Los ecosistemas después de la guerra: Brigitte Baptiste

La primera ventaja que tiene que traer la paz es volver a conocer nuestro país de primera mano.

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Brigitte Baptiste, directora del Instituto Alexander von Humboldt en Colombia.
Brigitte Baptiste, directora del Instituto Alexander von Humboldt en Colombia.
Óscar Pérez

No falta mucho para 2020, no creo que haya mayor diferencia en la situación de los páramos, lagunas y ríos del país. Sin embargo, con la paz, esperaría que se recuperara mucho de la gobernabilidad del territorio y en muchos sitios las instituciones podrían emprender proyectos más efectivos de manejo de cada ecosistema. Los páramos seguirán llenos de conflictos, porque sus habitantes no habrán recibido suficientes opciones para dejar las actividades agropecuarias. La deforestación se habrá incrementado en varias regiones, y algunos ríos comenzarán a verse liberados de la minería ilegal, pero su recuperación tardará otra década.

Siempre la minería afecta el ecosistema, pero el problema nacional es ante todo la minería ilegal, así que si logramos convertir una proporción de esta a la legalidad, serán ganancias. La minería empresarial o a gran escala es factible con manejo, como se hace en muchos países, con un adecuado ordenamiento territorial que prevenga los riesgos más graves para los cuerpos de agua. Por eso se excluye la minería en alta montaña: es demasiado riesgosa.

Después del fin del conflicto, los sitios donde hace presencia las Farc ganarán gobernabilidad, incluso con un esquema en el cual los excombatientes contribuyan a la gestión del territorio, a su recuperación cuando esté degradado o a su aprovechamiento sostenible en programas de reinserción. Algunas de estas zonas serán intervenidas por movimientos migratorios incontrolables y se perderán bosques, pero en un plazo no muy largo, el proceso se estabilizará y podría incuso revertirse si se construye una política forestal seria.

Más que la falta de una reforma al Código Minero de 2001, me preocupa la falta de un código forestal bien hecho y de un proceso de ordenamiento del territorio menos maniqueo que el actual, donde unos se rasgan las vestiduras por la gestión de unos ecosistemas o una minería que no conocen sino en película. La primera ventaja que tiene que traer la paz es volver a conocer nuestro país de primera mano.

* Directora del Instituto Alexander von Humboldt en Colombia.