"Las excombatientes requieren derechos sexuales y reproductivos": vocera de la Cumbre de Mujeres

Este 5 de diciembre la Cumbre Nacional de Mujeres y Paz presentó un balance sobre la implementación del acuerdo en materia de derechos humanos de las mujeres. Entrevista de balance con Rosa Emilia Salamanca.

cumbre_de_mujeres.jpg

Foro Nacional de Mujeres e Implementación del Acuerdo de Paz/ Omar Nieto-OACP

En un documento de 70 páginas la Cumbre de Mujeres expuso los resultados de su balance de la implementación de la perspectiva de género del acuerdo de paz entre el Gobierno y las Farc, a dos años de su firma. Este trabajo se hizo con la participación de las autoridades locales, departamentales, internacionales y organizaciones sociales en departamentos como Antioquia, Cauca, Bolívar y Meta. Rosa Emilia Salamanca, vocera de la Cumbre Nacional de Mujeres y Paz, presentó los puntos más relevantes de este balance, y en conversación con Colombia2020 fue enfática en la necesidad de una pedagogía más intensa para que esto avance. 

>>Puede leer: La voluntad de paz del Eln, según la Cumbre de Mujeres y Paz

¿Cómo va la implementación del acuerdo en términos de enfoque diferencial a dos años de su firma?

Desde la perspectiva de la Cumbre de Mujeres y Paz somos conscientes del horizonte de tiempo que implica la implementación de los acuerdos, ese es un punto clave porque la Cumbre nunca ha esperado que a dos años, el acuerdo esté implementado. Tenemos un sentido de realidad, sabemos que se necesitan transformaciones reales, una modernización en la arquitectura institucional y social toma tiempo.

En términos de implementación, son 120 medidas de género las que se tiene que tomar y por eso este informe lo planteamos en clave de política pública, eso implica un primer paso: pedagogización de los acuerdos. Si bien se hizo pedagogía para la implementación antes del referendo y para la firma final, por parte del Estado falta seguimiento estricto frente a la formación y esto hace que las mujeres aún no tengan los elementos suficientes. Si las mujeres no saben dónde tienen que participar, cómo y para qué, se dificulta mucho. Una de las grandes quejas de las mujeres en los territorios es que todavía no han logrado entender toda la arquitectura para la participación. Necesitamos una pedagogía más potente.

>>Le puede interesar: El 51% de los compromisos con enfoque de género del Acuerdo de Paz no han iniciado

¿Cuáles son los logros más significativos?

Los logros más destacados son los legislativos, eso es importante porque tener un marco para la transformación de la arquitectura institucional y uno para la implementación que soporte la legitimidad suficiente para que el acuerdo sea implementado es clave. Esa es una de las lecciones que las personas del mundo consideran importante.

La JEP, la Comisión de la Verdad y toda la jurisdicción para la paz ha intentado hacer un acercamiento con las comunidades, este es un gran logro de sistema de justicia transicional. La Comisión Especial de Género para la CSIVI ha venido caminado con las mujeres, pero necesitamos un esfuerzo mayor porque las mismas organizaciones de mujeres estamos haciendo la pedagogía. Ésta es la puerta de entrada a la participación, si la gente no sabe, no participa porque no saben cómo. Es un llamado contundente a que la pedagogía se implemente desde los funcionarios locales  ya que muchas veces ellos nos tienen ni idea del acuerdo ni del enfoque de género.

>>Lea también: Mujer insurgente, más allá del fusil​

¿Cuáles es para usted el mayor desafío para implementar el enfoque de género del acuerdo de paz?

La coordinación interinstitucional. Es un desafío enorme, es una llamado al Estado, no puede ser que cada persona toque una orquesta, necesitamos que cada quien toque un instrumento para que hagan una orquesta en el enfoque de género. Los mensajes que se mandan a la población son muy confusos, cada quien dice cosas diferentes, necesitamos que la arquitectura institucional sea coordinada y consistente.

¿Cuál es el llamado entonces?

Hacemos una llamado a los funcionarios y funcionarias del orden nacional a sepan que es un enfoque de género porque todavía creen que el enfoque es sumar mujeres, si tenemos 80 mujeres en un evento creen que ya se está implementado y no tienen la claridad de lo que implica en términos metodológicos, conceptuales y de impacto.

¿En términos estructurales que han encontrado a la hora de implementar esta perspectiva?

Que no tenemos indicadores de impacto, solo de gestión. Para poder transformar la sociedad necesitamos saber y estudiar los resultados de los procesos. Los indicadores son un elemento sustantivo.

¿Hay financiación para implementar el enfoque de género del acuerdo de paz?

No y si no tenemos recursos suficientes y el acuerdo no se ve como estructura en el Plan Nacional de Desarrollo estamos mal. Es hermoso ver que hay seguimiento constante y balances, eso es porque a la gente le importa, este no es un tema únicamente de las Farc o del gobierno, es un tema que le compete a la sociedad civil, si a la mujeres no nos importara hasta el último rincón de este país no estaríamos haciendo un balance, nosotras vemos ahí una ventana de oportunidades.

Por eso es que la financiación es definitiva, por eso le agradecemos a la comunidad internacional lo que hace, pero no es suficiente, ésta es una responsabilidad del Estado colombiano también.

>>Puede leer: Las luchas de las mujeres y de la comunidad Lgbti en las regiones

¿Cómo ha sido la participación de las mujeres en los PDTS?

Las mujeres aún no tienen suficientes espacios reales. Hay un llamado importante a que los Planes de Desarrollo Territorial (PDTS) haya una participación real de las mujeres. Tenemos que oír a esta población porque en los acuerdos se dice una cosa, pero en la realidad hay políticas completamente diferentes frente estos temas, ahí debe haber coherencia.

¿Cuál es su balance de la reincorporación?

Ésta no puede ser solamente quitar las armas a quienes estaban armados, se tienen que garantizar condiciones por parte de la sociedad para que las personas que dejaron las armas sean ciudadanos y ciudadanas plenas. Las mujeres necesitan una atención particular en todos los temas derechos sexuales y reproductivos. Ellas dicen que quieren ser madres, pero no quieren renunciar a ser personas de derecho, a seguir estudiando y trabajando. Deben existir condiciones de garantía para que sus hijos puedan ir a guarderías y la atención sea real para que no queden en nuevos lugares de abandono. Necesitamos cumplir la palabra que el Estado dio, una política de atención para las personas reincorporadas es vital para una perspectiva de género.

No es posible que en el 2018 pensemos que el enfoqué de género es opcional cuando es algo moral, es un tema básico para inclusión.