La paz, la verdad y la hidra de Lerna

Pienso en la hidra como una metáfora de la naciente estructura de justicia. Sentar las bases para que la verdad y lo que llaman reconciliación se abra paso en un Estado descreído es uno de los principales retos en el posacuerdo.

Dice la mitología griega que el segundo trabajo de Hércules fue matar a la hidra de Lerna, una serpiente acuática cuyas cabezas al ser cortadas se multiplicaban; el cuadro de Moreau que reposa en el instituto de arte de Chicago la muestra erguida con siete cabezas rodeada de sus víctimas.

Pienso en esa imagen como una metáfora de la naciente estructura de justicia, columna vertebral del posacuerdo. Sentar las bases para que la verdad y lo que llaman reconciliación se abra paso en un Estado descreído y un sistema de justicia del cual se han develado sus nexos y articulaciones con los grandes males del país, es uno de los principales retos en este contexto de posacuerdo.

En el caso de la JEP, superar el daño ha sido el principal llamado de atención para asumir las responsabilidades del conflicto, se asemeja a la imagen de la hidra, donde las víctimas reposan en primer plano con poco más que su evidente existencia y exigiendo el reclamo de ser resarcidas; el héroe se debate entre la suerte de ser el elegido, su fuerza, sus armas mitificadas y su desnudez.

La hidra, juez, arte y parte; sentencia, reta y decreta,  las travesías para llegar a ella son épicas. Nuestro sistema de justicia con un nivel de impunidad del 90%, que básicamente no opera, es igual de distante. El cartel de la toga como le han llamado, es también un concatenado donde por cada fiscal o magistrado investigado y/o destituido aparecen dos cabezas más en indagatorias, un mal que de adefesio se convierte en monstruo.

Los mecanismos de selección para los cargos para la justicia especial para la paz, la comisión de la verdad, la unidad de búsqueda a personas desaparecidas, la unidad de investigación y acusación, la unidad de desmantelamiento del paramilitarismo parecen sacadas de las tareas que el Rey Uristeo le asignaba a Hércules, quien buscaba que el héroe muriera antes de lograr su cometido.

Quienes asuman la tarea de este sistema de justicia, deberán  construir el sistema de verdad, justicia, reparación y no repetición de los más de 50 años de conflicto contemporáneo, además de enfrentarse con la misma inercia y paquidermia del sistema judicial colombiano. 

Así, cientos de personas se presentaron y fueron postuladas a los cargos, con un mecanismo de selección que hasta el día 22 de septiembre tuvo en el mundo digital la principal y casi única forma de participación ciudadana.

Las primeras críticas de este mecanismo vinieron desde quienes están más expuestos a ser investigados por su responsabilidad en los gobiernos anteriores, las últimas porque las lógicas de escogencia sumaron a personas con historial o relaciones con la estructura judicial y el estado actual. En las dos, la búsqueda de la “neutralidad” y “objetividad” son el caballito de batalla.

El sentido común diría que quienes tengan relación directa con la impunidad o con las afectaciones a la sociedad y el país deberían quedar descartados o por lo menos en un rango menor de priorización de quienes han estado del lado de las víctimas.

La derrota de la hidra, lejos de ser una narrativa del héroe, nos deja un aprendizaje mayor en el método, la investigación previa acerca del enemigo a vencer hizo que Hércules hiciera equipo con Yolao, personaje mundano y simple que cumplió la tarea más importante, cauterizar los cuellos para que no surgieran nuevas cabezas. En ese arte tal vez radique la potencia de quienes se definan; así, quienes han caminado del lado de las víctimas o han hecho de su condición de víctimas un acto de dignidad para la no repetición seran los verdaderos artesanos de la justicia. 

Este país necesita Yolaos como Nadiezdha Henríquez  y Liliana Uribe en la JEP por su consistencia en la búsqueda de máximos responsables,  Alejandro Castillejo, Jesús Flórez y Soraya  Gutierrez en la Comisión de la Verdad por su relación más que cercana con las versiones y vidas de las víctimas y Eduardo Carreño en la unidad de desmonte al paramilitarismo para que la justicia no sea una hidra sino miles de yolaos en junta.