No vamos a callarnos

¡Ni una Menos. Vivas y Libres nos Queremos! es nuestro grito y nuestra causa común. Venimos a este parque a rendir homenaje a las mujeres y niñas víctimas de la guerra que el patriarcado nos ha declarado.

En 1981, en el primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, las feministas nos comprometimos a conmemorar todos los 25 de noviembre como el Día Internacional de No a la Violencia contra las Mujeres. Esa fecha, para visibilizar las múltiples violencias que vivimos las mujeres, la elegimos en el aniversario del asesinato de las tres hermanas Mirabal, opo­sitoras de la dictadura de Leónidas Trujillo en la República Dominicana. Ellas fueron torturadas, secuestradas, violentadas sexualmente y asesinadas, el 25 de noviembre de 1960.

Durante 36 años nos hemos tomado la calle como lo hacemos hoy, persistiendo y exigiendo nuestro derecho a una vida libre de violencias. Y a las violencias en nuestra contra respondemos con organización, denuncia, movilización y propuestas. Ni una Menos. Vivas y Libres nos queremos. Autonomía sobre nuestros cuerpos y una vida libre de violencias para las mujeres y las niñas es lo que continuaremos vindicando.

Nos reconocemos herederas de las vindicaciones de las mujeres. Nos unimos a quienes desde sus diversas identidades y lugares del planeta juntan sus voces, sus malestares, sus acciones para exigir a los Estados atención, protección, investigación, sanción y garantías de no repetición. Exaltamos los protagonismos de las mujeres afro descendientes, indígenas, mestizas, jóvenes y adultas en sus luchas por la vida, por los territorios y por un país y una casa en paz.

Lo logrado en el camino hacia una vida libre de violencias para las niñas y las mujeres incluye leyes que protegen nuestros derechos y políticas a nuestro favor, pero el Estado y la sociedad actúan con desidia y omiten nuestras demandas; con frecuencia, participan del pacto de complicidad patriarcal que pone la responsabilidad del hecho de violencia en las víctimas y exonera de la responsabilidad al victimario.

Se continúa revictimizando a las mujeres que tienen la valentía de denunciar y no se da valor a la palabra de las niñas que han sido violadas, maltratadas y denigradas. No existe una respuesta oportuna, eficiente y eficaz que proteja la vida, la integridad corporal de las mujeres y las niñas y su acceso a la justicia

Llamamos la atención sobre la persecución a las defensoras de derechos humanos; a las mujeres lesbianas; a las transgéneros y a las mujeres en situación de prostitución. Denunciamos el sistemático acoso sexual y violencia que viven las mujeres en sus lugares de trabajo, la violencia obstétrica y la del sistema de salud.

Nos pronunciamos contra la violencia simbólica que ejercen los medios de comunicación; las instituciones y organizaciones sociales y políticas mediante la naturalización de las violencias contra las mujeres y las niñas, recrean y reproducen los estereotipos de género, la estigmatización de nuestras decisiones, la invisibilización de nuestras vindicaciones. Queremos más voces feministas y de mujeres en todos los debates políticos, económicos, sociales, culturales. ¡Tenemos voz propia!

Rechazamos todas las prácticas racistas y discriminatorias hacia las mujeres afro descendientes, indígenas y campesinas. Y la violencia económica que empobrece principalmente a las mujeres rurales, afro, a las jóvenes y de sectores urbanos excluidos.

Continuaremos afirmando que las violencias contra las mujeres se dan en contextos de relaciones de poder y dominación, y denunciando y exigiendo. ¡Ni una Menos. Vivas y Libres nos Queremos! es nuestro grito y nuestra causa común.

Venimos a este parque a rendir homenaje a las mujeres y niñas víctimas de la guerra que el patriarcado nos ha declarado.

Rendimos homenaje a:

15.524, niñas que fueron violentadas sexualmente en 2016 según Medicina Legal, y que muestran que cada 33 minutos una niña es abusada sexualmente, y cada año en nuestro país nacen un promedio de 6.000 bebés de niñas entre los 10 y 14 años, lo cual significa seis mil delitos contra la libertad y dignidad de las niñas.

14.943 mujeres que han sido víctimas de violencia sexual lo que evidencia que por lo menos cada 26 minutos una mujer fue agredida sexualmente durante el período de enero a septiembre de 2017

139 mujeres víctimas de actores armados, lo cual significa que aproximadamente cada tres días, al menos una mujer fue agredida sexualmente por estos.

43.717 mujeres que han sido víctimas de violencia de pareja en 2016, lo cual representa que una mujer fue agredida por su pareja cada 12 minutos aproximadamente.

5.274 mujeres víctimas de violencia física en 2016, lo que significa que cada 2 horas una mujer es víctima de este tipo de violencia.

128 víctimas de feminicidio en 2016. Esta cifra muestra que por lo menos una mujer fue asesinada por su pareja o ex pareja cada 3 días.

20 mujeres defensoras de derechos humanos y líderes sociales que entre enero de 2016 y el 8 de marzo de 2017 fueron asesinadas, tres de ellas mujeres trans.

Exigimos al Estado en lo nacional y territorial

  • Que reconozca la situación de emergencia social en la que se encuentran las mujeres y las niñas en Colombia y que cumpla las obligaciones y compromisos adquiridos en el nivel internacional, el nacional y el territorial.
  • El cumplimiento y la destinación de recursos económicos, técnicos y profesionales para hacer efectivas la Ley 1257/08, 1448/11 y 1719/14.
  • Mecanismos efectivos para garantizar la protección de todas las niñas y mujeres en los espacios públicos y privados, para que nuestras voces sean escuchadas, se agilicen los trámites, se mejoren las rutas de atención, se concientice a los operadores de justicia y exista investigación y sanción a los agresores.
  • El desmantelamiento de las redes de trata de personas y el procesamiento de todos los actores del delito, desde los proxenetas hasta los/as funcionarios/as; la reparación integral de los daños físicos, psicológicos y económicos ocasionados a las víctimas y a sus familiares para su completa reinserción social.

Exhortamos

  • A un parto humanizado en todo el sistema de salud. Nosotras elegimos cuándo, cómo, dónde y con quién parir.
  • A las instituciones estatales, a las organizaciones sociales y culturales, a las iglesias y a los partidos políticos a contribuir a desnaturalizar la violencia contras las mujeres y las niñas, la discriminación y exclusión.
  • A las familias y al sistema educativo a creer en la palabra de las niñas y jóvenes víctimas de las violencias, a protegerlas y a denunciar al agresor, a romper con el ciclo de violencia ejercida por los/as adultos/as que abusan del poder perpetuando la cultura patriarcal.
  • A los medios de comunicación a comprometerse con las desnaturalización de las violencias y con el reconocimiento y la valoración del conocimiento y la experiencia de las mujeres.

#Ni Una Menos

#Vivas y libres nos queremos

Autoras:

Casa de la Mujer, Corporación Mujer Sigue Mis Pasos, Corporación Sisma Mujer, Cumbre Nacional de Mujeres

Limpal Colombia, Red Nacional de Mujeres y Ruta Pacífica de las Mujeres.