Enfrentarse al pasado impide el olvido: Volker Bouffier

El ministro presidente del estado de Hesse, en Alemania, está de visita por el país para expresar su apoyo al proceso de paz y la necesidad de que se consolide una sólida justicia transicional. Hoy estará en el Encuentro Colombia2020 sobre reincorporación y educación para la paz.

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El ministro presidente del estado de Hesse, en Alemania, Volker Bouffier. / AFP

La implementación del proceso de paz entre el Gobierno y las Farc vive un momento de tensión sin precedentes, luego de que la Corte Constitucional tumbara los literales que le dieron vida al procedimiento legislativo especial conocido como fast track. Esto en medio de una fuerte polarización política y social. 

Quizás por eso no pasa desapercibido que el ministro presidente del estado de Hesse, el más rico e influyente de Alemania, haya pedido ayer reunirse con el alto comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo, para hablar sobre la implementación del acuerdo y la necesidad de  movilizar a la sociedad civil,a los  empresarios y a los artistas en respaldo a la paz. 

Es la primera vez que Volker Bouffier está en Colombia y su visita oficial tiene más relación con este acuerdo de paz de lo que se puede imaginar. Es más, en la conferencia de apertura que dará hoy en el encuentro de Colombia2020 “La inclusión y la educación para la consolidación de la paz”, hablará sobre justicia transicional y el apoyo que en ese tema presta a Colombia; la importancia de los procesos de memoria histórica luego de las guerras, y el proceso de inclusión política que vivió su estado en 1985 en medio de diferencias políticas, que algunos pensaron irreconciliables. Bouffier intervendrá junto a Eamon Gilmore, enviado especial de la Unión Europea para el proceso de paz en Colombia. Ellos dos son los invitados internacionales de este encuentro que tendrá, además, dos conversatorios sobre reintegración de excombatientes y educación para la paz.

En diálogo con El Espectador, Bouffier da luces para creer que la apuesta de Alemania con el proceso de paz en Colombia es a toda prueba. 

En Colombia el modelo de justicia transicional permite penas alternativas a cambio de verdad, reparación a las víctimas y compromisos de no repetición. ¿Cómo fue el proceso en Auschwitz? 

En el juicio de Auschwitz y en los demás contra los victimarios nacionalsocialistas a finales de los años 50, esas preguntas no se plantearon. Sólo poco a poco, y a través de los juicios, se fue rompiendo el silencio sobre el pasado terrible, que quedó visible en todas sus dimensiones y en todo su horror.

¿Cuál es el interés concreto de los empresarios de Hesse en Colombia, en qué sectores de la economía estarían interesados en invertir?

Queremos aprovechar esta visita, en primer lugar, para poner en contacto a las empresas de Hesse con las personas que toman las decisiones en la política y en la economía de Colombia. Seguramente el proceso de paz seguirá proporcionando un ambiente favorable para las inversiones. Para las empresas de Hesse, que ofrecen productos y servicios de alta calidad, vemos oportunidades sobre todo en el contexto de la ampliación de la infraestructura.

¿Hay interés de las universidades e institutos de investigación de Hesse en hacer algún tipo de intercambio con universidades de nuestro país?

Ya existe una cooperación muy estrecha entre las universidades de Hesse y sus contrapartes colombianas. Ya tenemos 17 programas de cooperación universitaria. Por ejemplo, Colombia como país es socio estratégico de la universidad de mi ciudad natal, la Universidad Justus Liebig de Giessen (JLU). Desde hace cinco décadas, la JLU tiene una cooperación muy estrecha con la Universidad de los Andes. El convenio de cooperación celebrado en 1967 fue la primera cooperación universitaria colombo-alemana. Y es precisamente la JLU la que preside el consorcio de universidades colombianas y alemanas que han creado y desarrollado al Instituto Colombo-Alemán para la Paz (CAPAZ).

En temas de educación, ¿tienen otra área en la que su Estado esté comprometido con la paz de Colombia?

Sí, la iniciativa “Envisioning Peace Transforming Conflict Initiative”, un punto de articulación para los estudios comparados de paz y de transformación constructiva de conflictos a nivel internacional. La iniciativa es manejada por un consorcio del cual forman parte, entre otros socios, la Philipps-Universität de Marburg, la universidad más antigua de Hesse, y del lado colombiano, las tres universidades privadas más renombradas y de mayor fuerza de investigación, es decir, la Universidad de los Andes, la Universidad Javeriana y la Universidad del Rosario.

El Estado de Hesse con su gobierno, formado por una coalición de cristianodemócratas y verdes, es un ejemplo de coexistencia política. ¿Cuál es la clave del éxito, específicamente en el contexto de los acontecimientos ocurridos en 1968 en Fráncfort? 

 En 1968 existió en Fráncfort un movimiento extraparlamentario de protesta que en parte llevó a la fundación del Partido Verde. Con el tiempo, el rechazo inicial hacia las instituciones dio paso a una actitud constructiva frente a ellas, que culminó con la primera participación de los verdes en una coalición de gobierno en 1985. Hoy los dos partidos, cristianodemócratas y verdes, trabajamos juntos en un ambiente de confianza. Tenemos una coalición de gobierno estable. 

¿Cuál ha sido la principal razón de esa estabilidad? 
 Una de las claves del éxito fue que a pesar de nuestras diferencias, desde el comienzo hemos sostenido nuestros diálogos bajo la premisa de que el otro podría tener razón. Por eso hemos sido capaces de llegar a importantes acuerdos. Queremos demostrar que economía y ecología no son polos opuestos, sino que son garantes de progreso y justicia cuando son armonizadas. Estamos convencidos de poder dar nuevos bríos a la cultura política de nuestro país basada en el respeto mutuo, la aceptación de la diversidad de visiones y la conservación de la propia identidad de cada uno.

¿Cómo se logra integrar a los antiguos partidarios de una revolución política a la política establecida? 

 Es la tercera generación de los verdes la que hoy forma parte de nuestro gobierno estatal. Los revolucionarios ya todos se jubilaron. Los verdes se dieron cuenta de que a través de su participación en el gobierno pueden lograr sus objetivos, como el abandono de la energía nuclear y la protección del agua y del aire. Hoy en día nuevamente es posible bañarse en el río Rin, nuestro afluente más grande. 

Acaban de crear en Chile un programa de memoria. ¿En qué consiste? ¿Se puede crear algo parecido en Colombia?

En cualquier país tiene sentido y es saludable enfrentarse con el propio pasado. Si bien visité Chile en mi último viaje a Suramérica y he estudiado la historia del país, resulta difícil evaluar el programa desde Hesse y dar sugerencias sobre los elementos que se podrían aplicar a Colombia. 

¿Por qué es tan importante la memoria en países que han sufrido conflictos?

 Enfrentarse al pasado impide que se inicie un proceso del silencio y del olvido. Si en Alemania hemos aprendido algo de nuestra historia, es que el silencio no borra los crímenes ni la culpa. 

En Colombia estamos en una fuerte discusión sobre quién participa de la construcción de memoria, ¿cómo lograr consensos en este sentido y no generar una nueva guerra esta vez por la verdad y la memoria? 

¿Quién soy yo para opinar desde afuera sobre esas preguntas muy difíciles que son asunto de los colombianos? No existe una receta fácil ni una solución mágica para la actitud frente a la propia historia y para la superación del pasado. 

Cambiando de continente, ¿cree que la extrema derecha está en auge en Europa?

 El resultado de las elecciones presidenciales en Francia a comienzos de este mes muestra indiscutiblemente que con una postura claramente proeuropea es posible ganar las elecciones en el segundo país más grande de la Unión Europea contra los populistas de derecha. Eso me permite ser optimista para la cohesión de la Unión Europea y nuestro futuro común. 

 ¿Cuáles serán las consecuencias del brexit para Alemania y Hesse?

Con Gran Bretaña perdemos a un socio muy importante en la política exterior y de seguridad y en nuestros esfuerzos por la estabilidad de los mercados financieros. También en el comercio común de productos y servicios sufriremos reducciones, puesto que el 8,1 % de las exportaciones de Hesse van a Gran Bretaña, país que es uno de los tres socios comerciales más importantes de nuestra industria regional. 

¿Todo tiende a empeorar? 
 No, no sólo vemos riesgos, también oportunidades. Debido al brexit, algunas partes del negocio de los bancos y seguros que actualmente se maneja desde Londres tendrán que buscarse una nueva sede en la Unión Europea. Siendo la mayor plaza financiera de Europa continental, nuestra región Fráncfort-Rin-Meno sería un sitio muy apropiado. Con gusto ofrecemos a las empresas financieras ser su puerta de entrada a la Unión Europea