Profesionales de Farc buscan asesorar proyectos productivos

Un grupo de 20 personas que integraron la guerrilla, el Partido Comunista Clandestino y el Movimiento Bolivariano crearon una cooperativa para asesorar las iniciativas de los excombatientes en las regiones. Quieren producir un programa de televisión y crear un centro cultural en Bogotá.

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Los profesionales de la Farc buscan asesorar a otros excombatientes en sus cooperativas en territorio. /Cristian Garavito.

Julián Cortés es ingeniero mecánico y está haciendo un doctorado en la Universidad de Wageningen en Holanda. Mauricio Hernández y Diana* son administradores de empresas. Marcela* es administradora pública. Ellos integraron el frente urbano Antonio Nariño que se encargaba de las operaciones militares de las Farc en Bogotá, ellas hacían parte del Partido Comunista Clandestino cuyas directrices las dictaba el secretariado de la guerrilla.

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Vivieron en carne propia la guerra. Incluso Cortés estuvo preso durante tres años. Sin embargo, el proceso de paz los puso ante otra realidad también compleja, la construcción de la paz. Uno de los pilares para que Colombia alcance una paz “estable y duradera”, como reza el acuerdo de paz, es el éxito en las políticas de reintegración económica de quienes empuñaron las armas.

Por eso el Gobierno y la guerrilla pactaron la creación de cooperativas de economía solidaria para la reincorporación de los excombatientes. En ese campo el grupo de 20 profesionales que hacen parte de la Cooperativa de Profesionales del Común (Prodelcomun) siente que pueden aportar.

“La cooperativa apunta a la implementación de los acuerdos y a la reincorporación”, explica Mauricio Hernández que es el gerente. Lo que quieren hacer es impulsar las otras cooperativas que se están conformando a nivel nacional por parte de integrantes de Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, partido político que agrupa a los excombatientes de las Farc.

En varios espacios territoriales de capacitación y reincorporación se han planeado proyectos. Ejemplo de ello es la iniciativa de fomentar el ecoturismo por parte de quienes integraban el frente 57 en Chocó o el sendero ecológico que tienen proyectado construir en Miravalle, San Vicente del Cagúan (Caquetá).

A pesar de que la guerrilla dejó todas sus armas el 26 de junio, ninguno de los proyectos se ha materializado, lo que empieza a generar preocupaciones. “Con todas las demoras y las dilaciones la gente tiene la preocupación de resolver su tema individual”, agrega Hernández.

Los miedos parecen estarse llevando a la práctica. El despoblamiento de los espacios de capacitación ya no es un secreto para nadie. Algunos de los integrantes de las Farc se estarían yendo para casas de sus familiares, pero otros estarían engrosando las filas de las disidencias que según Crisis Group ya cuentan con unos 1000 efectivos.

El caso que más preocupación despertó en la opinión pública fue el de Hernán Darío Velásquez, más conocido como El Paisa, quien fuera en tiempos de guerra comandante de la columna móvil Teófilo Forero. El viernes 27 de octubre se conoció que nadie tenía noticia sobre su paradero, por lo que las alarmas se encendieron. Llegaron a Caquetá delegaciones de Farc, del Gobierno y de la ONU que lograron que no se apartara del proceso de reincorporación, pero quedó el precedente.

“La gente se está cansando, se está dando cuenta que el Gobierno no está cumpliendo, que los proyectos productivos no son fáciles de hacer y no se hacen de la noche a la mañana”, opina Cortés. En Prodelcomun ven peligrar el proceso de reincorporación colectiva que las Farc habían planeado. Se quejan, por ejemplo, de que los certificados de los cursos que les ha dictado el Estado sobre cooperativismo se demoran meses en llegar. “En Icononzo acabaron hace tres meses la capacitación, pero todavía no tienen los certificados”, cuenta Diana.

Los únicos proyectos que se han presentado al Consejo Nacional de Reincorporación (entidad encargada de viabilizarlos) son un sendero ecoturístico entre Miravalle (San Vicente del Cagúan) y La Macarena y uno de piscicultura en la misma zona. El detalle no es menor teniendo en cuenta que el requisito para que el Estado desembolse los 8 millones que quedaron estipulados en el acuerdo de paz es que los excombatientes cuenten con un proyecto viabilizado por el CNR.

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En Prodelcomún creen que hay trámites sencillos que los excombatientes no están en capacidad de suplir. A manera de ejemplo dicen que para conformar cooperativas es necesario construir unos estatutos que estarían rondando una extensión de 35 páginas. Esa es una de las barreras que se estarían presentando en algunos espacios territoriales de capacitación y que la cooperativa quiere ayudar a superar para darle paso a la constitución de las cooperativas y la viabilización de los proyectos productivos.

Pero hay otros desafíos que se le presentan a cualquier persona que quiere conformar un proyecto productivo. “La gente tiene que ser consciente de que entrar al mercado no es tan fácil, si fuera fácil no nos hubiéramos metido a la guerrilla”, enfatiza Cortés. La proyección es brindarles asesoría a quienes se encuentran en los espacios territoriales en competencias como el manejo de finanzas y contabilidad.

El objetivo es que los proyectos surjan y sean administrados por los guerrilleros de base. “Hemos venido insistiendo en que el proceso de creación de las cooperativas debe ser desde abajo, no puede ser impuesto por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, ni por el Gobierno, ni siquiera, por la cúpula de las Farc”, recalca Cortés.

Ese deseo lo respaldan las cifras. El censo socioeconómico que adelantó la Universidad Nacional demostró que los 10.015 censados quieren desarrollar proyectos productivos. Las áreas que generan más interés en los exguerrilleros son las actividades agropecuarias en granjas integrales y proyectos de construcción y mejoramiento de vivienda con el 60 y el 39% respectivamente.

Para que se materialicen esos proyectos Prodelcomún pide que tanto el Estado como las Farc corrijan el camino de la reincorporación económica, de la cual depende en gran parte la consolidación de la paz que durante meses se ha prometido al país. El llamado coincide con el que hizo Raúl Rosende,  jefe de verificación de segunda misión de la ONU,  a finales de septiembre al decir que "faltaron más esfuerzos para la reincorporación".

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Los proyectos en Bogotá

Prodelcomun no solamente brindará asesoría, ellos mismos tienen en mente algunos proyectos para impulsar. El primero es un programa de televisión que producirían junto con Nueva Colombia Producciones, una cooperativa que está en proceso de constitución que será un canal de comunicación de Farc.

El segundo se trata de un centro cultural en el cual esperan que la sociedad bogotana pueda conocer los puntos de vista de Farc sobre el conflicto armado del cual hicieron parte durante 53 años. Esperan ofrecer platos que se acostumbraron a consumir durante la guerra como el arroz guerrillero (también conocido como cancharina) y muestras gastronómicas de diferentes regiones del país. También apuntan a ser un centro de encuentro cultural adonde los jóvenes puedan ir a escuchar música y tomarse un trago.

Prodelcomun está a un paso de oficializar su existencia jurídica, los proyectos que tienen aún son sueños. Lo que ya es un hecho es su voluntad de poner los conocimientos de sus 20 integrantes al servicio de la constitución de las cooperativas en los distintos espacios territoriales. “Hay una mano de obra intelectual que queremos que sea aprovechada por el movimiento”, resume Hernández.