Hoy se cierra la convocatoria

Emprender paz, el premio que busca empresas comprometidas

Esta es su décima versión y nunca han buscado premiar proyectos de responsabilidad social. En cambio, cree en las empresas que generan riqueza y valor en sus cadenas productivas al incluir territorios y comunidades afectadas por el conflicto armado. 

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Beatriz Moreno, directora ejecutiva del premio Emprender Paz. /Óscar Pérez

Este jueves 8 de junio cierra la convocatoria de Emprender paz, un premio que hace 10 años le apostó a las empresas que construían paz en el país, incluso cuando no se reconocía oficialmente el conflicto armado interno. Aquí puede conocer la convocatoria. De hecho nunca ha sido fácil que los empresarios se presenten, por eso los organizadores son los que tocan puertas. Beatriz Moreno es la directora de este premio y en diálogo con Colombia2020 contó por qué para ella hablar de paz es hablar de empleo, trabajo y vida digna.

¿Por qué surge este premio hace 10 años?

Es una iniciativa que surge por la cooperación alemana, la GIZ, concretamente, que llega a Colombia con un programa que se llama Ser capaz. Se trataba de sensibilizar al sector privado sobre los temas de paz y cómo ayudar a construir paz en el sector privado, en medio del conflicto. Ser Capaz llega por esa época a territorios donde se estaba librando situaciones de violencias muy duras y se dieron cuenta que también había empresarios que estaban trabajando por transformar económicamente esos espacios con oportunidades productivas.

Ser Capaz invitó a un grupo de organizaciones, entre ellas a la fundación Konrad Adenauer, que también es alemana, y un grupo de organizaciones que se sentaron a pensar cómo mostrar los esfuerzos que hacía el sector privado para transformar sus territorios. Así nació el premio Emprender Paz para exaltar las buenas prácticas de empresas en construcción de paz.

¿Quiénes ganaron esa primera versión?, porque entiendo que no solo premian una iniciativa…

General Motors Colmotores, con un proyecto que se llamaba Puntadas para la paz; el Granero Yaguala; una emisora en el Cauca, Artesanías de Colombia, con un proyecto de inclusión de artesanos.

¿En ese entonces qué se premiaba?

Cualquier tipo de iniciativa del sector privado para construir paz.

¿En estos 10 años en qué ha cambiado el premio?

Hoy en día sigue siendo para el sector privado y viene del sector privado, porque no contamos con recursos públicos, ni tenemos interacción con entidades políticas o gubernamentales. En este momento nos apoya la embajada de Suecia y la Fundación Konrad Adenauer y la Fundación Social.

¿Qué iniciativa resaltarías en estos diez años?

Yo tendría muchos ejemplos, porque lo que premia Emprender Paz es el hacer negocios de una manera diferente. Es un premio que muestra cómo las empresas estratégicamente pueden generar valor y riqueza incluyendo esos territorios y comunidades que históricamente han sido excluidas de ese ciclo económico del país.

¿Qué ejemplos se le vienen a la cabeza?

El año pasado tuvimos cuatro iniciativas de forma diferente. Una es Postobón que logró articular productores de moras, lulo y mango para que fueran sus proveedores de Hit Social. Los capacitaron y les invirtieron para que mejoraran el nivel de calidad, y hoy les garantizan la compra a buen precio. Otro, ejemplo, de iniciativas ganadoras es la Asociación de Productoras de Camarón Marisol en Tumaco: 244 mujeres cabeza de familia que tienen piscinas donde crían camarón, le venden el camarón a la asociación y esta les paga para que lo limpien y se pueda vender. No solo son proveedoras de la asociación sino empleadas. Y eso les ha cambiado la vida, saben un oficio, pueden pagar mejores servicios de alimentación y vivienda.

O Canapro, la asociación de maestros, que decidieron invertir en un proyecto maderable en el Vichada y así han generado empleo para 70 personas, con todas las prestaciones de ley, en un lugar donde no hay oferta laboral. Pero también hemos premiado a una empresa como Sodexo que contrata a desmovilizados, que enfrentan muchos problemas para conseguir empleo por tener el estigma de haber sido paramilitares o guerrilleros. Los forma y los capacita. La Compañía Nacional de Chocolates ganaron el premio generando empleo con indígenas de la Sierra Nevada produciendo un cacao especial de la Sierra. Le llevaron a ellos oportunidades de salud y de capacitación y de quedarse allí.

¿Han premiado otras empresas pequeñas?

Sí, por ejemplo, Uniformar una empresa pequeña de dotaciones empresariales que contrata con víctimas y desmovilizadas que trabajan en talleres satélites y especializan a sus empleados en cosas específicas, que le generan un valor agregado las capacitan etc. Y así tenemos personas que producen pescado artesanal que vinculan a la comunidad de mujeres para que les tejan las redes etc.  

¿Cómo hacen para premiar iniciativas tan distintas?

Son cinco parámetros de evaluación, el primero es la sostenibilidad económica porque estamos convencidos de que el sector privado está llamado a cambiar y transformar entornos, porque crea empresa, da empleo y puede generar condiciones dignas de vida y trabajo. 

¿Algo ha cambiado para ustedes con la firma del acuerdo de paz con la guerrilla?

No, porque nosotros creemos que la construcción de paz es cotidiana y que nace de cada uno. El acuerdo desde lo politico fue muy importante pero esa firma sin acciones puede quedar solo en el papel. 

¿Cómo se han problematizado la particiapción de las empresas en el conflicto armado?

Tenemos unos filtros muy exigentes en tema de derechos humanos, Lista Clinton, etc. Deben ser ejemplo corporativo.

Lo pregunto porque usted ha hablado de Postobón, que recientemente ha estado mencionada en Justicia y Paz por su resunta participación en el conflicto armado...

Sí pero el jurado vio que en ese caso la empresa estaba investigada porque un conductor pagó a actores armados para dejar pasar el camión. En este país tan convulsionado, que nada es blanco y negro, no se pueden satanizar empresas que están generando ingresos. En el caso de Postobón generaron ingresos a más de 7.000 personas con el proyecto que presentaron. 

Finalmente, ¿cuál es el premio? 

El premio da asistencia técnica para la iniciativa y los actores involucrados valorada en 12 millones de pesos; difusión de las iniciativas preseleccionadas en medios de comunicación a nivel nacional y local; participación en el evento de  premiación y la posibilidad de conocer e intercambiar aprendizajes con otras experiencias.