Las luchas de las mujeres y de la comunidad Lgbti en las regiones

Melisa Herrera y Jania Ardila defienden los derechos de las mujeres y la comunidad lgbti en Pasto (Nariño) y en San Martín (Meta). Hablan de las violencias que han enfrentado en sus territorios que van desde el machismo hasta la persecución de grupos armados.

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Melisa Herrera, lideresa feminista de Pasto, Natalia Herrera, editora de Colombia2020, y Jania Ardila, lideresa de la comunidad Lgbti en San Martín (Meta)/ Cristián Garavito.

“En San Martín (Meta) no hay chicas trans, las que había fueron asesinadas o les tocó desplazarse”, cuenta Jania Ardila, una mujer lesbiana activista por los derechos de la comunidad Lgtbi en ese municipio. Cuenta que hace unos años su pueblo estuvo totalmente controlado por los paramilitares que perseguían cualquier tipo de orientación sexual diversa. “Se era gay o lesbiana era de las paredes para adentro”, relata.

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Ardila pronunció esas palabras durante el evento de Colombia2020, “Generación país: Jóvenes con ideas que construyen futuro”, que contó con el apoyo de la Embajada de la Unión Europea en Colombia, el PNUD y Acnur. Durante el conversatorio se analizaron los retos que enfrentan los liderazgos que se dedican a defender los derechos de las mujeres y de las minorías sexuales.

También hizo parte del conversatorio Melisa Herrera, lideresa feminista en Pasto (Nariño). Ella contó que en ese departamento “votamos de manera distinta que en todo el país: ganó el sí y ganó Petro, pero el machismo es el mismo que en otras regiones”. Ejemplificó que en muchas ocasiones cuando una mujer va a expresar sus ideas en público es censurada.

Herrera contó, por primera vez frente a su hija, que a los 17 años fue víctima de violencia sexual por parte de dos jóvenes. “Te cuento esto para que nunca te vayas a sentir sola, hija, y que ninguna mujer se vuelva a sienta sola”, expresó. Dijo que tras ese episodio no tuvo ningún tipo de atención psicosocial, por lo que instó al Estado a fomentar políticas de salud mental. “Tuve que sufrir durante mucho tiempo de depresión”, relató.  

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Ambas lideresas contaron sus experiencias de liderazgo en los territorios. Herrera relató que se está haciendo un trabajo al interior de la barra brava del Deportivo Pasto. Un día, se conocieron con un líder de ese grupo llamado Sebastián y él le expresó la intención de adelantar un proceso de empoderamiento de las mujeres al interior de la barra. “Me parece muy importante que se empiece a pensar el futbol en perspectiva de género, de equidad y de respeto”, enfatizó.

Herrera también lidera escuelas populares de género. En dichos espacios se enseña a cerrarle espacios desde el mismo hogar a la violencia contra las mujeres. “Lo personal es político”, señalo la lideresa nariñense.

Por su parte, Ardila contó que este año ocurrió algo histórico en San Martín. Por primera vez, una delegación de la comunidad Lgbti acompañó el desfile del 20 de julio. “La gente lo recibió de muy buena manera”, relató. Además, reconoció que en su pueblo las cosas se han calmado. “Durante mucho tiempo tuvimos fama de ser una cuna paramilitar”, rememoró. Por eso, hoy lucha por garantizar los derechos y unas mejores condiciones de vida para su comunidad.  

“Las abuelas nos enseñaron que resistir es cuidar de la vida”, concluyó Herrera. Recalcó también el papel que las mujeres han desempeñado en su departamento, roles que incluso quedaron marcados en la historia nacional: “Nuestro territorio es un territorio de mujeres muy fuertes, tenemos las primeras heroínas de la patria”.

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