Vicenc Fisas y la conspiración catalana por la paz de Colombia

Siempre me pregunté por qué Fisas no estuvo a la hora de la firma y la celebración de acuerdos. Acá esta su respuesta. Los actores y conspiradores de la paz son muchos, así en escena aparezcan pocos.

Cataluña es también paz con Colombia. Acabo de recibir el regalo de un libro muy bello y emocionante que ilumina otros aspectos del proceso de paz en Colombia en estos últimos años. Se llama La conspiración catalana por la paz en Colombia. Secretos de la diplomacia ciudadana, de Vicenc Fisas, publicado por la Editorial Icaria. Lleno de revelaciones, de cuentos, de reflexiones y aprendizajes.

Ha sido evidente el papel de la comunidad internacional en el proceso de paz de los últimos años: la generosidad de los escenarios en que se desarrolló el proceso con las Farc como el que ahora se está llevando a cabo con el Eln; el papel de los países garantes, de las Naciones Unidas, los asesores y aliados. Lo que todos conocemos.

Pero es muy interesante e importante tener la historia, las visiones y vivencias desde la diplomacia de paz de personas con respaldo institucional, quienes, com paciencia, necesidad de discreción, sin afán de protagonismo, han jugado un papel y han hecho una labor muy fina y paciente.

Una de estas personas es Vicenc Fisas, catalán, veterano pacifista e investigador de paz, muy conocido en el ámbito de la paz en Colombia. En los últimos años se dedicó, entre sus otras tareas en la Escola de Cultura Pau de Barcelona, o mejor, desde esas tareas, a explorar y encontrar caminos para facilitar, mediar, propiciar el encuentro, el diálogo en función de las negociaciones de paz en Colombia.

Para nosotros en el Observatorio para la Paz resultó algo extraño que un afiebrado defensor y trabajador de la cultura de paz que nos asesoraba en este campo, de pronto dejara de invertir esfuerzo y tiempo en este tema. Se notaba que su mente estaba en otra. Lo dejamos de ver y a su ya usual tendencia a ser parco de palabra, se sumaba un silencio aún mayor: el que rodea las conspiraciones que siempre tienen de clandestinas y misteriosas. Ahora Fisas nos revela, en un libro repleto de experiencia, el tejido de una trama a muchos hilos, una completa arquitectura diplomática de paz que le abrió un espacio a la paz colombiana desde Barcelona.

Este libro es también la historia de la paz en nuestro país a lo largo de las dos últimas décadas, las rutas que fue tomando y le fuimos dando. Cuando la ciudadanía se toma la palabra para la guerra. Cuando se rompen acuerdos y procesos, se cierra el espacio, la paz queda proscrita y hay que darle nuevos sentidos. Cuando se reabre la esperanza pero aún es culebrero el camino de la negociación. La vocación se demuestra, no cuando el espacio está abierto, sino cuando nadie cree en la paz, y a pesar de todo, como él dice “cuatro gatos” insisten y se la juegan por lo que creen. Con la confianza en que la paz puede con todo.

El libro nos trae mapas, planes, hojas de ruta, reuniones, contactos, cartas, mensajes, teléfonos rotos, amigos, diseños en grupo, iniciativas. Anécdotas que ilustran. La historia de guerreros que llegan a España y optan por la paz a fondo. De anuarios que comparan procesos en el mundo para enviar sutiles mensajes. De malos entendidos y estigmatizaciones a quienes siguen empecinados en la paz en tiempso adversos.

Nos muestra cuan amplia y versátil puede ser la creatividad para la paz. Y cuan necesaria la paciencia. Como la de Vicenc Fisas, habrá muchas otras que se irán develando poco a poco, y que hacen aún más interesante este proceso como Colombia que tanto inspira, pero también exige y agota. Siempre me pregunté por qué Fisas no estuvo a la hora de la firma y la celebración de acuerdos. Acá esta su respuesta. Los actores y conspiradores siempre son muchos, así en escena aparezcan pocos.