Fórmulas vicepresidenciales: ¿un paso adelante?

Hemos avanzado en la confianza que la ciudadanía deposita en las mujeres en cargos públicos y representación política pero no la suficiente para que rompa el límite que le imponen los partidos y se pueda desempeñar como jefa de Estado.

Tengo la certeza que quienes están como candidatas a la Vicepresidencia se lo han ganado y no exactamente porque los partidos y candidatos hayan dado un regalo o lo consideren políticamente correcto. ¡No! Estas mujeres representan ideas y votos.Hubo un momento histórico en el que fue importante el papel participativo de las mujeres en política como elemento simbólico en el que era posible demostrar que las mujeres sí tenían capacidad. Hoy no es suficiente que sea mujer porque de igual manera como hija de este sistema patriarcal puede seguir las mismas posturas que sus colegas varones, lejos de un sentido holístico de la vida, con todo el abanico de derechos de las mujeres y con una mirada liberal en el sentido radical de la palabra, no de partido.

Clara López, cuenta con una trayectoria administrativa que muestra su experiencia aunque no lejos de las maquinarias. Su paso por la alcaldía de Bogotá fue breve pero evidenció que tenía la capacidad para gobernar. Martha Lucía Ramírez no me representa y creo que trabajará por las mujeres con un enfoque familista, la mujer madre, la mujer cuidadora, la mujer ejemplo de familia. El concepto mariano que curiosamente no es el que ella ejerce como política, no obstante debo admitir que desde su mirada conservadora, rígida y escolástica se ganó el lugar que hoy tiene.

Claudia López, a pesar de su falta de experiencia en cargos públicos, su paso destacado y valiente por el Senado le da una panorámica del acontecer de esta Colombia polarizada. Su enfoque no es exactamente de centro ¿existe el centro? Ángela Robledo, sin experiencia administrativa, ha demostrado una entrega incansable por la búsqueda dela paz, los derechos de las mujeres como derechos humanos y una muestra de honestidad, además de campañas limpias para llegar al Congreso.

Quiere decir que en Colombia sí hay mujeres con capacidad, con trayectoria para ser presidentas y no sólo vicepresidentas. ¿Quieren mirar la larga lista de varones presidentes? ¿Quiere usted tomarse el trabajo de analizar  la capacidad de cada uno y qué ha hecho de verdad por el país o su egolatría y bolsillo?

Casi olvido al caballero Vargas Lleras que no le sedujo una mujer como su propuesta vicepresidencial. No me extraña. Es bueno recordar que, en 2011, el entonces ministro de Interior Germán Vargas Lleras propuso una contrarreforma que dejaba de lado la obligatoriedad de la cuota del 30% cuando ya era un hecho en 98 países.  Sufrimos de amnesia histórica. Por fortuna para la democracia y las mujeres, no pasó.

El cambio en el Congreso era y es importante. Las mujeres no se lo tomaron. Lo lamento por las mujeres que se han hecho a pulso, defensoras de los derechos humanos, de la participación ciudadana, de la diversidad, pero que no cuentan con sus partidos. El machismo y la maquinaria se impusieron. Poco a poco, pero vamos caminando.

El papel de una u otra vicepresidenta le dará el sello a ese cargo que parece que no hace pero que sí hace, así que lea programas, no deje la letra menuda, pregunte, investigue y recuerde que las mujeres necesitamos seguir avanzando en el cumplimiento de nuestros logros y trabajando para otras conquistas.  Usted dirá con su decisión y su voto,  si es un paso adelante o no.