso, y hoy nos sentaremos para que cada uno entregue su lectura jurídica. Así, entre esta misma tarde y mañana, tomaré una decisión. No soy abogado, pero conozco muy bien el reglamento del Congreso y su panorama jurídico. No duden que tomaré una decisión en derecho. Debo decir que durante estos cuatro meses les he dado garantías a todas las bancadas y las fuerzas del Congreso. He votado según mi convicción. Soy amigo del proceso de paz, de la implementación y de las circunscripciones de paz. Pero eso no será motivo para tomar mi decisión. Entiendo que es una gran responsabilidad. Tal vez la más importante que he tenido que tomar en mi vida política”, señaló el presidente del Senado. (Consulte: La resurrección de las curules de paz)

En cualquier caso, sea la decisión que tome, le lloverán críticas, y más aún, lo que defina marcará el rumbo de las alianzas electorales de cara al 2018. Alianzas que tras lo ocurrido la semana pasada en el Legislativo, ya empiezan a mostrar una tendencia. Es claro, por ejemplo, que Cambio Radical y el Centro Democrático viven una confluencia estratégica, a la cual se ha sumado un grupo importante del Partido Conservador, encabezado por el exalfil del Gobierno Hernán Andrade. Del otro lado, las fuerzas se aglutinan alrededor del Partido Liberal, el Polo Democrático, la Alianza Verde y una tendencia mayoritaria del Partido de la U.

Por eso, la decisión que tome el senador costeño es trascendental, máxime cuando su situación particular también enfrenta ese polarizado panorama. Hace parte de los conservadores que han respaldado los acuerdos de paz, pero las mayorías de la bancada de su partido ya cambiaron de orilla y se visten de oposición. Cepeda Sarabia vive una compleja encrucijada, de la cual saldrá, sea cual sea el camino que tome, engrandecido por unos y vilipendiado por otros. Él promete definir esto en derecho y con la conciencia de que su palabra tendrá efectos que marcarán la historia reciente del país.