Los tres municipios antioqueños donde ganaron Petro, Santos y el Sí en el plebiscito

Murindó, Turbo y Apartadó fueron los únicos municipios donde el candidato de la Colombia Humana se impuso sobre Iván Duque, en este departamento tradicionalmente uribista. La campaña se enfocó en las zonas rurales y los barrios periféricos de esta región azotada por la violencia.

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Reunión de la campaña de Gustavo Petro en San José de Apartadó/ Cortesía.

Antioquia ha demostrado ser un departamento uribista. Por ejemplo, en el plebiscito del dos de octubre de 2016, en el que se decidía la refrendación de los acuerdos entre el Estado y las Farc, el No obtuvo más de un millón de votos, que representó el 62% de las personas que votaron en ese departamento. Sin embargo, la región de Urabá ha demostrado no responderle a esa tendecia de derecha. Incluso para las elecciones presidenciales del pasado domingo el candidato de izquierda Gustavo Petro ganó en tres municipios: Murindó, Turbo y Apartadó.

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Esas poblaciones están ubicadas en la región del Urabá y han padecido la guerra. En el primero 1.770 personas se declararon como víctimas, según la Unidad para las Víctimas. Mientras que en los otros dos se registraron 84.105 y 105 mil respectivamente. Los peores años en la región se vivieron desde 1996 cuando las Autodefensas Unidas de Colombia, al mando de los hermanos Castaño, entraron dejando a su paso cientos de víctimas. Entre 1995 y 2005 se cometieron 10 masacres en Apartadó. En Turbo se perpetraron 15 masacres entre 1985 y 2008. Por su parte, en Murindó se presentaron tres entre 1997 y 2001. 

La región se ha desmarcado del uribismo. Muestra de eso es la segunda vuelta de la elección presidencial del 2014. Para esa época se enfrentaban por el primer cargo Juan Manuel Santos y Óscar Iván Zuluaga. En Murindó, Santos arrasó con el 95% de los votos. En contraste, Zuluaga sólo obtuvo 48 sufragios. En Turbo y Apartadó la distancia también fue holgada, Santos obtuvo respectivamente el 70% y el 60% de los votos.

El plebiscito es otro ejemplo. En Murindó el Sí obtuvo 96% de los votos, para esa ocasión votaron 1150 personas. Sin embargo, en las otras dos poblaciones la votación fue más estrecha que en la campaña presidencial: en Apartadó el Sí ganó con el 52% de los votos, mientras que en Turbo obtuvo 56%.

Para estas elecciones la tendencia cambió en algunos municipios de Urabá como Arboletes, Necocli y Carepa. En esos municipios se impuso Iván Duque, candidato uribista. Por su parte, solamente en tres se sostuvo la costumbre de votar a la opción diferente al uribismo: Murindó, Turbo y Apartadó.

La campaña petrista en esos municipios

La campaña de Petro tomó a Urabá como una región. Tuvo presencia en municipios de tres departamentos distintos: Antioquia, Córdoba y Chocó. La estrategia, según Esneda López, gerente de la campaña en la zona, fue buscar votos en las áreas rurales y en los barrios populares. “Priorizamos los sectores campesinos y los barrios populares”, cuenta.

Por ejemplo, en Apartadó, la campaña se centró en los corregimientos de San José de Apartadó, El Reposo, Puerto Girón, San Pedro y San Pablo. En ese mismo municipio priorizaron las comunas 1, 2 y 3.

En cuanto a lo programático, la propuesta central de la campaña de Petro giró en torno a poner a interlocutar a la región de Urabá directamente con Bogotá. En una carta que el comité de campaña envió a Bogotá, dice que una de las necesidades de la zona es la articulación entre los municipios. López asegura que esa fue la propuesta que más le interesó a los votantes.

Un líder campesino de la región, que pidió omitir su nombre, asegura que "el único de los candidatos que se acercaba a la idea de ayudar a los campesinos era Petro". Esa misma persona tocó un tema neurálgico en la región: la restitución de tierras. Los habitantes de la región han denunciado que tras la entrada de los paramilitares a Urabá, se hicieron operaciones masivas de compra de tierras en favor de diferentes empresarios. Incluso, varias de esas denuncias se han confirmado en los estrados judiciales. "Vimos que podía hacer realidad la restitución de tierras", dice esa persona. 

Un factor de riesgo en Urabá es la presencia de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia. En la región es de amplio conocimiento el control territorial que ejerce ese grupo armado en, por ejemplo, sectores rurales de la región como Blanquiset, el 40 y Macondo. A pesar de eso, la campaña de Petro no tuvo problemas para hacer reuniones y manifestaciones.

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Un municipio en el cual, según López, sentían mayores riesgos era en San Pedro de Urabá. “La gente tenía mucho miedo”, afirma. En San Pedro hace menos de dos meses un atentado contra una patrulla de Policía en el que resultaron muertos ocho uniformados. Lo que hizo la campaña fue entrar en una caravana. “La gente botó el miedo, se puso su camiseta y salió”, cuenta López. A pesar de eso, en el municipio ganó Duque casi con el 60% de los votos.

Para la segunda vuelta la campaña de Petro espera subir la votación en los municipios donde ya ganaron. Tienen como meta ganar en Arboletes, Necoclí, Chigorodó, Dabeiba, Mutatá y Carepa. Para que eso se dé López advierte que “necesitamos más oxigenación de recursos”. Movilizar a los votantes es una dificultad especial de esa región debido a que algunas mesas se encuentran alejadas de poblaciones rurales. “Se quedó mucha gente sin votar”, afirma la gerente de campaña.

El pulso en algunos municipios promete ser reñido. Por ejemplo, en Chigorodó la diferencia de votos entre Iván Duque y Gustavo Petro fue de menos de 300 votos. En Carepa, la diferencia fue de menos de mil sufragios. Está por verse si en la segunda vuelta vuelve a ganar una alternativa al urbisimo o si el electorado se comporta como en la campaña presidencial de 2010, cuando ganó Juan Manuel Santos, que en esa época enarbolaba las tesis uribistas.  

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