"Muchas combatientes de las Farc están buscando los espacios para ser mujeres"

Desde hace tres años, la general Clara Galvis desarrolla un observatorio sobre el rol de la mujer en las fuerzas militares y está estudiando cuál será su misión en el posconflicto, una etapa en la que también se desmovilizarán las mujeres de las Farc.  

Clara Galvis, una de las dos generales del ejército de Colombia.

Clara Galvis, una de las dos generales del ejército de Colombia.

Clara Galvis es una de las dos generales que tiene el Ejército de Colombia. Dirige la parte médica del Hospital Militar en Bogotá desde hace cinco años. Durante su tiempo en el cargo le ha tocado adoptar medidas para sacar al hospital de una mala situación económica y desarrollar un plan piloto para mejorar la salud en el país. Desde hace tres años desarrolla un observatorio sobre el rol de la mujer en las Fuerzas Militares y estudia cuál será su misión en el posconflicto. Aquí habla sobre las dificultades que enfrentan las mujeres en la fuerza pública y cómo cómo debe ser el proceso de reinserción de las combatientes de las Farc y su rol en la vida civil.

-¿Por qué decidió entrar a la vida militar?

Por influencia de mi papá, quien era un coronel del Ejército. Además estudié en un colegio militar. Al graduarme decidí estudiar medicina y ya en la universidad decidí entrar a la fuerza con rango de teniente y ahí empecé mi carrera. Se podría decir que toda mi vida ha transcurrido en las fuerzas armadas.

-¿Y cómo ha visto el papel de la mujer en la organización?

Ya llevo 27 años dentro de la fuerza. Cuando ingresé éramos muy pocas las mujeres y entrábamos al cuerpo administrativo. El área de la salud fue la primera en recibirnos. Después empezaron a entrar abogadas e ingenieras. Hace cuatro años entraron las primeras mujeres de la Escuela Militar que se forman como los cadetes en la profesión militar.

-Entonces el papel de la mujer está pasando de lo administrativo a labores más físicas.

Así es. El Ejército fue la última fuerza que incorporó a las mujeres. Lo hicimos hace siete años mientras la Armada y la Fuerza Aérea las habían incorporado tiempo atrás. Ya hay mujeres que se desempeñan como paracaidistas y lanceros entre otros.

-¿Ha visto alguna dificultad para ascender en las fuerzas armadas siendo mujer?

No es fácil en el sentido en que se está compitiendo por unos cupos en una estructura que es completamente masculina. No es tanto que sea machista, sino que hay muchas actividades en las que pareciera que la mujer no encajara. Ese es un mito que hay que romper. Mi experiencia ha demostrado que los cargos no dependen del género sino de las habilidades y competencias. A mí me escogieron los hombres. Las dos mujeres generales que tiene en este momento el Ejército, nos escogieron los hombres. Las puertas están abiertas ahora toca consolidar nuestro espacio en la fuerza pública.

-¿Se considera feminista?

A veces cuando uno dice la palabra feminista se le viene a la cabeza esas mujeres arrebatadas que se la pasan pidiendo para la mujer. Yo no soy así.  A lo largo de mi carrera he defendido la actividad de las mujeres dentro de las fuerzas. Los hombres nos han dado un reconocimiento y lo que nosotros tenemos que hacer es creer que somos capaces y retribuir la confianza.

-¿Cómo ha defendido el papel de la mujer en las fuerzas armadas?

Hace tres años me empecé a preguntar qué estaban haciendo las mujeres. Antes de eso estaba encerrada en mi rol diario pero cuando entraron las primeras mujeres a la Escuela de Cadetes me empezaron a llamar de medios y otros espacios para que opinara por ser mujer y militar. Ahí me di cuenta de que no sabía cómo les estaba yendo a otras mujeres. Así que empecé a trabajar en observatorios.

-¿Y qué ha encontrado?

Me di cuenta de que la las escuelas de cadetes se presentan más mujeres que hombres pero la proporción de puestos para mujeres es menor. Eso implica que las mujeres que se eligen son las mejores entre las mejores. Por eso el rendimiento de las niñas es mayor que el de los muchachos en muchos aspectos. Tenemos primeros puestos en inteligencia, paracaidismo, lanceros, armada y muchas otras disciplinas.

También hicimos encuestas y constatamos que las mujeres están contentas en la vida militar pero al mismo tiempo sienten que pueden dar más y para ello necesitan más espacios y oportunidades. Siempre he sido clara en que lo que quiero es equidad, no igualdad porque tenemos necesidades diferentes. Queremos que nos den las mismas oportunidades.

-¿Qué cree que hace falta para que la mujer tenga más espacio en las fuerzas armadas?

Hace falta hacer visible el rol de las mujeres. Que nos conozcan y que otras mujeres se interesen en entrar a las fuerzar armadas. En la medida en que nos reconozcan ese trabajo el rol de la mujer será más importante.

-De acuerdo a los datos recolectados, ¿cuál sería el papel de las mujeres en las fuerzas armadas en el posconflicto?

Observamos que hay un creciente número de mujeres ingresando a todas las ramas de la fuerza pública. Para el posconflicto seguiremos con nuestra misión principal: proveer seguridad a los ciudadanos. Además vamos a participar en operaciones de paz. Hay ingenieras que van a estar construyendo en las áreas rurales, abogadas que pueden poyar en el área jurídica. Nuestra proporción no es muy alta pero irá creciendo.

-De cara a una eventual firma de un acuerdo entre el Gobierno y las Farc, ¿cree que las mujeres combatientes insurgentes y las de las fuerzas armadas tendrán algo en común?

Independiente de nuestra profesión, las mujeres tenemos muchas cosas en común: la disciplina, el empuje, la decisión de tener éxito.

-Defensoras de los derechos de las mujeres critican que en algunos procesos de reinserción de las excombatientes no se les tiene en cuenta su experiencia en la guerra y en liderazgo, ¿cómo se podría corregir eso en el caso de las Farc?

No creo que este sea el caso. Creo que muchas combatientes están buscando tener los espacios para ser mujeres, madres y alejarse del mundo de la guerra. Si miras los datos, van más de 6 mil de desmovilizadas. Si ellas se han salido de allá es porque ese no es su rol. Creo que pueden ejercer su liderazgo en el hogar o en el trabajo que se desempeñen. Aquí, en la vida civil, van a encontrar espacios más amables para desempeñarse como mujeres. Pueden montar la mejor peluquería, la mejor panadería u otras empresas.

-¿Cómo sería la mujer en las fuerzas militares en el año 2020?

Quiero que más mujeres estén en cargos de liderazgo. Que ya se haya nombrado la primera mujer almirante. Que desempeñen cargos de liderazgo, no solo de apoyo al hombre. Que usen todas sus capacidades para estar al lado de ellos o hasta delante.