Bromelia y El Guernica: Un corto sobre el desplazamiento forzado

Una lluviosa mañana Sebastián se encuentra a Bromelia, una misteriosa mujer que detalla en la plaza del pueblo la pieza de arte El Guernica. La intriga de Sebastian aumenta cuando ve que la mujer va con regularidad  a observar por horas la famosa obra de arte de Picasso. Un día decide preguntarle la razón de su intriga con la obra de arte y queda sorprendido al ver una sonrisa de Bromelia como respuesta.

Relato de Natalia Hoyos, guionista del corto, que participó en Smart Firlms 2016:

Me enteré de los cortos porque, junto con mi esposo, trabajamos en la Escuela Nacional de Cine y Smart Films nos invitó a participar. Escribí la historia y él, dirigió el corto.

La historia se basa en una señora que me llamaba mucho la atención, la suelo ver en el barrio donde yo vivo, Nicolás De Federman en Bogotá. Siempre quería saber qué le había pasado, me parece importante preguntarnos qué le suceden a las personas que están en la calle. Junto a mi esposo, Luis Betancur, tratamos de hablar con ella y lo único que nos dijo fue la violencia la trajo a Bogotá, venía de un municipio cercano a Cali. Me interesa mucho hablar de la violencia en Colombia desde un enfoque más humano. Luis es venezolano y yo soy colombovenezolana, entonces no pudimos hablar más con ella porque, yo creo, que sintió miedo por nuestro acento.

La Escuela Nacional de Cine de Bogotá nos ayudó mucho con la convocatoria para casting y ocurrió algo chistoso. Llegaron muchos hombres para ser Sebastián, uno de los personajes principales del corto, pero ninguna mujer para ser Bromelia, la protagonista, queríamos una mujer afrodecendiente de unos 60 años.

Un día estaba en Crepes and Waffles, un restaurante muy conocido en Bogotá, cuando vi a una chica mesera que era morena. Le comenté lo que estaba buscando y dijo que iría con su mamá ya que se ajustaba más los requerimientos físicos. Cuando las conocimos y les contamos del personaje de Bromelia, la historia de una mujer que fue desplazada por la violencia y terminó en Bogotá, la señora Giovanna dijo que también fue desplazada por la violencia, junto a su hija.

Llegaron a Bogotá escapando de amenazas de muerte. Esto le dio un aire mucho más real a su actuación y el otro personaje principal lo hizo mi esposo.

Nosotros que estamos en el Séptimo Arte queríamos expresar que el arte es una forma de curación. Bromelia es una mujer que está desterrada y que todos los días va a visitar una pieza de arte donde se identifica y se consuela. Creemos que todos encuentran consuelo y se identifican con el arte sin importar la cultura, el estrato o la nacionalidad.

El corto lo hicimos con unos compañeros de clase de la Escuela Nacional de Cine. Uno nos ayudó con la fotografía, otro con el sonido y un amigo venezolano que vive en España nos ayudó componiendo la música.

Aparte del tiempo que me tomó escribir la historia nos demoramos en la preproducción un mes. El rodaje fue de una semana porque la primera secuencia comienza con un día lluvioso, que es sumamente significativo para la historia.

Íbamos al lugar para grabar y nos tocaba ir adelantando escenas porque no llovía, incluso cuando el pronóstico del día indicaba lluvia. Lo mismo nos pasó con la escena final, Bromelia se va caminando “hacia la luz” y necesitábamos un día soleado. Eso fue difícil. Otra dificultad para hacer cine es el dinero, lo ideal sería poder pagarle a todos los actores pero quienes nos ayudaron con la producción, y todo lo que necesitábamos, lo hicieron como una colaboración.

El corto fue rodado con celulares, ya que es un requisito de Smart Films. Lo hicimos con un iPhone 6. Nosotros pusimos el equipo de sonido, Luis y el director de fotografía lo editaron.

Soy comunicadora social, pero estuve en otras áreas diferentes al cine y Luis es abogado y agricultor. No teníamos la valentía de ir tras esa pasión escondida que compartíamos, hasta que finalmente cogimos nuestros ahorros y nos arriesgamos en esto del cine. En este momento estamos en el rodaje de otro cortometraje más profesional en Venezuela junto con un director colombiano.

Estamos comenzando nuestra productora de cine. “Bromelia y La Guernica” fue nuestro primer hijo. Partimos desde una curiosidad humana desde un punto de vista diferente, tratar de llegar al corazón de las personas desde otro punto de vista.

Nuestra productora se llama "The Cabra". El nombre tiene un significado personal ya que en Venezuela siempre dicen “la cabra tira para el monte”, es decir que uno termina en el lugar donde quiere estar.

En un futuro queremos seguir en el cine con The Cabra y hacer un proyecto de largometraje que comenzaremos el año que viene. Nuestro sueño es hacer cine latinoamericano y mostrarlo en la región.

Si quieres saber más sobre Smart Films entra a: http://www.smartfilms.com.co