Otro encuentro regional de Colombia2020

“Los colombianos tenemos que alzarnos en almas”

Ciudadanos de la capital de Antioquia debatieron con Colombia2020 cómo están afrontando  la nueva realidad del país después de que el triunfio del No en el plebiscito para la paz.

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Encuentro de Colombia2020 en la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín.

Cuando millones de colombianos siguen llenando las calles de las ciudades y municipios del país para exigir un acuerdo de paz inmediato, tras el fracaso del plebiscito el pasado 2 de octubre, Colombia2020 convocó a los líderes de las movilizaciones en Medellín y a varios académicos de organizaciones y principalmente de la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB), para debatir qué sigue ahora para el país.

Sergio Restrepo, líder de la iniciativa Zona de Distensión, dijo que no se puede saldar un conflicto armado con la guerrilla, sin entender que el conflicto es de nosotros, “pero no lo entendemos porque solamente lo vemos desde pantalla del televisor. Tenemos que alzarnos en almas y apelar a la solidaridad. Lastimosamente los antioqueños estamos lejos de ser solidarios”, dijo.

Por su parte, Ramón Maya, decano de Ciencias Sociales de UPB, mencionó que sin conocer la verdadera historia del conflicto va a ser imposible parar la violencia. “Hasta que no entendamos eso no vamos a poder llegar a consensos conversando. Es que el dialogo tiene dos enemigos: el poder que no quiere cuestionamiento y su vanidad”.

Natalia Echeverri, líder de la organización Medellín Pido la Palabra, fue más allá con su iniciativa de desarmar el lenguaje cotidiano que nos ha llevado a exacerbar y legitimar la violencia entre colombianos. Expresiones como, “con esa lo maté”, para matar la palabra del otro, siguen siendo el pan de cada día, dijo Echeverri, al tiempo que insistió en que las calles no se pueden abandonar hasta que entre todos construyamos un nuevo país.  

“Lo que acaba de pasar en Colombia con el plebiscito es lo mejor que nos ha podido suceder. Porque de nada sirve un acuerdo con las Farc cuando los colombianos nos seguíamos peleando en las calles. Los colombianos no nos hemos ocupado de lo público y llegó la hora de hacerlo”, expresó.

Es el silencio de la palabra el que ha estado reinando entre nosotros. El miedo a ser eliminado físicamente, la exclusión en la toma de decisiones y que nos gobiernen los mismos de siempre, son algunas conclusiones que salieron del debate, que hizo una necropsia de lo que ha pasado después del 2 de octubre de 2016 en Colombia.

Doce días después de aquella tarde triste para millones de colombianos que votaron por una salida negociada al conflicto, hoy para muchos ese fue el despertar de una sociedad colombiana que está aprendiendo de sus propias desesperanzas, así lo reconoce Sara Carvajal, promotora de la Marcha Ciudadana en Medellín: “la gente todo este tiempo ha dicho: para qué marchar si no pasa nada. Para qué hablar si no me escuchan. Estamos creando espacios para escucharnos en toda la ciudad en medio de las diferencias, pero sin matarnos”. Espacios de inclusión cuyo fin es acabar con el aislamiento de los hijos perdidos de Colombia, quienes tuvieron un mejor lugar en la guerrilla que en su propio país.