La ocupación hotelera llegó al 85 % en Tumaco

Más turismo, menos guerra: la apuesta de Nariño

La Gobernación de Nariño creó una estrategia para impulsar los grandes atractivos turísticos de Nariño. El primer punto está enfocado en fomentar el senderismo dentro de las reservas naturales, la ruta de volcanes y lagunas, la ruta del café nariñense y avistamiento de aves.

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En septiembre se pueden ver ballenas en Tumaco. / Cortesía Gobernación Nariño

Nariño es uno de los departamentos que más han sufrido por el conflicto armado, y uno de sus municipios, Tumaco, se ha convertido en uno de los puntos que más atención requieren luego de la firma de los acuerdos de paz con las Farc. Los persistentes casos de líderes sociales asesinados, las bandas criminales y la dificultad para sustituir cultivos ilegales son algunos de los factores que enfrenta esta zona del país. Pero pese a este difícil panorama, la gobernación del departamento le apuesta al turismo como motor de cambio.

Para eso fue creada una estrategia que compila los grandes atractivos turísticos de Nariño: naturaleza, cultura, sol y playa. Por ejemplo, el primer punto está enfocado en fomentar el senderismo dentro de las reservas naturales, la ruta de volcanes y lagunas, la ruta del café nariñense y avistamiento de aves, pues hay más de 200 especies semiendémicas.

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En lo cultural se centrarán en la ruta por las iglesias de Pasto e Ipiales, así como el Carnaval de Negros y Blancos y la ruta de artesanos. Y una de las grandes apuestas es vender el departamento como un destino de sol y playas, entre estas las de El Morro y Bocagrande, en Tumaco, uno de los sitios de Colombia en los cuales se puede ver el paso de las ballenas.

La directora de Turismo de la Gobernación de Nariño, Paola Bacca, lo explica así: “Queremos que en Tumaco las personas vean el turismo como una alternativa para reemplazar los cultivos ilícitos. Tenemos destinos turísticos de talla internacional, pues estas playas son uno de los sitios de Colombia en los cuales se puede ver el paso de las ballenas. Y la idea también es impulsar el Carnaval del Fuego como uno de los grandes atractivos culturales de la región”.

Sin embargo, Bacca reconoce los problemas de orden público que hay en Nariño, sobre todo en Tumaco: “Confiamos en que la llegada de 9.000 militares a la zona, entre soldados y oficiales, mejore los problemas de seguridad. Lamentamos mucho los asesinatos de los líderes sociales, pero por el momento no se ha registrado la muerte de ningún turista y esperamos que siga así. Además, en el último año hemos registrado un crecimiento de los turistas dentro del departamento, 3 % de nacionales y 47 % de extranjeros”.

De hecho, Tumaco es uno de los municipios que cuentan con la mayor infraestructura hotelera, con más de 48 establecimientos, 972 habitaciones y 1.950 camas. Y en 2017 se logró un nivel de ocupación de 85 %, el más alto de los municipios de Nariño.

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Entre las inversiones que está haciendo el departamento para fortalecer el turismo se cuenta un gasto de $1.991 millones en señalización turística, los cuales llegaron por medio de recursos OCAD. Asimismo, en cada municipio se están haciendo votaciones para determinar en qué se gastarán los recursos de las regalías.

De esta manera, Nariño le apostará al turismo, un sector que representa el 2,6 % del Producto Interno Bruto nacional y que podría darle una alternativa más a los ciudadanos que están buscando pasar a las actividades lícitas luego de una guerra de más de 50 años.