Seguimos vivas

Seguiremos luchando hasta que las niñas en todas las regiones, sin distinción de raza y clase, tengan la posibilidad de recorrer las calles sin miedo, tenemos el reto de lograr que la sociedad entienda que nuestros cuerpos no son territorio público con acceso libre para el acoso callejero. 

Por: Jennyfer Vanegas Espejo, Integrante de La Tremenda Revoltosa Batucada Feminista

Cada que se aproxima el 25 de noviembre, Día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres, el panorama parece peor: En Colombia, al mes de abril de este año y según estadísticas del Instituto Nacional de Medicina Legal, fueron asesinadas 204 mujeres y se reportaron más de 6.269 denuncias por casos de violencia. Pero no se trata solo de números, el problema es que la sociedad colombiana sigue viendo esta situación como la muestran los noticieros y los periódicos a nivel nacional, como si se tratara de “crímenes pasionales” o “líos de faldas· y no de clara violencia contra una mujer, niña, o joven, de casos de secuestro, ataques con ácido y demás sustancias, golpizas, actos de violencia sexual y agresiones que terminan en feminicidio. De esta forma se desconocen las causas y pareciera que hay pocas intenciones de ahondar en las verdaderas causales: El patriarcado, el capitalismo y el racismo.

Muchas organizaciones feministas y de mujeres trabajan todos los días por generar acciones para que no nos sigan matando, si bien desde hace muchas décadas, algunas han dedicado sus proyecto de vida para que las mujeres tengan la opción de acceder a las mismas posibilidades que han tenido históricamente los hombres, blancos, heterosexuales y de clases altas, aún nos falta mucho camino por recorrer. Seguiremos luchando hasta que las niñas en todas las regiones, sin distinción de raza y clase, tengan la posibilidad de recorrer las calles sin miedo, tenemos el reto de lograr que la sociedad entienda que nuestros cuerpos no son territorio público con acceso libre para el acoso callejero. Tenemos la apuesta de seguir construyendo redes solidarias que nos permitan contar con otras para salir de círculos violentos de pareja. No podemos seguir esperando que el Estado siga justificando los ataques hacia las mujeres, no nos conformamos con los precarios protocolos de atención y denuncia que a todas luces funcionan muy poco.

Las mujeres seguimos resistiendo a los sistemas de opresión, tal como lo hicieron nuestras ancestras, como las hermanas Mirabal que en 1960, bajo la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, fueron asesinadas en República Dominicana el 25 de Noviembre, fecha que fue institucionalizada como el Día Internacional Contra las Violencias Hacia Las Mujeres, por ellas y por todas las que nos han arrebatado seguimos vivas, porque somos semilla, porque es mentira que tengamos las mismas condiciones para construir el proyecto de vida que cada una sueña, porque todos los días nos quieren regresar a las cuevas del miedo.

Este 25 de Noviembre diversas organizaciones sociales, feministas y de mujeres, saldremos a las calles porque los feminicidios, así como el asesinato de líderes y lideresas sociales no son unicausales, porque partiendo de un análisis más estructural reconocemos el impacto que tienen el capitalismo, el militarismo, el racismo, el heterosexismo y el patriarcado, como marcos de validación y normalización de las violencias que nos ocupan ahora.

Invitamos a las organizaciones, colectivos y personas individuales a construir y participar de esta gran movilización por el fin de todas las formas de violencia contra las mujeres, para que cese la persecución a la movilización y el asesinato de líderes y lideresas sociales, y para que los acuerdos de paz sean una realidad sin desdibujar sus logros. Nos encontraremos el 25 de noviembre a las 2 pm en la calle 26 con 19B (en la esquina del Centro de Memoria, Paz y Reconciliación) en Bogotá. Lleva tu tambor, caneca, lata o cualquier instrumento que haga ruido. Todas y todos ¡Vamo’ a retumbar, porque las violencias las vamo’ a parar!