La inclusión es la clave para transformar la Policía

Tomando el ejemplo de Irlanda del Norte, un país que en su proceso de paz y posconflicto tomó como un eje fundamental la transformación de la Policía, Ana Glenda Tager, directora regional de Interpeace en América latina, dio cuatro claves para que la institución colombiana se incorpore exitosamente en el proceso de posconflicto.

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Ana Glenda Tager, directora regional de Interpeace en América latina. / Óscar Pérez - El Espectador

En el panel “Retos y oportunidades de la Policía Nacional para mejorar la convivencia y la seguridad ciudadana”, Ana Glenda Tager conversó con representantes de diferentes sectores de la sociedad y recordó las claves para una transformación exitosa de la institución colombiana.

Tager comenzó recordando los ejes fundamentales en los que debe centrarse la hoja de ruta de la Policía, de acuerdo a la experiencia de Irlanda del Norte. El primer paso es el acercamiento de la institución a las comunidades. Esto teniendo en cuenta que hay territorios a los que el Estado no llegó, sino que la representación fue únicamente militar. La Policía debe enfocarse en esos lugares históricamente abandonados.  

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El segundo punto es el involucramiento de la sociedad civil: cómo poder utilizar toda la infraestructura de sociedad civil para coordinarlas y utilizar en favor de la seguridad y de la convivencia.

El equilibrio entre los hombres y las mujeres es la tercera clave a implementar. La equidad de género en una institución mayoritariamente masculina (87% de los integrantes de la Policía son hombres) es prioritaria para empezar a pensar en un nuevo país. Precisamente, también va de la mano con el cuarto punto: incorporar los diversos grupos de la sociedad para que la policía tenga una representación de todos. Que la policía sea más plural.

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Hoja de ruta para la construcción de paz para la Policía

“Colombia es pionero en tener la definición de construcción de paz dentro de la Policía”, dijo Tager para darle cabida a la hoja de ruta que se ha trazado para avanzar en este tema de manera responsable.

Una encuesta que respondieron 125.000 de los casi 155.000 miembros de la Policía que hay en Colombia, les arrojó la percepción y el conocimiento que ellos tienen sobre el Acuerdo de Paz y el posconflicto. Con esta información y con una serie de visitas a los territorios, se empezaron a definir los roles que la Policía debe tener en cada sector, porque finalmente es una institución que está presente en toda Colombia.

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Las prioridades después de este proceso fueron cómo llegar a los territorios y cómo la policía puede hacer prevención y transformación de conflictos. Ana Glenda Tager hizo especial énfasis en que en los escenarios de posconflicto se incrementa la protesta social, pues mucha gente piensa que cuando se firma un acuerdo de paz todo se hace diferente inmediatamente. “Esto no es así y la Policía debe estar preparada para esto. Que el Esmad sea la última instancia, pero nunca la primera”, dijo.

Es la inclusión, entonces, de todos los sectores sociales la que va a generar el cambio que la Policía necesita para el posconflicto. "La agenda de construcción de paz dice que hay una concreción de querer dar respuesta a las causas que generaron el conflicto", puntualizó Tager.