Cuatro lecciones internacionales para el posconflicto en Colombia

Azerbaiyán, Ruanda, El Salvador y Filipinas aportan distintas experiencias en la implementación de acuerdos de paz y la transformación de esos países después de la guerra. Una mirada a cada caso.

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Labores de desminado en Azaerbaiyán.
APC

Este miércoles, en el evento de la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia (APC - Colombia) Saber Hacer Colombia Paz, se escucharán cuatro experiencias internacionales en materia de construcción de paz que son claves para el posconflicto en Colombia. Colombia2020 muestra por qué esos casos de El Salvador, Azerbaiyán, Ruanda y Filipinas resultan claves a la hora de pensar en la implementación de los acuerdos de paz con las Farc. 

1. El desminado en Azerbaiyán.

Este país localizado en Asia Occidental lleva 17 años retirando de su territorio los artefactos explosivos que quedaron después de su guerra con Armenia. Durante este tiempo, la Agencia Nacional de Azerbaiyán de Actividades Relativas a Minas (ANAMA), con un amplio apoyo internacional, ha logrado reducir significativamente el número de víctimas. Vea la nota aquí. 

Foto: APC

2. La atención a excombatientes discapacitados en Ruanda.

Luego de pasar por un genocidio y una guerra que empobreció el país, Ruanda encontró que la capacitación profesional es una fórmula para ayudar a esta población herida por la guerra e históricamente ignorada. Colombia quiere replicar ese modelo de atención a los excombatienes. Vea la nota aquí. 

Foto: APC

3. La organización desde el nivel local en Suchitoto, El Salvador.

Este municipio, a 47 kilómetros de El Salvador, se destaca por su cultura de paz en medio de un país que enfrenta el fenómeno de las pandillas y el narcotráfico. Se convierte en un ejemplo sobre cómo enfrentar las nuevas violencias en el posconflicto. Vea aquí la nota

Foto: APC

4. La tortuosa implementación de la paz en Filipinas. 

El primer acuerdo de paz con la guerrilla del Frente Moro de Liberación Nacional (FMLN) se firmó en 1996. No obstante, hasta hoy el gobierno de Manila negocia con facciones disidentes de esa organización y con otras guerrillas, después de más de cuatro décadas de conflicto armado. Vea la nota aquí.