¿Qué dicen las mujeres frente al cese al fuego con el ELN?

La Cumbre Nacional de Mujeres y Paz hace un llamado a la sociedad, a las partes negociadoras y al nuevo equipo de gobierno del presidente Iván Duque para que mantenga la mesa de diálogo con el ELN. 

Por Diana Salcedo y Katherine Ronderos

La continuidad de los diálogos entre el Gobierno Nacional y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el anuncio del cese al fuego unilateral por parte del ELN que se desarrolló entre el 15 y 19 de junio de 2018 en el marco de la segunda vuelta de elecciones presidenciales, mostró una vez más la intención y voluntad política para avanzar hacia el fin del conflicto armado por medios pacíficos y negociados.

La Cumbre Nacional de Mujeres y Paz reconoce los adelantos en los diálogos, y busca contribuir a este proceso desde el enfoque de derechos de las mujeres en sus múltiples diversidades. Tema clave durante el proceso de negociación en La Habana. Aunque reconocemos que la paz no es solamente el silenciamiento de los fusiles, el fin de los hostigamientos y la violencia sí es un punto de partida para lograrla. Las mujeres no queremos ni toleramos más violencia en nuestros territorios y demandamos con urgencia la negociación de un cese al fuego bilateral que responda a nuestras necesidades y retos para superar el conflicto armado.

Aprendiendo de las lecciones del pasado, hoy más que nunca es necesario llegar a acuerdos para un cese de acciones ofensivas entre las partes que conlleve a garantizar la tranquilidad de las comunidades, especialmente, de las mujeres que habitan en los territorios donde se mantienen las acciones del ELN. En este sentido, la Cumbre recomienda tener en cuenta los diferentes niveles de vulnerabilidad que viven las mujeres en estas zonas de conflicto, que se convierten en obstáculos para el pleno ejercicio de sus derechos.

Asimismo, recordamos que este ejercicio de avance hacia una paz completa requiere la inclusión de manera explícita del NO reclutamiento de menores de edad, ni de mujeres, con el fin de garantizar un alivio para las comunidades que han tenido que soportar. Además, un confinamiento durante las crisis de la negociación por la falta de alimentos, servicios de salud y transporte intermunicipal. Es indispensable que el cese al fuego vaya de la mano de un acuerdo humanitario que tenga en cuenta los riesgos de la guerra para las mujeres, ya que es en ellas en donde recaen cargas mayores de violencia, estrés, ansiedad y frustración, debido a su rol tradicional como cuidadoras del hogar, de niñas/os, de ancianas/os y personas enfermas.

Un acuerdo de cese al fuego debe estar regido por un protocolo que determine los compromisos de las partes. Este, debe incorporar las recomendaciones de las mujeres en los territorios, debido a que es indispensable incluir estrategias de prevención y protección de la violencia sexual y otros tipos de violencias que sufren las mujeres por razones de su género. Estas violencias permanecen ocultas antes, durante y después de los tiempos de guerra e incluso en los tiempos de paz. El nuevo protocolo debe contar con procedimientos claros y suficientes para garantizar la seguridad de las mujeres, el monitoreo y la verificación de lo pactado entre las partes. El proceso de verificación de ese cese debe realizarse con la participación de las mujeres y sus organizaciones que tienen conocimiento y experiencia no sólo en el tema, sino en las particularidades que tienen los territorios del país que han tenido presencia del ELN.  

Finalmente, la Cumbre Nacional de Mujeres y Paz hace un llamado a la sociedad, a las partes negociadoras y al nuevo equipo de Gobierno del presidente Iván Duque para que mantenga la mesa de diálogo con el ELN. Las mujeres seguimos trabajando por la paz y NO estamos dispuestas a que se retroceda en los derechos alcanzados, tanto en el marco de las negociaciones de paz que han transcurrido en el país, como en el nivel normativo que debe ser implementado en todas las escalas para que sean una realidad.

En la Cumbre, como una expresión del movimiento de mujeres de Colombia, estamos a favor de la paz y la solución negociada al conflicto armado, que garantice la vida e integridad para las mujeres y toda la sociedad.