El reto de llevar verdad, justicia y reparación para las mujeres

La coordinadora nacional de la Ruta Pacífica, Marina Gallego, explica los logros y retos de las organizaciones de mujeres de cara a la firma e implementación de los acuerdos de paz entre el Gobierno y las Farc. 

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Marina Gallego, coordinadora nacional de la Ruta Pacífica.
Óscar Pérez

Marina Gallego, coordinadora nacional de la Ruta Pacífica, recibió la visita de la señora Edelgard Bulmahn, vicepresidenta del Parlamento alemán, en su sede en Bogotá y allí hablaron del trabajo que viene para la organización en el futuro. Sobre esos retos de las organizaciones de mujeres en la implementación de los acuerdos de paz, la líder también habló con Colombia2020.

-¿Ustedes hicieron ya un ejercicio inédito con una Comisión de la Verdad de las Mujeres, con testimonios de más de 1000 mujeres por todo el país, qué viene ahora?

Nosotros enviamos este informe y la metodología a la mesa de negociación. El acuerdo sobre el punto de víctimas recogió algo de esto. Ahora estamos trabajando en propuestas para la Comisión de la Verdad que está prevista en el acuerdo y que empezará a funcionar el año entrante. Hay sugerencias para que nuestro trabajo sea recogido por esa Comisión de la Verdad, ya que se realizó con la metodología científica para este tipo de comisiones.

Hemos hecho mucha difusión de este trabajo con las mujeres, en colegios, algunas están haciendo obras de teatro. Es un trabajo de pedagogía para que la verdad sea transformadora. Se viene un trabajo muy grande, hay que afinar recomendaciones para la convivencia y la reconciliación.

-¿Qué harán para que en el sistema de justicia transicional las Farc reconozcan los delitos de violencia sexual que han cometido?

Hay que recordar que el sistema es completo, que prevé verdad, justicia y reparación. Tenemos que trabajar para que pueda recogerse lo que les ha sucedido a las mujeres en este campo y mirar patrones y victimarios, porque no solo fueron las Farc, también los paramilitares y agentes del Estado. Creemos que en la Comisión de la Verdad se puede trabajar de manera más amplia que en la jurisdicción especial, porque en tribunales hay que probar los hechos. Pensamos que hay que seleccionar casos emblemáticos porque es imposible llevar miles. Las mujeres deben tener acompañamiento y protección, no deben ser expuestas físicamente a la comisión ni a la jurisdicción. Se pueden recoger sus testimonios pero sin ponerlas en televisión ni en radio. Hay maneras de protegerlas.

-¿Y qué trabajo viene con su red de mujeres en los territorios?

Tenemos que aprendernos muy bien el acuerdo final, explicarlo, defenderlo, generar propuestas específicas para la implementación, para que haya presupuestos sensibles a las mujeres y que ellas estén en toma de decisiones de la implementación, hacer alianzas con otros actores sociales y lograr que la institucionalidad sea cercana a las mujeres. Consolidar la paz es un proceso que puede durar entre 10 y 15 años, estamos preparando el terreno para que a las nuevas generaciones les vaya mejor, pero que ganamos algo en tiempo real.

-¿Las mujeres de base están preparadas para eso que usted anuncia?

Hay organizaciones, pero no son tan fuertes en aquellos lugares donde se concentrará la implementación. Estamos pidiendo ayuda para ese fortalecimiento. Sin tejido organizativo es difícil lograr que el acuerdo se aplique.

-¿Se están preparando las niñas y adolescentes para recibir esa responsabilidad?

En la Ruta sí. Tenemos un cúmulo de mujeres jóvenes con mucha simpatía en las universidades, así no estén en la organización trabajando. Esa es la semilla que estamos dejando. Hay que combinar la experiencia de las más antiguas con las más jóvenes. Habrá que construir agendas una vez se consolide la paz. Las mujeres debemos tener muy en el centro el tema ambiental.