Las mejores frases del papa en su visita a Colombia

Mensajes de esperanza, paz, perdón y reconciliación fueron los que el papa Francisco dio al pueblo colombiano en su recorrido por cuatro ciudades del país. Los jóvenes y las víctimas fueron el centro de sus palabras.

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/Gustavo Torrijos - El Espectador

El papa Francisco llegó a Colombia en el año en que se empezó a implementar el Acuerdo Final firmado con las Farc, se trataba de dar los primeros pasos para la reconciliación nacional: el desarme de la guerrilla y su transformación a partido político. Y precisamente ese fue su mensaje: “Demos el primer paso”

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Franciso llegó el 6 de septiembre, justo cuando empezaba la reincorporación de los excombatientes en los Espacios Territoriales de Capacitación, después de haber superado momentos tensos y difíciles en los primeros meses del año con la concentración de guerrilleros de las Farc en las zonas veredales y la dejación de todas sus armas el 27 de junio. Por eso, sus mensajes estuvieron recordando la necesidad de reconciliarnos con esos hombres y mujeres colombianos que estuvieron enfrentados al Estado durante más de 50 años. El centro de su discurso fueron las víctimas. Si ellas pudieron dar ese primer paso, ¿por qué el resto no?

Estas fueron las mejores frases que dijo el papa Francisco en los cinco días que estuvo en Colombia:

La reconciliación y el perdón

- "Es mucho el tiempo pasado en el odio y la venganza... La soledad de estar siempre enfrentados ya se cuenta por décadas y huele a cien años; no queremos que cualquier tipo de violencia restrinja o anule ni una vida más".

- "Y quise venir hasta aquí para decirles que no están solos, que somos muchos los que queremos acompañarlos en este paso; este viaje tiene que ser un aliciente para ustedes, un aporte que en algo allane el camino hacia la reconciliación y la paz".

- “No tengan miedo a pedir y ofrecer el perdón, no se resistan a la reconciliación para acercarse, reencontrarse como hermanos y superar las enemistades”.

- “Es hora de sanar heridas, de tender puentes, de limar diferencias. Es la hora para desactivar los odios y renunciar a las venganzas. Abrirse a la convivencia basada en la justicia y en la verdad”.

- "Se necesitan leyes justas que puedan garantizar esa armonía y ayudar a superar los conflictos que han desgarrado esta Nación por décadas; leyes que no nacen de la exigencia pragmática de ordenar la sociedad sino del deseo de resolver las causas estructurales de la pobreza que generan exclusión y violencia"

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Las víctimas

- “Ustedes llevan en su corazón y en su karma huellas, las huellas de la historia viva y reciente de su pueblo, marcada por eventos trágicos, pero también llena de gestos heroicos”.

- “Cada violencia cometida contra un ser humano es una herida en la carne de la humanidad”.

- “El odio no tiene la última palabra, el amor es más fuerte que la violencia”.

- "Gracias, Señor, por el testimonio de los que han infringido dolor y piden perdón; los que han sufrido injustamente y perdonan".

- "En este enorme campo que es Colombia, todavía hay espacio para la cizaña. Ustedes estén atentos a los frutos, cuiden el trigo y no pierdan la paz por la cizaña"

La diversidad y la exclusión

- "Los animo a poner la mirada en todos aquellos que hoy son excluidos y marginados por la sociedad, aquellos que no cuentan para la mayoría y son postergados y arrinconados".

- "Ayer y hoy, posamos la mirada en las diversas etnias y los habitantes de las zonas más lejanas, los campesinos. La detenemos en los más débiles, en los que son explotados y maltratados, aquellos que no tienen voz porque se les ha privado de ella o no se les ha dado, o no se les reconoce".

- "También detenemos la mirada en la mujer, su aporte, su talento, su ser «madre» en las múltiples tareas. Colombia necesita la participación de todos para abrirse al futuro con esperanza".

Los jóvenes

- “No se dejen robar la alegría”.

- “No le tengan miedo al futuro, atrévanse a soñar a lo grande”.

- “Dejen que el sufrimiento de sus hermanos colombianos los abofetee y los movilice, ayúdennos a nosotros los mayores a no acostumbrarnos al dolor ni el abandono, los necesitamos”

- “La juventud los hace capaces de algo muy difícil en la vida: perdonar”

- “Que las dificultades no los opriman, que la violencia no los derrumbe”