Catatumbo, entre la guerra y la paz

Ocho municipios conforman esta región. Es zona histórica de las Farc y el Eln, así como punto clave para la industria petrolera, con abundancia en recursos naturales.

Es muy probable que la relación más directa que se haga con la región del Catatumbo, en Norte de Santander, tenga que ver con el conflicto. No sólo es una zona con alta disponibilidad de recursos naturales —tanto hídricos como de fauna y de flora—, sino que además es estratégica para la industria petrolera nacional.  

(Vea el especial de circunscripciones especiales de paz)

De su papel en el posacuerdo no hay duda. De la zona veredal transitoria de Caño Indio, en el municipio de Tibú, fue desde donde salió la noticia del depósito en los contenedores de la ONU del primer 30 % del armamento de las Farc, pero, al mismo tiempo, en sus veredas se convive con la presencia del Ejército de Liberación Nacional (Eln), el Ejército Popular de Liberación (Epl), las bandas criminales sucesoras del paramilitarismo y con la sombra de un Estado casi inexistente.

Fue en estas tierras en donde se produjo el secuestro de la periodista española Salud Hernández, en mayo de 2016, y la región ha sido escenario de una seguidilla de plagios de personas, por lo general, relacionadas con las industrias extractivas. Una zona dorsal para la industria, la economía, la biodiversidad, la guerra y la paz.

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La región del Catatumbo está conformada por los municipios de Convención, El Carmen, El Tarra, Hacarí, San Calixto, Sardinata, Teorama y Tibú, todos del Norte de Santander. Los mismos que conforman la cuarta circunscripción especial de paz que contempla el Acuerdo Final entre el Gobierno y las Farc.

Si se contemplan las cifras que entrega el informe de la Misión de Observación Electoral (MOE), sobre estas circunscripciones especiales, los resultados electorales en el Catatumbo en 2014 dan para múltiples análisis.

El Partido Conservador fue el ganador en siete de los ocho municipios en la votación a la Cámara de Representantes, mientras que en las de Senado el Polo Democrático obtuvo las mayorías en Teorama, San Calixto, Hacarí y El Tarra. Los conservadores ganaron en Tibú y Convención; el Partido Liberal en El Carmen, y la U, en Sardinata.

Gran cantidad de esta votación partidaria también se reflejó en las presidenciales. Clara López ganó en primera vuelta en Teorama, San Calixto y Hacarí. Juan Manuel Santos lo hizo en El Tarra, Tibú, Convención y El Carmen, mientras que Óscar Iván Zuluaga triunfó en Sardinata.

Para la segunda vuelta, Santos arrasó en siete de los ocho municipios y sólo fue vencido por Zuluaga en Sardinata. Los resultados para el plebiscito fueron similares: el Sí fue superior en todos los municipios, menos en este último, donde el No se impuso con el 63 % de los votos.

De acuerdo con la MOE, se estima que la población en la región del Catatumbo, rural y urbana, alcanza los 144.497 personas. Cifras de 2016 señalan que allí se ubican 114 puestos de votación con 310 mesas, a las que podrían acceder un total de 107.905 ciudadanos. Sin embargo, se deben considerar también algunos riesgos electorales, como la presencia de actores armados y la dificultad entre alta y extrema para acceder a dichos puestos de votación.

Violencia y cultivos

El informe de la MOE califica como extremos los datos sobre cultivos ilícitos en la zona. Tibú, con 4.379 hectáreas, es el municipio en donde más hay. Le siguen El Tarra (2.074 hectáreas) y Teorama (1.770 hectáreas).

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Al mismo tiempo, desde enero de 2016 hasta abril 20 de 2017, se presentaron siete hechos de violencia social y política, incluyendo un asesinato en Tibú, uno en San Calixto y otro en Sardinata. Los análisis tienen claro que la coca, más allá de las cifras, ha entrado y afectado el tejido social y se convirtió en una salida económica y de sustento para miles de familias.

Históricamente, el Catatumbo ha tenido presencia del frente 33 de las Farc y un reciente informe del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac) señala que el Eln y el Epl, tras la muerte de Víctor Ramón Navarro, alias Megateo, han entrado a ocupar los sitios que esa guerrilla ha dejado. De ahí que se hayan dado hostigamientos a la Fuerza Pública, emboscadas y se sienta que todavía persiste la violencia.

Otro factor que puede jugar en contra de la normal realización de unas elecciones para elegir a un candidato a nombre de la circunscripción de paz es que el Catatumbo tiene una configuración geográfica que permite que los grupos armados ilegales se replieguen en el territorio con facilidad de ocultamiento y de ataque sorpresa. Y el ser zona de frontera con Venezuela, en los estados de Zulia y Táchira, ha sido aprovechado durante años por guerrillas y bandas criminales para ejercer control sobre las actividades de contrabando.