SÍ, Colombia en el largo plazo

Carta de un hijo de Héctor Fabio Arismendy Ospina, uno de los diputados asesinados por las Farc, de cara a la realización del plebiscito para la paz. 

Estos últimos días han sido un poco extraños para mí, no sólo por el viaje a La Habana, que ya de hecho fue muy raro para todos los que fuimos, sino también las constantes entrevistas e invitaciones a los programas de los canales de televisión. Lo anterior, hizo que mis sentimientos hacia la situación de mi padre volvieran a salir a flote, algo que con el tiempo y mi crecimiento se había vuelto más estable, por eso he vuelto a llorar y a recordar toda esta situación.

Sin embargo, gracias a estas constantes exposiciones he aprendido demasiado de mí. Supe que toda mi vida crecí con miedo a las Farc, miedo que pude borrar ese 10 de septiembre del 2016 cuando grité mis más profundos sentimientos al secretariado de esa guerrilla. Aprendí que cuando uno hace algo bueno y puede cambiar un poco el mundo, es cuando más lo critican, pero entendí que ese era el camino para construir el futuro con el que tanto sueño. Por otro lado, agradezco infinitamente a las personas que me han expresado su apoyo y sus palabras de solidaridad, por ellas es que escribo esta tercera carta.

En primer lugar, muchas personas en las últimas semanas me han dicho que el problema de los colombianos es la falta de memoria, y la verdad he llegado a la conclusión que no estoy del todo de acuerdo. En parte, gracias a mi incapacidad de recordar constantemente el sufrimiento de la guerra, soy capaz de escribir esta carta, porque considero que es necesario trascender ese pasado oscuro por uno que permite el día de hoy cumplir los sueños de muchos ya muertos y de otros por crecer. Por lo tanto, no creo que el problema de nosotros los colombianos esté en la memoria, sino en la incapacidad de pensar en el LARGO PLAZO, es allí donde podremos tomar la mejor decisión normativa para nuestro país.

Me han preguntado últimamente sobre qué va a pasar este 3 de octubre si el 2 de este mismo mes gana el SI. Pues bien, yo respondo sin miedo a equivocarme que el próximo lunes no va a pasar absolutamente NADA. En primer lugar, las Farc ya habían declarado un cese al fuego unilateral, y en segundo lugar, la guerrilla y el gobierno decretaron cese al fuego bilateral ya hace un mes. Bueno, de pronto las víctimas directas del conflicto vamos a sentir aún más tranquilidad al saber que no nos va a suceder lo mismo que les pasó a nuestros familiares. Es por lo anterior, que Colombia en general va continuar siendo la misma que la del 1 de octubre de 2016.

No obstante, sí creo firmemente y nuevamente sin temor a equivocarme que este 2 de octubre si gana el SÍ, Colombia va a tener la oportunidad de construir un nuevo futuro, el cual lo han soñado miles de colombianos ejemplares, que por la guerra de 53 años no habíamos podido empezar a escribir. Ese 3 de octubre va a ser la puerta de entrada a un mejor futuro, al camino del LARGO PLAZO, donde encontraremos el escenario de la nueva Colombia. Por eso es que este proceso de paz con las Farc es tan solo el comienzo de un gran trabajo que tenemos los jóvenes y los adultos para concebir ese nuevo país que todos deseamos, y la única forma de verlo es en el LARGO PLAZO.

Desde hace mucho tiempo decidí que voy a votar SI al plebiscito este 2 de octubre, no solo por lo que ya he plasmado en esta carta, sino también porque he descubierto que es una responsabilidad moral con mi país. Me he dado cuenta que el debate sobre esta decisión debe ser alrededor de la ética y la moral, y no sólo sobre lo político, lo económico y lo social. Lo anterior, es muy simple de explicar: son vidas las que están involucradas y no existe ningún costo más alto que la vida misma (creo que puedo decirlo con total autoridad).

A los colombianos como yo no quiero sugestionarlos para que tomen una decisión como la mia, sino, invitarlos a que se tomen un momento de su tiempo en este último día que queda antes del plebiscito, y piensen todos los factores que pueden influir en su decisión, y que principalmente especule sobre el largo plazo para nuestro país y allí encontrará la mejor decisión para Colombia.  Yo lo hice y por eso esa es mi decisión.

Para finalizar, quiero decir que soy un colombiano que cree en este proceso de paz con las Farc como el comienzo de la verdadera paz estable y duradera, porque esta sólo se podrá alcanzar en el momento en que todos empecemos a respetar las ideas y opiniones de los otros, la verdadera paz empieza hoy y no mañana con un plebiscito. Mañana será un día fundamental porque marcará el inicio de una nueva era, pero hoy empieza el proceso del camino hacia esa nueva Colombia de perdón, respeto y pensamientos diversos.

*Sebastian Arismendy Mesa, Hijo de Héctor Fabio Arismendy Ospina, exdiputado del Valle del Cauca.