Sergio Jaramillo: “No somos amigos de las Farc, pero nos tratamos con respeto”

El comisionado de paz propuso un pacto de respeto a los acuerdos con las Farc que permiten su entrada a la política y arremetió contra la postura de quienes quieren hacerlos trizas, pues ello peligrosamente azuza la violencia y cierra los espacios de deliberación democrática.

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Sergio Jaramillo es Alto Comisionado para la Paz del Gobierno colombiano.
Cristian Garavito

Un llamado a los candidatos presidenciales de 2018 para que se haga un pacto de mínimos de respeto a los procesos de paz que ya están en marcha (con las Farc y el Eln), hizo el comisionado de paz, Sergio Jaramillo, durante la instalación del foro “La inclusión y la educación, pilares para la paz”, organizado por El Espectador y el proyecto Colombia 2020. En esta intervención, hacía alusión a la necesidad de abrir la puerta a la inclusión política de la guerrilla, pues si eso se niega, se estaría negando la posibilidad de la paz.

“Tenemos que volver a la sensatez, al realismo, al optimismo. No hay ningún proceso de paz en el mundo que no parta de la base de que la guerrilla pasa de las armas a la participación política y eso se lo he dicho al expresidente Uribe en los diálogos que hemos tenido. Y lo que estamos haciendo es cumplir lo pactado. Ya se aprobó el acto legislativo para la asignación de curules para las Farc, y en lo que sigue, ni siquiera hay que pedirles a todos que apoyen, sino que respeten ese proceso de participación, de inclusión política”, manifestó Jaramillo.

El comisionado de paz reconoció, sin embargo, que uno de los más duros problemas que afronta la implementación de la paz tiene que ver con el cruce que se ha dado con la campaña electoral. Y en este sentido, sin nombrarlo, cuestionó la postura del uribismo al apelar a la promoción de la política del miedo: “Cuando el director de un partido dice que hay que hacer trizas el acuerdo de paz, no solo está apelando a las emociones más bajas, sino que peligrosamente está azuzando la violencia y está cerrando todos los espacios de deliberación. Eso es todo lo contrario al debate democrático de argumentos, es decir: infundamos todo el miedo, y eso no es democracia porque se están cerrando los espacios para escuchar al otro”, dijo.

Jaramillo enfatizó que la negociación con las Farc funcionó “no porque seamos amigos” de ellas sino “porque nos tratamos con respeto en la mesa” y de lo que se trató fue de buscar soluciones conjuntas. “La polarización y el miedo impide la posibilidad de construir una visión compartida de país. No se puede construir una visión de futuro desde el miedo. Claro que tenemos obstáculos, nadie ha dicho que esto iba a ser fácil. Hemos tenido problemas con la adecuación de las zonas veredales, se han tardado más de lo que esperábamos. Pero eso es un detalle de lo que está pasando en el país (…) no hay que desesperarse, hay que actuar con tranquilidad. Hay que buscar la luz al final del túnel y pensar que no podemos perder esta oportunidad”.

Asimismo, sobre el fallo de la Corte Constitucional sobre el “fast track”, que abrió la puerta para que los congresistas puedan hacer propuestas sobre los textos de los proyectos de la paz, el comisionado le bajó el tono a quienes lo ven con pesimismo y creen que se le dio un golpe al acuerdo de La Habana: “¿Quién dijo que no hay nada que hacer? La Corte puso unos límites, pero en realidad lo que hizo fue validar constitucionalmente el mecanismo de “fast track” e invitarnos a debatir más. Hace dos días se aprobó el acto legislativo del monopolio de las armas en manos del Estado, fue un debate muy político, los partidos que están a favor de la paz reaccionaron y la votación fue de 12 a 0. Esa es la realidad”.