Una invitación a orar por la paz de Colombia

Religiosos de diferentes comunidades de fe se reunirán el jueves primero de marzo a elevar una plegaria pidiendo que se detengan las violaciones a la vida en el país. Fragmentos de libros sagrados como la Biblia y el Corán guiarán la jornada.

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El 15 de julio de 2015, cerca de 200 personas de diferentes religiones se congregaron en la Plaza de Bolívar para orar por la paz del país en un evento convocado por varias iglesias y confesiones. /Reconciliación Colombia

“A veces las cosas se traban, hay nudos, hacemos todo lo que podemos y no es suficiente. Entonces lo demás lo tiene que hacer Dios y la oración es muy poderosa para desatar los nudos que los humanos no podemos”, afirma el pastor de la iglesia cristiana menonita Pedro Stucky. Sus palabras resumen los motivos por los que comunidades de fe como la musulmana, la cristiana y la católica elevarán juntas una oración por la paz de Colombia.

Las mayores preocupaciones de los creyentes que asistirán al evento son tres: los incumplimientos en la implementación del acuerdo entre el Estado y las Farc, los asesinatos de líderes sociales y la continuación de la guerra con el Ejército de Liberación Nacional (ELN). “Es un clamor porque la vida en nuestras tradiciones religiosas es un don de Dios y como don de Dios está siendo negada”, cuenta Abilio Peña, integrante de la comunidad franciscana de Nuestra Señora de Lourdes.

Después de la firma del acuerdo de paz entre el Estado y las Farc han sido asesinados 33 excombatientes, según cifras de la Fundación Paz y Reconciliación. Entre 2017 y 2018 la Fiscalía General de la Nación registró el asesinato de más de 100 líderes sociales. Por otro lado, la guerra con el Eln continúa, son recurrentes los titulares de guerrilleros o soldados muertos en acciones militares,. La más reciente fue la muerte de cinco integrantes del Ejército en Norte de Santander. “El evangelio dice que los hombres y las mujeres somos santuario de Dios, cuando ese santuario está siendo asesinado es el mismo Dios el que está siendo asesinado” enfatiza Peña.    

Pero no solamente los cristianos estarán presentes, los organizadores del evento esperan que lleguen unos 200 delegados de diferentes religiones. Mariam Acevedo, integrante de la comunidad musulmana en Colombia, cuenta que varios suras (capítulos del libro sagrado) del Corán llaman a que reine la paz. “Nuestro libro sagrado y nuestros profetas dicen que hay que resaltar la vida y el respeto a ella. No somos quién para quitarle la vida a otra persona”, resalta Acevedo. También destaca que los musulmanes se saludan con las palabras “salam aleikum” que traducen “la paz sea contigo”.  “Siempre estamos dando la paz a todas las personas que saludan” afirma.

No es la primera vez que lo hacen. En julio de 2015, por ejemplo, también hicieron ‘Un llamado de fe por la paz de Colombia’. En esa ocasión, cerca de 200 personas de diferentes religiones se congregaron en la Plaza de Bolívar para orar por la paz del país en un evento convocado por varias iglesias y confesiones.

La apuesta es porque las expresiones de violencia en el país se apaguen. Por eso una de las preocupaciones más grandes es el estancamiento de los diálogos entre el Estado y el Eln en Quito, Ecuador. “La sociedad civil y las comunidades de fe hacemos un llamado al Eln y al gobierno nacional para que cuanto antes inicie el quinto ciclo de la mesa de negociaciones”, enfatiza Yolanda Reyes, integrante de la Mesa Ecuménica por la Paz, que congrega a varias expresiones de fe.

Sentar posiciones

Días antes de las votación del plebiscito del 2016, en el que se definía el apoyo al acuerdo de paz entre el Gobierno y las Farc, la Conferencia Episcopal Colombiana se declaró neutra. "De ninguna manera, la iglesia católica, induce a los colombianos a votar por el Sí o por el No en el plebiscito", expresaron por medio de un comunicado. Por otro lado, el apoyo de varias iglesias cristianas al No fue de público conocimiento. Por eso, una de las preguntas a los organizadores de la oración por la paz es ¿Por qué sentar una posición tan clara a favor del Acuerdo entre el Estado y las Farc y los diálogos con el Eln?

“Si no nos jugamos por la construcción de la paz y la justicia sencillamente no estamos siendo cristianos”, explica Peña. Con ese convencimiento, varias comunidades religiosas trabajan en regiones del país que han sido afectadas por la violencia. Es el caso de la iglesia cristiana menonita que tiene la iniciativa Puentes de Paz en Arauca que genera espacios de diálogo para buscar que mediante el reconocimiento del se solucionen las diferencias por vías pacíficas.

“Desde el punto de vista cristiano consideramos que Dios es un Dios de paz, Jesucristo es el príncipe de paz, su pueblo es pueblo de paz.  El mensaje del evangelio es un mensaje de paz y nuestro papel como cristianos es la reconciliación”, enfatiza Stucky, que calcula que en Colombia puede haber unos 1200 cristianos menonitas.  “La razón fundamental para jugárnosla es el evangelio”, concluye Peña.

Frente a las iglesias que llamaron a votar No en el plebiscito, Peña dice que en el proceso de organización de la Oración por la paz se ha encontrado con representantes de varias de ellas. “Cada vez son más las expresiones de fe que votaron No que en este momento se están sumando a la construcción de paz sobre la base de la verdad, de la reconciliación, del perdón”, asegura.

“¿Si la iglesia no dice que la paz es la voluntad de Dios quién lo va a decir? No podemos ser ambigüos”, concluye Stucky.

Todos juntos

En países como Irlanda del Norte se han librado sangrientas guerras a nombre de las religiones. El país europeo estuvo durante siglos atrapado en un conflicto armado entre católicos y protestantes. En Colombia ha habido algunos casos de asesinatos de religiosos, pero la violencia se ha explicado por factores más políticos que religiosos. Sin embargo, el encuentro de varias expresiones de fe bajo un mismo techo es una muestra de que se puede confluir a pesar de las diferencias. “Reconocemos que tenemos que dar ejemplo”, asegura Stucky.  

Reyes dice que el punto de partida del entendimiento entre las diferentes comunidades de fe es el valor de la vida: “si algo tenemos en común todos es que la vida es el valor más grande e insuperable que cada uno de nosotros puede tener”, asegura. Por su parte, Acevedo, de la comunidad musulmana, puntualiza que “si creemos que hay un solo Dios entre todos podemos unirnos y lograr la paz con respeto y amor”. 

Uno de los mensajes centrales de la oración será la reconciliación. “Es importante para todos buscar la reconciliación para que nuestros niños y nuestros jóvenes vean un país diferente, no el de enfrentamientos, de sangre derramada y de niños muertos”, enfatiza Acevedo.

La religión es un asunto que le habla directamente a los colombianos. Según una encuesta que desarrolló en 2015 la firma WIN/Gallup International Colombia es el país más creyente de América Latina. El 82% de los encuestados en nuestro país respondieron creer en Dios. Por eso el mensaje con el cual concluye Peña, y que espera que llegue a quienes profesan cualquier religión en Colombia, es un versículo de la Biblia: “Bienaventurados los que trabajan por la paz porque ellos serán llamados hijos de Dios”.

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