Toda una vida, un corto sobre el encuentro de dos generaciones en la guerra

En una muestra de la situación que vivieron algunas familias en el conflicto armado en Colombia, este cortometraje narra un doloroso encuentro de dos generaciones en el conflicto armado. Hace sentir, a través de su puesta en escena, la forma en que convivían los campesinos y como sus costumbres generaron tradición en los caseríos rurales.

Relato de Celear Enrique Garizao, finalista del Festival SmartFilms.

Tuve la idea de crear el corto Toda una vida inspirado en una de las muchas historias que mi papá me contaba cuando era pequeño. Él ha sido agricultor toda la vida y siempre ha estado en medio de las balas, nunca de un lado ni del otro sino en toda la mitad. Toda mi familia lo ha estado. A los 16 años mi papá se mudó de la costa Caribe hasta los Llanos Orientales y se consiguió una finca en Puerto Rico, Meta. Para él la tierra lo es todo. Así que la historia y el personaje principal están inspirados e interpretado por Carlos Alberto Grisabal, mi papá.

Esta fue mi primera experiencia creando un corto, siempre había tenido curiosidad pero nunca me había atrevido. Trabajo en una productora de comerciales para publicidad pero nunca había hecho cine. Cuando oí hablar de Smartfilms desempolvé una de las grabaciones que tenía de mi papá y le añadí el personaje del niño guerrillero para poder capturar toda la problemática de la guerra.

Una vez terminé el libreto muchos amigos míos me ayudaron a encontrar la locación y demás temas de producción. Fue un trabajo en equipo y eso disminuyó muchos costos. Traje a mi papá desde Puerto Rico hasta Villavicencio y fue bastante difícil sacarlo de su finca, pero lo logramos. El niño guerrillero está interpretado por un primo que participó en un semillero de televisión comunitaria que hicimos en el municipio y vimos que a él le gustaba actuar, así que también lo invitamos. En total no gastamos más de un millón de pesos.

Decidimos hablar de conflicto porque es un tema muy extenso y aunque se firme el acuerdo de paz queda un recuerdo, una herida que con el tiempo puede cicatrizar. Eso sirve para aprender. Además es el encuentro de dos generaciones: la que vivió toda la guerra porque no tuvo alternativa y la que todavía puede escapar ese horror, la que todavía tiene toda una vida por delante.

A futuro quiero seguir contando este tipo de historias. Tenemos, con unos amigos, una página de internet a la que subimos cortos de un minuto y pronto empezaremos a grabar esos productos con celulares también. Nos estamos formando para participar en la categoría profesional el próximo año así que tengo buenas expectativas.