Las emisoras comunitarias, hacia un mejor futuro

Vemos que este es un proyecto de y para los colombianos que busca contribuir a la construcción de una cultura de paz y convivencia a nivel territorial. Esto lo convierte en una acción estratégica de carácter nacional.

Mi compatriota José Saramago en 1998, cuando recibió el Premio Nobel de Literatura, comenzó su discurso diciendo que "El hombre más sabio que he conocido en toda mi vida no sabía leer ni escribir", refiriéndose a su abuelo paterno. Luego describió cómo sobrevivieron a situaciones difíciles en un alejado pueblo en Portugal, donde la gente se enteraba de lo que pasaba en la capital y en el mundo por la radio, historias de gente lejana imaginada y la rural vivida, que inspiraron su obra literaria.

Por la radio nuestros padres se enteraron de las noticias de las fuerzas aliadas durante la segunda guerra mundial. Por la radio yo escuché en mi país las noticias de la revolución democrática. Por la radio escuchamos las noticias de la guerra y de la paz, una paz donde las comunicaciones han jugado un papel fundamental.

De igual manera escuchamos canciones, se expresan opiniones, se cuentan historias y se transmite saber y conocimiento en lugares donde  a veces no llegan otros medios de comunicación.

Por eso, en el marco de nuestra cooperación, en un contexto de posconflicto y en conjunto con otros programas enfocados al desarrollo rural, hemos querido apoyar desde nuestro "Instrumento en Pro de la Estabilidad y la Paz" el Proyecto “Radios Comunitarias para la Paz y la Convivencia”. Junto con la campaña de El Espectador “Colombia2020” este proyecto se enmarca en la estrategia del Gobierno de “pedagogía para la paz” buscando a la vez caminos que propicien una visión de futuro para Colombia a través de los medios de comunicación.

El proyecto une los esfuerzos del Alto Comisionado para la Paz, del Ministerio de Cultura, con gran experiencia en esta materia; del Ministerio de la Nuevas Tecnologías, del grupo de Pedagogía para la paz y la Conversación de la Presidencia de la República así como el de las redes regionales de radios comunitarias. Aprovecho esta ocasión para agradecer a todos esta articulación que ha hecho posible concretar este proyecto que es ejecutado por la Red Cooperativa de Medios de Comunicación Comunitarios de Santander, Resander.

Vemos que este es un proyecto de y para los colombianos que busca contribuir a la construcción de una cultura de paz y convivencia a nivel territorial. Esto lo convierte en una acción estratégica de carácter nacional mediante la cual cada uno de los colombianos en los territorios puede ser protagonista, porque es allí donde todas las radios comunitarias de Colombia tienen un enorme valor agregado.

Desde hace más de 20 años la Unión Europea y sus Estados Miembros le han apostado a los esfuerzos de paz y desarrollo del Gobierno y a su vez al fortalecimiento de la sociedad civil y de las iniciativas locales. Así los hemos hecho en los laboratorios de paz que fueron pioneros en la construcción de confianza y fortalecimiento del tejido social en las zonas rurales más afectadas por el conflicto. Así lo continuaremos haciendo con los Estados Miembros y el Fondo Fiduciario de la Unión Europea para la Paz de Colombia que acaba de iniciar su fase operativa.

Este proyecto que hoy nos congrega tiene un monto aproximado de 7 mil millones de pesos, unos 2 millones de euros para una ejecución de año y medio. Esperamos que esta contribución a la formación profesional y capacitación ayude a consolidar la sostenibilidad de las radios comunitarias y el rol que tienen en un país en posconflicto. Porque la construcción de la paz y la prosperidad hace parte de un proceso continuo de diálogo que ocupará seguramente varias generaciones.

Esta es también nuestra experiencia en Europa. Con el proceso de integración europeo hemos logrado alcanzar 70 años de paz, pero bien sabemos que como esto es frágil, necesita de un trabajo cotidiano de parte de las instituciones y de parte de todos los ciudadanos.

Los medios de comunicación, y en particular las radios comunitarias, tienen una gran responsabilidad en la construcción de este camino de paz, democracia y diálogo.

En este sentido las radios comunitarias juegan en Colombia un papel fundamental:

Son actores relevantes en el diálogo público y pueden generar conciencia de paz en los territorios;

Son un medio pedagógico que se dirige a varias generaciones y pueden portar mensajes, testimonios, ideas y enseñanzas a un público variado, y muchas veces alejado de otras formas de comunicación e instrucción;

Son un vehículo de información sobre la implementación del acuerdo de paz y pueden consolidar una cultura de la reconciliación estable y duradera.

Colombia está viviendo tiempos de renovada esperanza, tiempos con referentes de paz en los que se necesita creatividad y visión y este es también un rol para los periodistas. Los que hacen la radio y sus oyentes serán los actores de este  nuevo país y nosotros como comunidad internacional, seguiremos acompañando estos esfuerzos de superar heridas e imaginarse en paz  y construyendo nación sobre los cuatro pilares fundamentales de verdad, justicia, no repetición y reparación.

Finalmente aprovecho para felicitar a los periodistas aquí presentes en su día, ahora nos brindan historias de paz y reconciliación, noticias de una Colombia en busca de mejor calidad de vida fortaleciendo sus valores e identidad. Su reto en este proceso es enorme.

A través de las radios comunitarias escucharemos consejos, ideas innovadoras para el campo y conoceremos también historias de superación, entendimiento y perdón para cultivar un mejor futuro para las nuevas generaciones.

Por: Ana Paula Zacarias, embajadora de la Unión Europea en Colombia.