Civiles, guerrilla y militares desminan juntos, así es la tercera historia de ¡De otra manera!

“Un territorio incierto”, la tercera fábula de la colección ¡De otra manera!, relata cómo excombatientes, militares y habitantes de Briceño (Antioquia) desminan su territorio, olvidando sus diferencias y enemistades para trabajar en equipo y alejar esa amenaza de sus vidas. 

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Ilustración: Nicolas Chirokoff

“Hace poco tiempo, tan solo imaginar la siguiente escena era imposible: ratones de bosque, nutrias y jaguares, después de caminar unidos y coordinados inspeccionando minuciosamente el territorio en el que habitan, han logrado sacar de él casi todos los objetos que tanto daño y destrucción les causaron”. 

Este es el comienzo de una fábula en la que los niños, niñas y jóvenes podrán aprender sobre la primera experiencia de desminado humanitario en el país, hecho con el esfuerzo de tres protagonistas que antes se veían solo como enemigos: Las Farc, el Ejército y los habitantes de Briceño (Antioquia).

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En la fábula “Un territorio incierto”, los ratones de bosque representan a los habitantes de la vereda El Orejón, en Briceño, en donde prácticamente había una mina por cada habitante. Era la zona más minada de Colombia. 

Allá operaban los frentes 36 y 18 de las Farc. Omar Restrepo, conocido en la guerra como ‘Olmedo Ruiz’ y ahora representante a la Cámara por el partido FARC, era el segundo al mando del primer frente. Él y sus antiguos compañeros excombatientes son representados por las nutrias, mientras que los militares contra quienes combatían son los jaguares.

Los ratones eran quienes habían vivido en esas tierras desde hace mucho tiempo hasta que entraron las nutrias a robarles sus frutos, a asustarlos así fuera solo por diversión y la tranquilidad cesó. 

Entonces llegaron los jaguares a poner el orden. Querían controlar a las nutrias para que no siguieran cometiendo sus fechorías ni se aprovecharan de los ratones, pero lastimosamente, estos pequeños animalitos eran los que más sufrían por las peleas entre nutrias y jaguares. 

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Tanto Ejército y guerrillas, colocaban minas antipersona o dejaban granadas y municiones sin explotar en el territorio para que confrontar al otro. Poco a poco, ellos mismos también se volvieron víctimas de estos artefactos. Hubo muchos heridos y muertos por las explosiones. Caminar por el territorio era imposible y provocaba miedo cultivar en nuevas zonas o que los niños jugaran por los campos. 

En medio de las negociaciones de paz entre el Gobierno y la entonces guerrilla de las Farc surgió la iniciativa de desminar este territorio. En julio de 2015, comenzó el programa de desminado en esta vereda, con la presencia y venia de las comunidades. Allá llegaron 50 expertos antiexplosivos del Batallón de Desminado del Ejército, tres integrantes de las Farc, liderados por ‘Olmedo Ruíz, y dos miembros de la ONG Ayuda Humanitaria de Noruega, quienes comenzaron el proceso de desminado de 14.000 metros cuadrados con la ayuda de la población civil. 

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En la fábula, como en la historia real, los tres animales se juntaron para eliminar una gran amenaza, a pesar de los sinsabores, de los miedos de abrirse ante alguien que se consideraba como el enemigo y de quienes desconfiaban. Esta es la reflexión que propone “Un territorio incierto”.

Esta historia hace parte de ¡De otra manera! Fábulas sobre acuerdos en Colombia, la colección de ocho fábulas inspiradas en comunidades que lograron superar el conflicto a través de la creación de acuerdos y de espacios de diálogo. Es creada por ClickArteColombia2020,  con el apoyo de Pnud, Acnur y la Unión Europea. Nació como una oda a la imaginación, a la resiliencia y a nuestra capacidad de moldear el mundo que nos rodea, aún en los tiempos más difíciles.

Encuentre esta fábula el próximo viernes 12 de octubre en la edición impresa de El Espectador.