Empezó el octavo Festival de Literatura de Bogotá

Romper el silencio trans

En un homenaje a Wanda Fox, asesinada en 2009, las integrantes de esta comunidad recordaron sus luchas. Siguen siendo víctimas de la marginación que las lleva a la explotación sexual y, en algunos casos, a ser asesinadas.

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En octubre fueron asesinadas dos mujeres trans que se prostituían en el barrio Santa Fe. Por seguridad, sus compañeras no hablan de los crímenes. / Fotos: Mauricio Alvarado

“No me puse tetas para que me dijeran señor”, sentenció Wanda Fox. Esa frase sigue retumbando en la comunidad trans que vive en una especie de gueto en Bogotá. En el barrio Santa Fe están haciendo lo que para esa población es una condena: la prostitución. El asesinato de Fox en 2009 se convirtió en un símbolo de los crímenes de odio contra ellas.

Fox llegó de Pasto, Nariño, buscando oportunidades, pero terminó ejerciendo la prostitución. “Es un problema del círculo de pobreza extrema en el que vivimos”, sentencia Andrea Correa, lideresa trans de la zona. Fox recibió un disparo en la sien en octubre de 2009. En el sector creen que la asesinaron porque impulsaba procesos de salud y contra el consumo de sustancias psicoactivas.

 

Pie de foto: La lideresa trans Wanda Fox fue asesinada el 28 de octubre de 2009.

El pasado miércoles se hizo un homenaje a su memoria. En la calle 20 con carrera 16, una de las dos cuadras del barrio en las que les permiten estar a las trans, se alzó un altar con pétalos de rosas, pequeñas calaveras de porcelana blancas, flores y varias fotos de la lideresa. El evento marcó el comienzo del octavo Festival de Literatura de Bogotá, que se adelantará hasta el 25 de noviembre.

A pesar de que han pasado 8 años desde el asesinato, las cosas parecen no haber cambiado. En el sector hay proxenetas con gafas oscuras que vigilan cada paso, niñas vendiendo su cuerpo y motos de policía que pasan cada 15 minutos.

 

Pie de foto: Ante la Unidad de Víctimas hay reportadas 2.047 víctimas pertenecientes a la comunidad LGBTI.

“Ni siquiera nos reconocen la identidad que luchamos toda una vida para construir”, enfatizó Correa. Muchas trans llegan al sector huyendo de diversas regiones del país por el riesgo a ser asesinadas por su identidad de género.

Pie de foto: Andrea Correa, lideresa trans que lleva 30 años en el barrio Santa Fe, de Bogotá.

En octubre mataron a dos mujeres trans del barrio, pero reina el silencio. Algunas son asesinadas en medio de prácticas de aniquilamiento social (limpieza social, la llaman algunos) por recurrir al robo y a la prostitución.

Pie de foto: Wanda Fox fue asesinada a unos 20 metros de donde se ubicó el altar.

Fox era admirada en la zona porque estaba superando la pobreza que las condena a ser víctimas de la explotación sexual y estaba ayudando a sus compañeras. Dos escenas retratan la violencia a las que siguen expuestas. Primera, varias trans veían la foto de Fox y pensaban en voz alta que era otra de sus amigas asesinadas. Segunda, al preguntarles por el paramilitarismo que controla la explotación sexual en el sector la respuesta es el silencio, un silencio del que depende vivir o morir.