Una tesis doctoral para las comunidades

Montes de María, una paz territorial sin prisa

Angela Lederach ha escuchado desde hace ocho años a las comunidades de esta subregión del Caribe y hoy es candidata doctoral en Antropología y Estudios de Paz en la Universidad de Notre Dame. Su tesis: una paz sin prisa. 

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Angela Lederach, candidata a la tesis doctoral “Paz sin prisa: La construcción de la paz cotidiana en Colombia”. / Cortesía.

Los Montes de María, en Colombia, son el ejemplo más vivo de la reconciliación entre diferentes. No es el paraíso, pues aún no llega el Estado con todos sus poderes, pero  sus actores más contrarios ya se dieron la mano como un principio para empezar a soñar con la paz territorial. Los fantasmas de la guerra no se han ausentado, pero el país necesita más ejemplos como el que, aun en medio de la adversidad, dan las víctimas de esta subregión del Caribe colombiano. Un territorio de 2.677 kilómetros cuadrados, ubicado entre los departamentos de Sucre y Bolívar, también conocido por la Serranía de San Jacinto.

Angela Lederach no es colombiana, pero se  ha recorrido palmo a palmo esta región. Habla con propiedad de su gente, porque la ha escuchado desde hace más de ocho años. Lederach es hoy candidata doctoral en Antropología y Estudios de Paz en la Universidad de Notre Dame (Estados Unidos). Su tesis, “Paz sin prisa: La construcción de la paz cotidiana en Colombia”, visibiliza cómo las comunidades de base construyen la paz desde y para el territorio en los Montes de María.

Fueron cuatro años de investigación-acción participativa, como diría su padre el también investigador John Paul Lederach, al lado de organizaciones sociales que ayudaron en esta construcción.

Lederach defiende una construcción de paz “sin prisa” que se aleja de los enfoques dominantes de la paz como un proyecto de corto plazo, hacia una comprensión de la paz como un proceso continuo, activo y sin fin. “Es la paz sin prisa”, comentó en esta entrevista a propósito de la Semana por la Paz, en la que también invitó a los colombianos a defender a los líderes sociales, los voceros de esa construcción de paz en los territorios.

¿Cómo y por qué llegó a los Montes de María, una subregión del Caribe víctima del conflicto armado?

Tuve algunos amigos de aquí, maestras y maestros muy importantes en la vida para entender qué significa la construcción de la paz territorial. Ese lugar siempre me ha llamado la atención, por su trabajo colectivo desde hace muchas décadas. Estoy hablando de Ricardo Squivia, director de la organización Sembrando Paz, y de la profesora Rosa Jiménez Ahumada, con quienes llegué a trabajar en esa zona. El objetivo era conocer a fondo el trabajo cotidiano que hacen para construir esa paz.

¿Por qué los Montes de María se convierten en un ejemplo de paz territorial en Colombia?

Es una subregión que tiene una historia muy larga en procesos sociales y de resistencia colectiva. Y me llamó la atención porque creo que es importante que contemos otras historias de Colombia distintas a las del conflicto armado. Que no contemos historias de Colombia solamente a través del conflicto armado, de la violencia, sino también busquemos reconocer esa trayectoria de construcción de paz que empezaron estas comunidades mucho antes de la firma de los acuerdos.

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Después de una larga guerra de cinco décadas, ¿cuánta reconciliación han logrado las víctimas  en los Montes de María?

En los Montes de María he tenido la gran fase de aprender qué significa construir paz en la cotidianidad, a través de la cultura, la historia, los cuentos, el entorno y las relaciones humanas. Entonces, he  trabajado con coaliciones como el Espacio Regional de Construcción de Paz de los Montes de María, que vincula como a 600 organizaciones sociales en la región. Además, he estado acompañada de movimientos sociales como el Proceso Pacífico de Reconciliación e Integración de la Alta Montaña, que tiene un brazo juvenil que se llama Jóvenes Provocadores de Paz y de la organización Sembrando Paz. La investigación para la tesis doctoral trata sobre cómo se construye la paz en la cotidianidad de los territorios. Qué significa construir una paz desde y para cada comunidad.

Y, ¿cuál ha sido la importancia de esos procesos sociales?

Los procesos que mencioné son procesos permanentes, que no tienen fin; espacios continuos con dedicación y con un horizonte permanente de construcción de paz activa.

Desde el momento en que llegó a la región hasta la fecha, ¿cuáles cree que han sido los avances de esas comunidades en la construcción de paz territorial?

El Espacio Regional de Construcción de Paz de Montes de María tiene un proceso de diálogo permanente mes a mes; es un espacio que vincula más de 600 procesos sociales de Montes de María, como un espacio en donde se dialoga entre personas diferentes, con actores improbables. Por ejemplo, con personas del Estado, con el sector privado, con voceros de compañías o megaproyectos que han tenido un impacto en el territorio y que muchas veces han sido contradictores de quienes defienden sus derechos por ser quienes viven en ese espacio. El director de Sembrando Paz llama a esta práctica reencuentros entre iguales en desencuentro.

¿Cuál es el papel que han desempeñado los líderes sociales en el territorio para lograr un poco de paz territorial?

Primero, creo que ejercer esa labor requiere mucho coraje, porque todo el mundo sabe que en este momento están asesinando a muchos líderes en Colombia. Hay más de 300 asesinatos, han tenido desplazamientos forzados de nuevo y también hay amenazas, que muchas veces no se muestran, pero que están sucediendo. Entonces, para ellos dedicar sus vidas a la construcción de paz en sus territorios no es moda, es algo peligroso y requiere mucha vocación. 

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Entonces, ¿cuál es el llamado al país frente a lo que sucede con los líderes sociales en este momento?

Tenemos que ponerle mucha atención a la situación que viven hoy los líderes sociales, pues creo que ellos son la clave para que la construcción de la paz pueda continuar.

En la práctica, ¿cuáles son los resultados que aportan a la construcción de paz territorial, teniendo en cuenta los procesos de diálogos entre opuestos?

Tienen agendas distintas, pero también tienen cosas en común. ¿Cuál es una agenda común del territorio y cómo se puede construir? Estamos hablando de movimientos afrodescendientes, campesinos, indígenas, feministas, jóvenes, de la comunidad LGBT; entonces son agendas distintas, pero también hay cosas del común y una acción común para el territorio. Para mí, ver este proceso a lo largo de cinco años, lo que han logrado en cuanto a la confianza, en cuanto a construir una agenda en común buscando los puntos de convergencia... Para mí es un referente no solo para Colombia, sino también para el contexto donde vivo mi vida en los Estados Unidos. Es un ejemplo.

¿Cuál cree que es la importancia de valorar el territorio para la construcción de una paz territorial?

En los Montes de María, por ejemplo, el territorio significa vida e historia, que es donde está la memoria de la resistencia, la de la organización social y la identidad. Y eso es lo que ha prevalecido en las organizaciones sociales de los Montes de María y en eso han tenido que ver mucho sus líderes, cuyos principales insumos son los saberes y toda esa riqueza cultural que ha existido desde hace décadas en el territorio.

¿Cree que con la coyuntura política el país podrá implementar los acuerdos y construir una paz territorial verdadera?

Creo que los Acuerdos de Paz han sido un referente mundial. He estudiado los acuerdos comparativos en muchos lugares del mundo, pues también he trabajado en lugares como las Filipinas, y los Acuerdos de Paz en Colombia son bastante innovadores, son muy importantes para personas que trabajan en Colombia y en otros contextos en el mundo. Pero también quiero destacar que hay una diferencia entre una firma de acuerdo de paz y la construcción de la paz. Y en esta última Colombia empezó mucho antes. La construcción de paz en los Montes de María es un referente y fue un proceso que permitió innovaciones como el enfoque territorial, que quedó explícito en los acuerdos y que es el resultado, también, de todo el esfuerzo de estas comunidades por varias décadas.