¿Son incluyentes las Fuerzas Militares en Colombia?

El ascenso de mujeres a altos rangos y su asignación a roles más allá de los logísticos o administrativos, son algunos de los desafíos que enfrenta la inclusión de la perspectiva de género en el sector defensa y de seguridad del país.

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El foro se llevó a cabo durante el 1 y 2 de febrero en Bogotá. / Cristian Garavito - El Espectador.

Esa fue la discusión que se desarrolló hoy en el Foro Internacional Las mujeres hablamos de seguridad, que se llevó a cabo en la Biblioteca Virgilio Barco. Durante el panel “Innovación en el sector defensa a través de procesos de inclusión y diversidad”, siete mujeres estuvieron sentadas hablando sobre las transformaciones que se han dado en este sector y los desafíos que aún quedan para que la perspectiva de género sea incluida en las instituciones que ofrecen seguridad en el país. 

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Los perfiles de las mujeres fueron diversos. Estuvieron sentadas la general Clara Esperanza Galvis, directora general del Hospital Militar; la coronel Lurangeli Franco, jefa del grupo de coordinación institucional para la implementación del acuerdo de paz de la Unidad Para la Edificación de la Paz (Unipep) de la Policía Nacional; Anne Paola Mendoza, asesora de la Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer; Ana Glenda Tager, directora para América Latina de Interpeace, Ana María Restrepo, de Social Development Group; Diana Salcedo, de la Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad (Limpal-Colombia), y Martha Zabala, docente de Psicología de la Universidad del Valle. 

Todas son mujeres que al interior de sus organizaciones han trabajado con sus compañeras para lograr mayor participación o han apoyado el diseño de transformación de políticas para la inclusión de la igualdad de género en instituciones que tradicionalmente han sido integradas por hombres. Fueron voces que hablaron en representación del Ejecutivo, los militares y policías, la academia y organizaciones internacionales. Precisamente, por el carácter de la discusión, gran parte de los argumentos y consideraciones estuvieron dirigidas a las dos mujeres que representan a la Fuerza Pública. 

Por ejemplo, Ana Restrepo, expuso las cifras del Ministerio de Defensa, de mujeres presentes en el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea para ilustrar que todavía queda mucho trabajo por delante en este sentido. “En el Ejército, las primeras oficiales administrativas  ingresaron en 1976 y la primera oficial en armas fue en 2009. La Policía es la entidad con mayor número de mujeres, con 18.439, mientras que en el Ejército hay actualmente solo 781 mujeres; en la Armada 475 y en la Fuerza Aérea, 666. Eso representa el 12,2% de participación en las fuerzas militares”, afirmó. 

Al respecto, la general Galvis aseguró: “Esas aseveraciones no son tan reales. A nosotras no nos escogen por números. Tuvimos la cuota de ingreso para mujeres, pero no quisimos más eso. Somos elegidas por nuestras capacidades”. 

También confrontó otra de las fallas al interior de las Fuerzas Militares que manifestó Ana Tager, de Interpeace. Según Tager, en estas instituciones “se reproduce la cultura patriarcal, por eso a veces las mujeres terminan haciendo actividades administrativas y se asumen actitudes proteccionistas por eso no pueden ir a escenarios de riesgo. No son las mujeres las que están tomando las decisiones”. Al respecto, la general Galvis manifestó que el tema de proteger al otro es un asunto importante dentro del Ejército: “cuando un compañero sabe que una mujer es madre, pues la protege como lo haría con cualquier padre o madre de familia. Incluso ha habido hombres cabezas de hogar dentro de la institución que por el trabajo de nosotras ahora puede estar más pendiente de su familia también”. 

Tanto ella como la coronel de la Policía, Lurangeli Franco, tuvieron el espacio para explicar que sí se han dado innovaciones para que las mujeres sean partícipes en sus respectivas instituciones. 

“Lo que hemos logrado es visualizar el trabajo de la mujer y empoderarlas. La vida militar era sinónimo de fuerza, pensada para los hombres, pero entramos nosotras a demostrar que también significamos seguridad sin la necesidad de la violencia. Anteriormente, nuestro rol era reservado, pero la sociedad está conformada por hombres y mujeres, y las Fuerzas Militares tienen que ser conscientes de eso. Prueba de eso es que hoy estamos aquí”, resalto la general Galvis. 

Por su parte, la coronel Franco explicó que con el proceso de paz y la creación de la Unipep se abrió el espacio para que dentro de la Policía también se hablara de equidad de género. “Las mujeres hemos ido ganando los espacios y ha habido una transformación gracias a esto, no solo dentro de la institución sino al prestar servicios: se atiende, por ejemplo, de manera integral las violencias de género”, aseguró. 

Sin embargo, ellas mismas aceptan que todavía falta más trabajo para que, tanto hombres como mujeres, desnormalicen la inequidad y la violencia de género; que sean incluidas en más labores de terreno, que sean más las que puedan llegar a tener capacidad de mando y que no ocurran hechos discriminatorios por parte de sus compañeros. Esta es una tarea en la que los están apoyando organizaciones como la Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer, Social Development Group¸y la Universidad del Valle. 

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Estos fueron algunos de los desafíos que quedan pendientes por resolver:

-"Lograr que las nuevas generaciones tengan mayor acercamiento con las experiencias de inclusión que se están viviendo ahora", Martha Zabala, de la Universidad del Valle. 

-"En las Fuerzas Militares a veces se mide la fuerza por las condiciones físicas. Ese es uno de los desafíos, aún así la mujer se ha ido empoderando de su participación", coronel Franco, de la Policía. 

-"Es importante que haya liderazgo desde las mujeres que ocupan altos mandos. Esa es la clave para comenzar un cambio en las Fuerzas Militares", Ana Glenda Tager, de Interpeace.

-"Todavía hay un discurso de mujer igual a mamá, igual a delicadeza. Eso afecta el trato hacia las mujeres. Este debe ser un tema de interés prioritario en estas instituciones", Ana María Restrepo, de Social Development Group.